Ya lo dice el refrán, que antes se coge a un mentiroso que a un cojo.
Pero en el Gobierno Sánchez parece que no aprenden la lección y otra vez vuelven a tropezar en la misma piedra.
Y más que piedra, es toda un roca.
Víctor de Aldama es una auténtica pesadilla para un Ejecutivo sanchista que experimenta un revés colosal a cada negativa cuando les preguntan si conocen al comisionista.
Porque el empresario zamorano tiene pruebas sobradas para dejar retratados a ministros y altos cargos.
Si en la jornada del 19 de diciembre de 2024 fue Reyes Maroto, exministra de Turismo y actual líder del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, la que quedó retratada por haber mentido sobre Víctor de Aldama al decir que no había tenido contacto con él, ahora cae otra socialista de peso.
Se trata de Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados y expresidenta del Gobierno de las Islas Baleares, que también había negado meses atrás haberse comunicado con el comisionista en relación a la compra de mascarillas:
¿Quién analizaba y quién se ponía en contacto con las empresas? El Servicio de Salud que es quien decidía técnicamente si se tenía que comprar o no ese material sanitario, si era efectivo o no o si lo necesitábamos o no.
Pues bien, en el programa ‘Horizonte’ (Cuatro), presentado por Iker Jiménez, dejaron a la política del PSOE como la chata al revelar el mensaje que ella misma le había enviado a Aldama para interesarse por la compra de mascarillas infantiles.
La captura de WhatsApp que nos ha enviado Ramón Bermejo a #Horizonte pic.twitter.com/4pm36GwAL8
— Iker Jiménez (@navedelmisterio) December 19, 2024
Ramón Bermejo, portavoz del industrial, aseguró que este mensaje era de capital importancia:
Es importante por la negación sobre si había habido algún tipo de relación con el tema de mascarillas y concretamente con el señor Aldama. Está pasando algo que todos supuestamente pensamos: que la trama sigue enquistada en que no hubo relación, pero con este tipo de cosas se está comprobando que esa relación existía.
Y en relación a las famosas fotos de Aldama en la sede socialista de la calle Ferraz, en Madrid, Bermejo constató que su representado estaba íntimamente ligado al PSOE:
Tenía una relación con el partido profunda. ¿Por qué se ha negado tanto?