Ambos, además de coincidir en eso de ser periodistas, también comparten un «castigado careto» en el que «se ha cebado a perpetuidad el depredador acné de adolescencia, de juventud, de madurez y de ancianidad«.
El crítico de TV, en su habitual columna en El Mundo, le da este lunes un repaso al presentador:
En la progresista Telecinco (…) me dan la brasa toda la tarde sobre la escalofriante exclusiva que van a ofrecer por la noche con el vídeo de la politoxicómana Kate Moss agrediendo a su tabique nasal. Van vendiendo anticipado morbo y previniendo a nuestra delicada sensibilidad de que puede sufrir espasmos ante imágenes tan fuertes. Pero ya se sabe, van a exhibir ese testimonio dantesco en nombre de la sagrada obligación de informar y de mostrar la verdad que caracteriza al periodismo serio, como mandan Dios y la demanda.
Y veo el gesto solemne y dolorosamente responsable de Jordi González (alguien cuya expresividad y programas me provocan ancestral repelús ético y estético, aunque lo normal es que sintiera incondicional empatía hacia él, ya que con el castigado careto de ambos se ha cebado a perpetuidad el depredador acné de adolescencia, de juventud, de madurez y de ancianidad) aconsejándonos antes de cada promoción publicitaria que no nos vayamos a la cama ni cambiemos de canal ya que es inminente la exhibición del vídeo apocalíptico.
Y flipo cuando muestran con pretensiones de escándalo algo tan cotidiano y hedonista como a una señora minifaldera y atractiva metiéndose un tirito en un estudio de grabación. (…) En cualquier caso, el problema es exclusivamente de Kate Moss (…) en su intocable privacidad. Pero la sensacionalista e hipócrita notaría de los pecados de la modelo se amplía hasta límites delirantes.
Más en Periodismo
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home