Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Tensión política tras el avance judicial contra la esposa del presidente

El cerco del juez Peinado a Begoña crispa a Sánchez y dispara los ataques del Gobierno Frankenstein a la Justicia

El cerco judicial a Begoña Gómez desata una ofensiva gubernamental contra jueces y pone bajo el foco también a David Azagra

Mario Lima 25 Sep 2025 - 07:59 CET
Archivado en:

Más información

Alfonso Rojo: “Elecciones el 7 de enero y movilización del PSOE para nombrar a Sánchez Miss España”

«Mi mujer y mi hermano son inocentes”.

Con su habitual caradura, en el marco de la Asamblea General de la ONU y en un tono entre la queja y la reprimenda, Pedro Sánchez -que lleva en la agenda Gaza pero al que el procesamiento de su mujer rompió el programa- se anticipó a las preguntas de la prensa que iban a ir de corrupción y parientes.

«La verdad acabará imponiéndose«, afirmó con vehemencia, insistiendo en que tanto su esposa como su hermano son inocentes.

No se limitó a defenderlos; fue más allá, lanzando un dardo a los medios por lo que considera una cobertura sensacionalista: «Espero que cuando la Justicia hable, tenga la misma repercusión que las acusaciones de ahora».

Están de los nervios.

Porque en el fondo, tanto Sánchez como su cuadrilla confiaban en controlar el relato y en que al final, bajo la inclemente presión oficial y las andandas mediáticas de la Brunete Pedrete, los jueces iban a doblar la rodilla.

No ha sido así y se nota.

Cuando todo parecía indicar que el curso político iba a tomar un respiro tras las vacaciones, la realidad ha dado un giro inesperado.

El juez Juan Carlos Peinado ha tomado una decisión determinante al comunicar a Begoña Gómez, esposa del amo del PSOE, que se enfrentará a un juicio por malversación, ante un jurado popular, nada menos.

Esta medida, que tiene un peso simbólico y jurídico considerable, ha encendido las alarmas en el Ejecutivo, que ha reaccionado de forma inmediata y contundente: los líderes socialistas acusan abiertamente a la Justicia de estar movida por intereses políticos y cuestionan la imparcialidad de los tribunales.

La “Brunete Pedrete” y el relato oficial: victimismo y negación

Desde el primer momento, el Gobierno y sus aliados mediáticos —la conocida “Brunete Pedrete”— han sostenido una idea clara: el único error de Begoña Gómez es ser la esposa del presidente. Esta retórica se repite también en relación al caso de su hermano, David Azagra, quien se encuentra procesado por delitos de tráfico de influencias y prevaricación. Esta estrategia, que navega entre el victimismo y la negación, choca frontalmente con los hechos judiciales: la causa contra Gómez lleva ya 17 meses de instrucción, con cinco delitos distintos en juego y cuatro comparecencias ante el juez.

Además, aquella famosa carta que Sánchez dirigió a la ciudadanía el 24 de abril de 2024, donde negaba rotundamente la existencia de un “caso Begoña”, ha perdido todo su brillo. Hoy se relee con cierta ironía, ya que mientras el presidente pedía confianza, la Justicia seguía acumulando diligencias e interrogando a asesores, incluyendo a Gómez misma en sus citaciones.

La instrucción, los delitos y el efecto dominó en la familia Sánchez

El Gobierno: de la negación a la ofensiva, pasando por el victimismo

La respuesta del Ejecutivo no se ha hecho esperar. El relato oficial se articula en torno a tres ejes:

En este escenario tenso, aquella carta dirigida por Sánchez queda como un testimonio incómodo. Lo que fue presentado como un acto de transparencia hoy se percibe como una maniobra distractora frente a una instrucción judicial cada vez más sólida.

Más en Gobierno

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by