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La situación en el grupo Prisa es alarmante. Joseph Oughourlian, quien ocupa la presidencia y es el principal accionista, ha puesto en marcha un plan audaz que busca desmantelar el conglomerado. Su objetivo es dividir los activos en paquetes que puedan ser vendidos, lo que le permitiría aliviar una deuda que ronda los 800 millones de euros. Esta carga financiera genera intereses anuales de 80 millones, lo que consume casi la mitad del EBITDA del grupo. Este movimiento se produce tras unos resultados poco alentadores en Prisa Media y las crecientes presiones del mercado.
El planteamiento consiste en segregar el grupo en cinco grandes bloques:
- Radio en España: Incluye a Cadena SER y Los 40, con una deuda de aproximadamente 400 millones. Mediaset se perfila como un posible comprador, aunque anteriormente ya hubo intentos fallidos de negociación por la gestión comercial.
- El País: Este activo soporta una deuda de 200 millones. La empresa belga Mediahuis ha manifestado interés; ya había intentado adquirir el 12% de Vivendi en 2024, aunque la oferta fue rechazada.
- Paquete AS y Cinco Días: Con una carga de deuda de 50 millones, podría haber participación financiera de accionistas como Enrique Cerezo, Miguel Ángel Gil (del Atlético) y Jorge Mas (Zaragoza).
- Radios en Latinoamérica: Comprende a Radio Caracol y W Radio, también con unos 50 millones de deuda. Se espera que Oughourlian mantenga un control temporal mientras busca un socio regional.
- Santillana: Este segmento quedaría con una deuda de 100 millones, listo para una futura venta valorada en alrededor de 500 millones, sin pasivo.
La principal entidad acreedora, Pimco, ha dado su visto bueno al esquema, respaldado por su CEO, Emmanuel Roman. La operación requerirá una complicada ingeniería contable y la aprobación del Gobierno, dado que implica repartir la deuda entre las distintas unidades.
Movimientos recientes de Oughourlian
En su afán por consolidar su posición, Oughourlian adquirió recientemente 5,1 millones de acciones en abril por cerca de 2 millones de euros, lo que le otorga un 0,4% más de capital para fortalecer su posición ante la junta programada para mayo. En este encuentro se encontrará con Global Alconaba, afín al Gobierno, que está ultimando ofertas para adquirir medios españoles por unos 400 millones, además del 29% que posee en Amber Capital o el 11,7% correspondiente a Vivendi.
En la última junta celebrada, se anunció que Prisa ha simplificado su estructura organizativa dividiéndola en dos áreas: Prensa y Audiovisual. Se despidieron a dos consejeras, se nombró a Pilar Gil como CEO y se descartó la televisión en abierto por no considerarla viable. Aunque negó cualquier intención de vender El País, Cadena SER o Santillana, afirmando que “Santillana es irrenunciable; aporta la mitad de ingresos y un 70% del EBITDA”, también calificó los rumores sobre ventas como “fake news”, asegurando que no existen ofertas firmes.
Deuda y ofertas rivales
A finales de 2024, la deuda se ha reducido a aproximadamente 750 millones, lo cual representa un descenso del 10% respecto al año anterior. El ratio neto/EBITDA se sitúa en un notable valor de 3,97x, el más bajo registrado en diez años. Los gastos financieros han disminuido, lo que ha contribuido a mejorar las pérdidas netas desde los -33 millones hasta los actuales -12 millones. A pesar de esto, Pilar Gil está acelerando la refinanciación sin ofrecer plazos concretos.
Mientras tanto, las ofertas no cesan. En octubre, el empresario Blas Herrero propuso una ampliación financiera de hasta 300 millones, junto con una quita sobre la deuda con Pimco, así como refinanciaciones bancarias (incluyendo a Santander). Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por Oughourlian debido a su naturaleza.
¿Fin del modelo integrado?
Este proceso de fragmentación pone fin al modelo unificado que durante décadas lideró el centro-izquierda español. Se prevé que el paquete correspondiente a AS sea adquirido por inversores digitales enfocados en deportes; mientras tanto, Cinco Días podría ser vendido a entidades financieras. La falta de resultados satisfactorios está impulsando cambios drásticos dentro del sector mediático. Aunque Oughourlian se autodenomina “financiero”, su intención es equilibrar las cuentas sin proceder con ventas totales; no obstante, las exigencias del mercado son cada vez mayores.
A su vez, purgas internas están limitando las influencias cercanas al Gobierno central. Desde figuras como José Miguel Contreras hasta otros como Pepa Bueno, el cerco se va estrechando. Así transita Prisa entre desafíos financieros, ofertas competidoras y luchas accionariales, con Oughourlian al timón hacia un futuro incierto pero cuidadosamente calculado.
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