Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

La voz cantante de Sonsoles

Periodista Digital 08 Sep 2006 - 17:44 CET
Archivado en:

(PD).- Una voz ligera, de gran alcance en los agudos y de gran agilidad. Una voz capaz de gorjear sin dificultad, con limpieza y haciendo a veces alarde de acrobacia musical”. Así es, a decir de los entendidos, la voz de Sonsoles Espinosa Díaz, cuya actuación en el papel de consorte presidencial no se ajusta precisamente a la pretendida sencillez del personaje.

Muy al contrario. Tanto la melomanía de Sonsoles como otras acrobacias que nada tienen que ver con las cuerdas vocales de la segunda dama están dando mucho que hablar. Demasiado incluso, en opinión de los asesores del presidente, a quienes últimamente preocupan sobremanera las fugas de información que vienen produciéndose en las últimas semanas respecto a las actividades privadas de la familia Rodríguez Zapatero, en general, y al carácter obsesivo y la compleja personalidad de Sonsoles, en particular.

Según informa Maite Alfageme en Época, alguien en el recinto monclovita se está yendo de la lengua. ¿De qué otro modo podía haber llegado a la opinión pública la noticia de que, en julio pasado, los Zapatero utilizaron un Falcon de las Fuerzas Aéreas para disfrutar de un fin de semana familiar en Londres? ¿Cómo se hubiera sabido si no que, el pasado 26 de agosto, el jefe del Ejecutivo hizo uso de otro aparato oficial para asistir en Berlín a un concierto en el que actuaba su esposa? ¿Ocómo se hubiera filtrado el detalle de que los escoltas encargados de la seguridad de la mujer del presidente apenas permanecen unos meses a su servicio debido a las exigencias de Sonsoles?

Según andan contando las gargantas profundas que tanto inquietan estos días a los fontaneros de Presidencia del Gobierno, el verdadero problema de la mujer «autoritaria y de armas tomar» que exige que el presidente pase los fines de semana en casa -interfiriendo en la agenda internacional del jefe del Ejecutivo- no es tanto su afán de privacidad como su recién estrenada «actitud de nueva rica«. Una actitud que le lleva incluso a solicitar a los escoltas cometidos que no son de su competencia –como que se ocupen de recados domésticos o le lleven las maletas- y que explican en gran medida algunos de los comportamientos del matrimonio presidencial.

Como escribió Juan José Millás en las páginas de El País en 2001, cuando Zapatero aspiraba todavía a instalarse algún día en el Palacio de La Moncloa, es sabido que «Sonsoles no permite la mínima invasión en sus espacios privados«. Pero, una vez convertida en segunda dama, no parece tener el menor inconveniente en disponer a su antojo de los públicos, aun cuando sus decisiones o caprichos han puesto en apuros la imagen del presidente.

En noviembre de 2004, después de que Zapatero pidiera disculpas por las molestias ocasionadas a los guardias civiles –y sus familiares- de la Academia de la Benemérita en Valdemoro (Madrid) por la utilización y el cierre de la piscina cubierta en la que Sonsoles Espinosa había recibido un curso de submarinismo, este semanario desveló que la mujer del presidente había dispuesto nuevamente de aquellas instalaciones para practicar el buceo.

La afición de Sonsoles a los fondos marinos ha supuesto este verano otro quebradero de cabeza a los asesores de ZP, al trascender que la única patrullera de la Guardia Civil destinada a la vigilancia fronteriza de Lanzarote se ha utilizado para labores de apoyo a la seguridad de la presidenta durante sus prácticas de buceo en la isla.

No tiene carné del PSOE y dice no querer saber nada de política. Pero tampoco hace ascos a la idea de vestir el cargo -a ser posible, con diseños exclusivos de Elena Benarroch, tocados de Philip Treacy de a 9.000 euros o zapatos deWalter Steiger, la firma alemana de calzado más cara del mundo-. Y mucho menos renuncia a los privilegios profesionales que, desde su llegada a Madrid, vienen proporcionándole la influencia y el poder de su marido.

Porque si Zapatero viajó a costa de los Presupuestos Generales del Estado para asistir a una actuación de su mujer en Berlín, fue porque Sonsoles forma parte del patronato de la Fundación Baremboim, constituida entre el director argentino-israelí Daniel Baremboim y el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Un patronato al que pertenecen el propio Chaves, Felipe González y el secretario de Estado de Política Exterior, Bernardino León, cuya mujer, Regina Reyes, es a su vez asistente personal de la presidenta.

De integrante cualquiera del coro de la Universidad de León a codearse con la crème de la música internacional, no es de extrañar que a la nueva diva del Palacio de La Moncloa le dé por los aires de grandeza…

Más en Periodismo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by