En el punto.
La diputada Cayetana Álvarez de Toledo suele ofrecer acertadas reflexiones desde su cuenta en X (antigua Twitter) sobre el panorama político actual y lo ha vuelto hacer a cuenta de la penosa defensa del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes del Gobierno de España, Félix Bolaños, sobre la reforma para atar a las acusaciones populares que ha sido bautizada como la ‘ley Begoña’.
En unas declaraciones a los medios Bolaños ha mentido abiertamente al afirmar que la proposición de ley impuesta por el PSOE para ‘regular’ la acción popular va en línea con las recomendaciones del Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional, porque “en este momento es una feria de ultras con ganas de publicitarse” y que esta ‘regularización’ también se debe a lo que sucede en el resto de países de Europa, a excepción de Andorra.
Así, ha catalogado la medida como “imprescindible” para que los “ultras” no “perviertan por completo” esta figura. Deja por fuera el ministro que entre esos «ultras» se encuentra también el PSOE que está personado en varias causas como acusación popular o que en esos países de Europa que no existe la figura de la acusación popular, este papel recae en fiscales que no dependen del gobierno de turno y tienen libertad para actuar porque son un contrapeso del poder político, algo que no pasa en España, como bien acotó el propio Sánchez cuando preguntó retóricamente que de quién dependía la Fiscalía.
Tampoco menciona Bolaños que la propuesta del PSOE busca vaciar de contenido a esta figura ya que al impedirle participar en la investigación y que solo lo haga en el juicio, el hecho de no puedan proponer pruebas, practicar y participar en los interrogatorios, la haría un adorno en el proceso penal.
Ante semejante dislate, la popular ha retratado la falta de argumentos serios por parte del Ejecutivo para justificar la reforma de ley que tiene como claro objetivo el que se archiven las causas abiertas contra la esposa del presidente, Begoña Gómez y la del hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, al hacer que la propuesta sea retroactiva.
Álvarez de Toledo ha resaltado el hecho de que Bolaños solo puede repetir la palabra “ultra” para justificar este nuevo intento de golpe a la Justicia y al estado de Derecho. Por esto, le ha catalogado como el ministro gutural, ya que solo sabe repetir esa palabra y ‘facha’ para arremeter contra todo el que critique o señale los abusos del líder del PSOE.
Además, ha jugado precisamente con esa palabra para bautizar con un nuevo mote a Bolaños, “el ultrajoso”.
“Ultra, ultra, facha, facha. Ha vuelto el ministro gutural. El ultrajoso”.
Ultra, ultra, facha, facha.
Ha vuelto el ministro gutural.
El ultrajoso. https://t.co/7UluQLMP50
— Cayetana Álvarez de Toledo (@cayetanaAT) January 15, 2025