En La Retaguardia de este lunes 30 de junio, Eurico Campano analiza con Inés Sainz y Jesús Palacios el perjuicio que supondría para España que Estados Unidos clausurase las bases militares de Rota y Morón para llevarlas a Marruecos. Además, el Gobierno de Pedro Sánchez no parece estar haciendo nada por mantener estos enclaves militares.
Un tuit incendiario del general retirado Robert Greenway —ex alto cargo de seguridad nacional estadounidense y ahora asesor del think tank conservador Heritage Foundation— ha vuelto a poner el foco sobre el futuro de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla).
El mensaje no era menor: “Es hora de trasladar la base aérea de Rota y la base aérea de Morón a Marruecos”, proclamó Greenway tras retuitear una declaración del mismísimo Donald Trump, que arremetía contra el Gobierno de Pedro Sánchez por su negativa a aumentar el gasto militar al 5% del PIB comprometido en la última cumbre de la OTAN. La propuesta, con ecos tanto en prensa estadounidense como marroquí, ha hecho saltar todas las alarmas en el sur peninsular, donde estas instalaciones son un pilar económico y social.
El trasfondo: OTAN, PIB y orgullo patrio
La disputa tiene su origen en la firme negativa de Sánchez a elevar el gasto militar español más allá del 2,1% del PIB, pese a las presiones aliadas. Mientras otros países anunciaban su compromiso con el 5%, España optaba por mantener su tradicional perfil bajo en materia defensiva. Esta postura ha sido interpretada por Trump como una afrenta personal y una muestra de insolidaridad, aderezada además con amenazas arancelarias: “España es el único país que no va a pagar… Le vamos a hacer pagar el doble. Voy en serio con ello”, llegó a afirmar el expresidente republicano en una rueda de prensa reciente.
La respuesta española, fiel a su estilo diplomático, ha optado por restar dramatismo al asunto. Tanto en Rota como en Morón, las autoridades locales aseguran que no esperan grandes cambios: los acuerdos bilaterales se mantienen firmes y la presencia estadounidense sigue aumentando con nuevos destructores para el escudo antimisiles de la OTAN. Sin embargo, el runrún político es inevitable: ¿y si esta vez fuera cierto?
¿Por qué Marruecos?
La sugerencia de trasladar las bases no es casual ni gratuita. Marruecos lleva años reforzando su posición como socio estratégico de Estados Unidos en el norte de África. Recientemente, una delegación marroquí asistió en Alemania a maniobras con el sistema antimisiles Patriot —el mismo que protege las instalaciones españolas— y ha recibido vehículos de lanzamiento Patriot (TEL), todo ello mientras negocia integrar su defensa aérea con tecnología estadounidense avanzada.
Un eventual traslado supondría un vuelco geoestratégico de primer orden:
- España perdería influencia directa sobre operaciones aliadas en el Mediterráneo.
- Marruecos consolidaría su papel como gendarme regional.
- La economía andaluza sufriría un duro golpe: solo entre Rota y Morón trabajan miles de empleados locales directa o indirectamente vinculados a la actividad militar estadounidense.
Sánchez entre WhatsApps, Mohamed VI… y poco más
Mientras tanto, Pedro Sánchez parece más preocupado por no perder un solo mensaje cifrado en su móvil presidencial —o por mantener sintonía con Mohamed VI— que por abordar este desafío geopolítico. La imagen pública del presidente estos días oscila entre la discreción diplomática y una aparente indiferencia ante las advertencias estadounidenses.
En la práctica, los sindicatos insisten en que los gobiernos republicanos suelen ser buenos para los intereses laborales locales —más gasto militar equivale a más contratos— pero advierten que esta vez el debate podría ir más allá del habitual tira y afloja presupuestario. Y aunque los trabajadores confían en que “todo seguirá igual”, lo cierto es que desde febrero las negociaciones laborales con EE.UU. están estancadas y crecen los rumores sobre posibles recortes o reubicaciones.
¿Bluff trumpista o amenaza real?
¿Estamos ante un “bluff” propio del estilo Trump o existe un riesgo real? Los precedentes no invitan al alarmismo inmediato: durante anteriores mandatos republicanos, lejos de reducirse la presencia estadounidense en Andalucía, se reforzó e incluso se amplió la cooperación militar. Pero los nuevos vientos geopolíticos —con una OTAN cada vez más exigente frente al desafío ruso— podrían alterar este equilibrio.
Por ahora:
- El Ministerio de Defensa español insiste en que “no hay ningún cambio” previsto para las bases.
- El alcalde roteño recuerda que “nunca ha habido transformaciones reales” pese al ruido mediático.
- Los expertos advierten que perder estos enclaves supondría un golpe letal para la proyección internacional española.
Curiosidades y datos para abrir boca (y debate)
- En Rota se encuentra uno de los mayores contingentes estadounidenses fuera de EE.UU., con más de 6.000 personas entre militares y civiles.
- El escudo antimisiles europeo tiene uno de sus ejes principales precisamente en Cádiz.
- Marruecos ya opera sistemas Patriot y está inmerso en una modernización militar sin precedentes.
- La última vez que se planteó seriamente mover una base estadounidense fue durante la Guerra Fría… y nunca llegó a materializarse.
- En redes sociales circula ya el meme: “Si Trump se lleva Rota, ¿nos devuelve Gibraltar?”
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