Jordi Sevilla, exministro durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado un paso este lunes al presentar el manifiesto ‘Socialdemocracia21’, un texto que aspira a revitalizar al PSOE desde sus raíces más moderadas.
A través de un vídeo compartido en redes sociales, este economista valenciano anima a militantes y simpatizantes a sumarse a esta iniciativa, que, sin dirigirse directamente contra el liderazgo de Pedro Sánchez, pone en tela de juicio la estrategia actual del partido.
Con unas nueve páginas, el documento se configura como una declaración de principios en un periodo crítico para los socialistas. Las recientes derrotas electorales, como la sufrida en Extremadura, junto con presuntos escándalos de corrupción y acoso sexual, han incrementado la presión interna. Sevilla sostiene que el PSOE ha tomado una «deriva podemita», adoptando políticas populistas que distancian a sus bases tradicionales y facilitan el ascenso de la derecha.
Jordi Sevilla lleva meses construyendo esta red de apoyo. En entrevistas recientes, mencionó que estaba indagando «si hay suficiente agua en la piscina» para formar una corriente interna socialdemócrata, precisando el respaldo del 5% de los militantes en al menos cinco federaciones. A través de conversaciones con «voces experimentadas y jóvenes», ha generado interés y ya cuenta con al menos 40 personalidades vinculadas al PSOE, aunque sus nombres aún no se han revelado.
Este movimiento no aparece de forma repentina. El exministro, también ex presidente de Red Eléctrica, ha criticado abiertamente cómo el partido se ha convertido en un «club de fans» de Sánchez, priorizando alianzas con formaciones como Podemos, Sumar, Junts, ERC o Bildu sobre un proyecto coherente. En octubre de 2025, ya pedía sin tapujos una corriente que presentara «argumentos y razones frente al grito» populista que emana desde ambas partes. La desaparición de la histórica Izquierda Socialista, absorbida por el discurso sanchista, deja un vacío que Sevilla busca llenar.
El manifiesto refleja las previas inquietudes del propio Sevilla acerca de un PSOE «hipotecado» en el Parlamento, pagando un alto precio por la presidencia mediante medidas inconexas que diluyen su esencia. Con encuestas desfavorables –el PP lidera con 141 escaños frente a los 107 del PSOE–, esta iniciativa intenta frenar la pérdida de votantes moderados.
Puntos clave del manifiesto
Los impulsores destacan dos ejes fundamentales:
- Recuperación de la tradición socialdemócrata: En contraposición al populismo, proponen redistribuir la renta, construir apoyos mayoritarios y defender valores esenciales como la democracia, el diálogo y la protección hacia los más vulnerables. Sevilla lamenta que el partido haya perdido su centralidad al asociarse con socios que ponen en entredicho el Estado de Derecho o promueven políticas identitarias divisivas.
- Modificación en las alianzas políticas: Abogan por establecer acuerdos entre partidos con el Partido Popular para abordar desafíos nacionales cruciales, como la transición energética o cuestiones constitucionales, criticando lo que consideran una «dictadura de las minorías» actual. «¿Cómo es posible que PSOE y PP, los únicos que celebran la Constitución el 6 de diciembre, no logren entenderse en nada?», cuestiona el texto.
El manifiesto también aborda cómo funciona internamente el partido. Se insiste en erradicar corrupciones y comportamientos que atentan contra la dignidad femenina. Rechazan que las organizaciones se conviertan en «sectas dogmáticas alrededor de un líder carismático». Sevilla subraya: «No estamos contra nadie; buscamos escapar del populismo».
| Eje clave | Propuesta principal | Crítica implícita |
|---|---|---|
| Socialdemocracia | Guía central para la acción política | Desvío hacia lo «podemita» y populista |
| Alianzas | Pactos estatales con PP | Dependencia de minorías independentistas y radicales |
| Interno | Debate abierto y primarias | Club de seguidores y sectarismo |
Consecuencias potenciales y panorama político
La presentación ocurre en un momento complicado para Sánchez: las encuestas realizadas en enero de 2026 reflejan un desgaste notable, con la izquierda alcanzando mínimos históricos. Sevilla estima que inminentes derrotas autonómicas en regiones como Aragón, Castilla y León o Andalucía acelerarán este debate interno, generando una «bola de nieve» hasta el próximo congreso del PSOE. Aunque no aboga por un relevo inmediato –los liderazgos se deciden mediante primarias– podría articularse una lista alternativa para 2027 si Sánchez decide repetir candidatura.
Desde Ferraz minimizan su impacto potencial; sin embargo, no se ignora su capacidad para influir. Algunos observadores ven esto como un eco del histórico cónclave de Suresnes, aunque sin ese enfrentamiento generacional. Si logra movilizar a militantes críticos, podría forzar un cambio estratégico, obligando al Gobierno a moderar sus alianzas ante las exigencias europeas respecto a austeridad para 2026. No obstante, el desafío es considerable: registrar una corriente requiere reunir 7.650 firmas militantes.
El manifiesto expresa claramente: «Pedimos un giro político dentro de nuestro partido porque el rumbo actual nos ha llevado a un ascenso extremo de la derecha y a una pérdida significativa del apoyo hacia el socialismo». Esta declaración encapsula el descontento entre sectores que respaldaron a Sánchez hasta su «abrazo con Iglesias», pero ahora demandan un PSOE centrado en mayorías.
En una metáfora ligera, Sevilla compara este proceso con comprobar si hay agua suficiente antes de lanzarse a una piscina. Recuerda que los estatutos permiten corrientes internas para «luchar dentro del partido por ideas socialistas». Curiosamente, este economista -quien asesoró a Felipe González y dirigió durante años Red Eléctrica, durante aquella fallida transición energética liderada por Teresa Ribera– utiliza su experiencia para advertir sobre políticas sin «leyes físicas»: combina energías renovables con nuclear tal como propone ahora. Entre datos llamativos destaca que este manifiesto se lanza justo cuando Sánchez busca apoyos para su «escudo social», todo ello en un año electoral crucial donde su Gobierno podría tambalearse sin presupuestos aprobados.
Un detalle curioso es que entre las 40 firmas recabadas hasta ahora no se ha filtrado ninguna identidad; esto alimenta especulaciones sobre si figuran nombres como los de Emiliano García-Page o Xavier Espot, críticos discretos dentro del partido. Sevilla, quien cumplió 70 años en 2026, está preparando su última carrera política con un vídeo viral que ya circula entre aquellos descontentos.
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