DE LOS DE SOL INDIGNADOS
“Hombres conocemos para quienes sería cosa imposible empezar un escrito cualquiera sin echarle delante, a manera de peón caminero, un epígrafe (…)”.
Mariano José de Larra
Una vez constatada la heterogeneidad del grupo que conforma la acampada de Sol y el funcionamiento (que no miento) asambleario del mismo, si he colegido bien, si he entendido rectamente las palabras de algunos portavoces de los “indignados” (hayan leído, o no, “¡Indignaos!”, el celebérrimo opúsculo de Stéphane Hessel, incluida, o no, la introducción de José Luis Sampedro) del Movimiento 15-M, opino que marran al meter en el mismo saco al PSOE y al PP. Tengo para mí que los dos partidos políticos mayoritarios son los máximos responsables de la situación económica, política y social que padecemos en estos momentos, de que estemos como estamos; pero el PSOE es mucho más culpable, por la sencilla razón de que ostenta el Gobierno del país. Lo tengo tan claro como lo veo, cristalino.
Estoy de acuerdo con varios de los cambios que reclaman que se hagan cuanto antes en la Ley Electoral: listas abiertas, mejor proporcionalidad,…
Creo que abundo o coincido con la idea o tesis que sostienen algunos de los portavoces de los “indignados” de Sol en lo tocante a no votarles (entiendo que se refieren a los dos grandes partidos, PSOE y PP). Insistiré en la actitud que vengo manteniendo desde hace algún tiempo; por lo tanto, introduciré en las urnas mis sobres sin papeleta; ergo, depositaré mis votos en blanco.
Mientras no me desmienta la realidad, quiero decir, no se demuestre con hechos lo contrario, seguiré pensando que España es un estado de Derecho, donde impera la ley y esta se cumple a rajatabla.
Finaré la presente urdidura (o “urdiblanda”) con este breve diálogo:
—Por el interés te quiero, Andrés.
—A mí, empero, María de la O (la llamo así porque anoche imaginé que me daba de bruces con ella en el kilómetro cero, sito, como todo el mundo sabe, en la matritense Plaza de Sol), hoy, aquí y ahora, sólo me interesa Teresa; siendo un poco más explícito, la beata Madre Teresa de Calcuta, o sea, la finada Agnes Gonxha Bojaxhiu.
Andrés Niporesas (in memóriam de)
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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