Más información
Ha sido, la de este viernes 17 de julio de 2026, última mañana de Carlos Alsina al mando del segmento informativo de Más de uno.
Y sonó a despedida y a ajuste de cuentas con la clase política, especialmente con Pedro Sánchez.
Once años después, más de 2.500 editoriales y un público leal, el periodista deja el prime time de la información en Onda Cero para cambiar su alarma matutina y la tonalidad de sus mañanas — justo en el momento en que todo el mapa de las mañanas radiofónicas españolas se está reescribiendo a la vez.
Este movimiento no indica su salida de la emisora, sino que reorganiza su función: desde septiembre, Rafa Latorre tomará el mando del tramo informativo (6:00-10:00) mientras Alsina se traslada a las 10:00 para centrarse en entrevistas, análisis y magacín. Él mismo lo ha calificado como una «autorrelegación», con una frase que marca el rumbo: «he llegado a la conclusión de que me he gastado».
Una despedida en directo con mensaje político
Su despedida no fue en absoluto sutil. En su último monólogo de las ocho, Alsina entrelazó recuerdos personales, una reflexión sobre su profesión y una dura crítica hacia la estrategia de comunicación de Pedro Sánchez, tal y como recogen las crónicas de varios medios digitales. Ese «recado letal» cierra una década en la que sus editoriales se convirtieron en uno de los comentarios más influyentes sobre la actualidad española. Durante once años, el segmento informativo de Más de uno ha sido un espacio diario de análisis político y social, un escaparate de entrevistas a líderes y ministros, y un referente absoluto de la radio informativa matinal.
No es un cambio aislado: las mañanas españolas se mueven en bloque
Lo llamativo —y lo que convierte este relevo en Onda Cero en algo más que una noticia interna— es que coincide con el mayor terremoto en la radio matinal española en años. La temporada que arranca en septiembre presentará caras nuevas en dos de las tres grandes marcas informativas del país:
- Cadena SER — Àngels Barceló abandonó Hoy por Hoy el pasado 22 de mayo, poniendo fin a 21 años en la emisora y a casi siete al frente del programa, con una frase de despedida que ya ha pasado a la memoria radiofónica: «yo soy la página izquierda, toca completar la de la derecha». Tras una etapa marcada por el descenso de audiencia, la cadena ha apostado por Aimar Bretos como su relevo al frente de las mañanas.
- COPE — Carlos Herrera, en cambio, sigue firme al timón y crece en audiencia, reforzando su posición como referencia estable justo cuando sus dos grandes rivales se reinventan a la vez. Según la primera ola del EGM de 2026, tanto Herrera como el propio Alsina firmaron registros récord antes de este movimiento, apretando aún más la batalla con una SER que llegaba debilitada.
- Onda Cero — el relevo de Alsina por Rafa Latorre en el tramo informativo, con Alsina desplazándose al magacín de media mañana, completa el trío de cambios.
En otras palabras: de las tres grandes cadenas generalistas, solo COPE mantiene intacta su cabecera matinal para la temporada 2026-2027. SER estrena rostro por salida de su titular, y Onda Cero redistribuye a su figura estrella sin perderla del todo. Como resume El Debate en su análisis del nuevo escenario, la pregunta que sobrevuela el sector es si Herrera se convertirá en líder indiscutible de las mañanas ahora que Barceló ya no está en la ecuación, o si Bretos y Latorre lograrán sostener el pulso de audiencia en sus respectivas casas.
Audiencias: un prime time más competido que nunca
Para entender el tablero completo, conviene fijar los tramos y perfiles de cada programa a partir de septiembre de 2026:
|
Cadena |
Programa |
Franja principal |
Rostro (nueva temporada) |
|
Onda Cero |
Más de uno |
6:00–13:00 |
Rafa Latorre (informativo, 6:00-10:00) + Carlos Alsina (magacín, 10:00-12:30) |
|
COPE |
Herrera en Cope |
6:00–13:00 |
Carlos Herrera (se mantiene) |
|
Cadena SER |
Hoy por Hoy |
6:00–12:00 |
Aimar Bretos (relevo de Àngels Barceló) |
La decisión de que Rafa Latorre asuma las primeras horas en Onda Cero responde a tres objetivos: rejuvenecer el enfoque informativo sin perder la esencia del programa, mantener el editorial diario a las ocho pero con otra voz al frente, y aprovechar la popularidad de Alsina en un formato más flexible y de largo recorrido. No se trata solo de proteger audiencias, sino de gestionar el desgaste de una figura clave sin sacrificar la identidad de la marca — el mismo dilema, en versión distinta, al que se enfrenta ahora mismo la SER con la salida de Barceló.
Impacto social y político de un editor que se «gasta»
El propio Alsina ha señalado en antena que se siente «gastado» tras años de madrugones y de estar en el centro del debate público. No es una confesión menor: la radio de opinión y análisis político exige presencia diaria, exposición constante y capacidad de resistir las presiones de partidos, gobiernos y una audiencia polarizada. Su último monólogo ha trascendido los límites de la radio, interpretado como un aviso sobre el desgaste del periodismo de actualidad, como una crítica a cómo la política usa la comunicación para marcar agenda, y como una pregunta abierta sobre cuánto tiempo puede sostenerse una voz de referencia en el mismo formato sin perder frescura ni libertad.
Futuro y razones del cambio
- Cansancio personal y horario — «Estoy gastado» y «necesito despertarme menos temprano» han sido sus frases más repetidas; busca recuperar tiempo propio y una rutina menos extrema.
- Reordenación interna de Onda Cero — la emisora confía en Rafa Latorre para reforzar el primer tramo, trasladando a Alsina al magacín; el movimiento también permite el ascenso de Marta García Aller al frente de La Brújula.
- Evolución del propio formato — Alsina seguirá como director del programa y «capitán del buque», según sus propias palabras: «¡Que no me jubilo! Ahora voy a hacer lo más divertido». La nueva franja le dará más espacio para entrevistas largas, humor, cultura y conversaciones menos rígidas.
En términos de carrera, la jugada no le resta influencia: mantiene el mando del programa, sostiene su marca personal y gana margen para reinventarse sin la presión del editorial diario a primera hora — justo cuando su gran rival tradicional, Barceló, ha optado por la salida completa en lugar de la reinvención interna.
Un comunicador que se resiste a madrugar… pero no a contar
Más allá de la tensión política, los índices de audiencia y el reordenamiento de todo el sector, la historia tiene también un matiz humano: Alsina lleva más de treinta años ligado a la radio, gran parte de ellos en horarios imposibles; insiste en que no se jubila, solo cambia de hora y de temperatura del micrófono; y su nuevo horario se parece más a la radio que muchos oyentes echan de menos —conversación, ritmo pausado, humor, cultura, menos prisa por el titular del día—. Mientras tanto, el resto del dial se reorganiza a su alrededor: Herrera resiste como el último gran superviviente sin relevo, Bretos estrena etapa en la SER tras el adiós de Barceló, y Latorre se examina en un terreno —la mañana informativa— en el que hasta ahora no había trabajado. La temporada 2026-2027 arranca, en definitiva, como la de mayor movimiento en las mañanas de la radio española en mucho tiempo.
Más en Periodismo
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home