Más información
Todos en la pomada.
Desde Patxi López a Begoña Gómez, pasando por Pedro Sánchez y por supuesto Santos Cerdán.
Mensajes que prueban su conexión con el PSOE, visitas frecuentes a la sede central del partido, instantáneas sonriendo junto a líderes socialistas de peso, como el mismísimo Sánchez, y su esposa, Begoña…
Estos son solo algunos de los hilos que tejen la relación entre Leire Díez y el PSOE.
Sin embargo, ahora el partido toma distancia de esta figura, señalada por El Confidencial tras descubrirse que buscaba información comprometedora contra la unidad de la Guardia Civil encargada de investigaciones que salpican al Gobierno. Hace ocho meses, cuando este diario destapó sus actividades, el propio Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, no tuvo más remedio que admitir que la conocía desde hace años como militante.
En el siempre agitado tablero de la política española, hay nombres que parecen destinados a moverse entre bastidores.
Pero cuando la luz ilumina las sombras, el ruido es inevitable.
Leire Díez Castro, hasta ahora más conocida en círculos internos como una eficaz “fontanera” socialista, se enfrenta a su propio bautismo mediático tras verse implicada en una presunta operación para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, uno de los cuerpos más respetados del país.
La publicación de varios audios en los que Díez, ex teniente de alcalde socialista y figura cercana a Santos Cerdán, habría solicitado información comprometedora sobre el teniente coronel Antonio Balas —cerebro de las investigaciones más incómodas para el Gobierno, como el caso Koldo o los contratos que afectan a Begoña Gómez, esposa del presidente— ha desencadenado una tormenta política de primer orden. El Partido Popular no ha perdido tiempo y ha anunciado su citación ante la comisión del Senado que investiga el caso Koldo, con el claro objetivo de esclarecer si se trató de una simple investigación periodística o si estamos ante una operación de acoso y derribo institucional.
Audios explosivos y negaciones tajantes
Los audios filtrados presentan una conversación telemática entre Díez, el empresario Alejandro Hamlyn —acusado en una trama de hidrocarburos— y otros personajes ligados a polémicas judiciales. En ellos, Díez pregunta abiertamente por trapos sucios de Balas y llega a comparar las presuntas prácticas corruptas con “la Camorra de la Guardia Civil”. La frase tiene fuerza mediática suficiente como para hacer temblar las paredes tanto de Ferraz como del cuartel general de la Benemérita.
Sin embargo, lejos del mea culpa, Leire Díez ha salido al paso admitiendo la autenticidad de los audios pero negando cualquier vínculo orgánico con el PSOE. Asegura que su actuación formaba parte de un reportaje periodístico independiente y subraya que nunca ha trabajado para la secretaría de organización del partido. Desde Ferraz insisten: “No estamos en esta basura”, zanjan fuentes socialistas con ese peculiar arte para pasar página ante situaciones incómodas.
El papel del Partido Popular y la dimensión jurídica
El PP ha olido sangre y quiere investigar posibles delitos asociados a estos hechos. Han calificado los movimientos como una “operación de acoso y derribo” que no puede quedar impune. Según sus portavoces, existen sospechas fundadas de que desde el entorno del presidente Sánchez se estaría intentando obstaculizar investigaciones judiciales clave para el futuro político del Ejecutivo.
En paralelo, asociaciones profesionales de la Guardia Civil han exigido explicaciones públicas e inmediatas ante lo que consideran un ataque frontal contra su prestigio y autonomía operativa. No es para menos: la UCO no solo ha investigado tramas socialistas sino también casos de corrupción en todos los colores políticos. La sensación es que nadie queda inmune cuando salta la chispa del escándalo institucional.
Entrelazando intereses: periodistas, empresarios y abogados
El culebrón tiene ingredientes dignos de serie prime time: empresarios imputados por fraude fiscal, antiguos cargos públicos reciclados en tareas menos visibles y abogados dispuestos a todo. En las conversaciones aparece también Javier Pérez Dolset, procesado por fraude en subvenciones, así como otros letrados cuya presencia añade más leña al fuego mediático y judicial.
Curiosamente, Leire Díez no es ajena al mundo público. Ha sido jefa de Comunicación en Enusa (empresa pública) entre 2018 y 2021 y directora institucional en Correos hasta 2024. Su perfil refuerza las sospechas sobre una posible conexión orgánica con el PSOE, aunque tanto ella como Ferraz lo niegan categóricamente.
Más en Partidos Políticos
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home