Cuando haya asimilado con toda tu belleza
alegre y concretado con el noble escribano
de los dulces recuerdos quizá pueda nombrarte
la muestra exagerada del anuncio sorpresa.
Citar y situarte sobre aquel ausente estrado
de la idea objetiva y fatal reaccionada
al sensato desprecio de la burla y al miedo
desterrado del sabio el despiste enamorado.
Un mal chiste contado con el arte preciso
reúne y no separa sonrisas y esperanzas
y así desde la orilla se escriben estos versos
vuelven las rimas al agua y crece el compromiso.
Y aún quedará otro caso. Mira Enrique y Ricardo
en medio de vosotros os observa Camino
con balón en sus manos esperando el destino
que acaso ella prefiera la utopía y su Paz.
José Pómez
http://pomez.net

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