Joaquín Leguina lo ve claro.
El revolcón que el 9-J recibió Pedro Sánchez en las elecciones europeas le ha hecho, de golpe y porrazo, adelantar los plazos de una estrategia perfectamente definida.
Y esa no es otra que la de pretender controlar como sea todos los escándalos que están estallando en torno a su persona.
Lo más relevante para el inquilino de La Moncloa es poder cortar de raíz las investigaciones a las que están siendo sometidas su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez.
Joaquín Leguina, desde su tribuna en ‘The Objective‘ detecta a un presidente del Gobierno acorralado y con poca confianza ya de sus socios de investidura:
En las filas de Frankenstein se empieza a hablar de ir ya a elecciones generales (el peneuvista Ortúzar lo dijo el mismo lunes) y, la verdad, uno tiene la impresión de que esa salida sería la menos mala para España e incluso para el sanchismo. Éste está metido de hoz y coz en el maremágnum de los beligerantes.
Pero, al mismo tiempo, subraya el expresidente de la Comunidad de Madrid que Sánchez no solo no va a anticipar las elecciones, sino que se lanzara a degüello contra quien haga falta:
Pero me temo que Sánchez se va a dedicar a la amenaza y al ruido, que es lo suyo. Así, el miércoles 12 de junio dijo lo siguiente sobre el Consejo General del Poder Judicial: «El día de la marmota ha durado demasiado, más de 2.000 días y eso se acabó. Nosotros nos damos como Gobierno hasta final de este mes y si en junio el Partido Popular no desbloquea esta situación, el Gobierno de España dará una respuesta a lo que es un auténtico atropello constitucional».
La conclusión de todo es que trata de conseguir por todos los medios que su mujer y su hermano salgan airosos de las causas judiciales que tienen pendientes o incluso que las mismas sean anuladas:
¿Cómo se concretará esta amenaza? Sánchez habló de una fórmula más objetiva, más transparente y no politizada. No me creo una sola de esas tres palabras, más bien estará pensando en algún Conde-Pumpido que sea capaz de parar a los jueces que tienen en sus manos a los Koldo, Begoña o a su hermano David y, en cualquier caso, recortará aún más las competencias del Consejo General del Poder Judicial.