El 19 de agosto de 2019 Pablo Casado sorprendió a todos en la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso con un nuevo look en el que presumía de una frondosa barba perfectamente recortada. Fue el cotilleo de toda la ceremonía.
Jaime González dijo que era para ocultar una herida al afeitarse. El Confidencial llegó a decir que Casado había estado unos días de descanso en Las Navas del Marqués, y que se le había olvidado la maquinilla de afeitar.
Pero la razón era ‘marketing’ político: la barba disimula su aspecto aniñado, que transmite la idea de no tener demasiadas tablas para coger los mandos de España. Eduardo Inda ha confirmado esta teoría en laSexta Noche.
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