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El podemita se las prometía muy felices en Telecinco, y sale trasquilado y retratado tras ponerse chulo con una lista de exigencias para Sánchez

El inesperado revés de Pedro Piqueras a Pablo Iglesias que lo ha mandado hasta Venezuela

"A algunos les interesa un ambiente de crispación que no ayuda a solucionar un conflicto político en Cataluña"

03 Sep 2018 - 23:00 CET
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Pablo Iglesias quiere ponerle a cuenta nuestra un piso de ‘calidad’ y ‘céntrico’ a 40.000 personas sin hogar

No pudo conseguir la cuadratura del círculo con su ‘cadena amiga’, donde tampoco consiguió marcar territorio tras ser mandado por sorpresa con alevosía y premeditación a otros lares a los que debe mucho, y con los que no se mete por si las moscas, -léase para el caso Venezuela-. (La reunión ‘secreta’ entre Pedro Piqueras y Pablo Iglesias entrega Telecinco a Podemos).

La ‘reentrada’ de Pablo Iglesias en la escena pública y mediática no ha podido ser más patética este lunes noche del 3 de septiembre de 2018, donde ha recibido lo suyo de la mano de director de informativos de Telecinco, Pedro Piqueras. (La carta a sus discípulos cristianos de los piadosos Pablo e Irene a cuenta de sus gemelos).

El líder de Podemos puso por las nubes a la sanidad española y a sus profesionales, y cayó de repente a los infiernos del descrédito al preguntarle de buenas a primeras el periodista : «¿Es Maduro un líder defendible?».

El aludido no daba crédito, y salió por peteneras al estilo Zapatero:

«No tenemos que decir a los venezolanos lo que tienen que votar sino contribuir a que haya consenso. No voy a entrar en convertir Venezuela en un asunto de política española».

Piqueras insistió haciéndole ver que «la situación es dramática», a lo que Iglesias replicó con toda la cara del mundo:

«Lo es, como en otros países», poniendo como ejemplo y sin más lejos a Brasil.

En realidad, el líder podemita lo que quería era vender caro su apoyo a Pedro Sánchez, con una vergonzosa lista de exigencias, soltando de paso y sin sonrojo que  sospecha que no pretende convocar elecciones sino «llegar a acuerdos».

Le instó luego a intervenir sobre el mercado inmobiliario para frenar el precio de los alquileres, a que las pensiones crezcan al ritmo del IPC, a que el material escolar gratuito en primaria y secundaria, al fin del copago y a «sentar a las eléctricas para bajar el recibo de la luz».

Las luces se le fundieron con el tema catalán.

«Hay problemas más graves que poner lazos amarillos», espetó quedándose tan ancho, y metiendose con Albert Rivera, al que acusa de crispar el ambiente.

«Me preocupa ver a Casado compitiendo con Rivera a ver quién defiende más a Franco».

Como colofón al tema, insiste en que Cataluña elija su futuro en un referéndum.

El humor de la mitad de ‘Martes y 13’ incendia laSexta hablando del guarro aspecto de Pablo Iglesias

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