Más información
La tendencia es muy fuerte.
Los sondeos ya no fluctúan Marcan un patrón que lleva meses consolidándose y que todo indica que va a acentuarse.
El promedio de las seis encuestas publicadas este mes coloca a Alberto Núñez Feijóo en 146 diputados, siete puntos por encima del PSOE, con Santiago Abascal afianzado en 60 escaños y subiendo.
El bloque PP–VOX suma más de 200 escaños y se acerca peligrosamente a la barrera de los 210, que en términos constitucionales ya no es solo un umbral electoral, sino la llave de las reformas estructurales del sistema.
Con VOX en el Gobierno de España y esas cifras, la presión a favor de retocar el sistema electoral y exigir un mínimo de votos, para tener representación en el Parlamento.
En Alemania, por ejemplo, el umbral está en el 5% del voto nacional, lo que aplicado a España dejaría fuera a los zarrapastrosos periféricos, tipo Bildu o ERC, que han marcado la política de Sánchez desde hace 8 años.
El PSOE podría estar moviéndose por debajo de los 100 diputados. Si eso se confirma en las urnas, sería el peor resultado del partido socialista desde la Transición. Y la dirección de la tendencia no apunta hacia la recuperación.
Uyyyyyyyyy que se va cerrando el círculooooo https://t.co/thLyiMgFW8
— Alfredo Perdiguero M. ðªð¸ (@PerdigueroASP) June 6, 2026
Por qué va a peor
Pedro Sánchez se aferra a La Moncloa con la determinación del que no tiene ningún otro lugar al que ir.
Pero cada semana que pasa añade un capítulo al sumario que la Audiencia Nacional instruye sobre la trama que operaba desde Ferraz, y cada capítulo nuevo produce una pequeña fuga electoral que no se recupera en el ciclo siguiente.
El caso Leire ha entrado en una fase en la que ya no es posible contenerlo con la estrategia habitual de descalificar a los investigadores y esperar que el ciclo mediático lo entierre.
Las anotaciones en la agenda de Leire Díez con las iniciales «PS» y las referencias a reuniones con el presidente son indicios que la UCO ha analizado y que el juez tiene sobre la mesa.
No prueban nada de forma aislada. Pero se acumulan sobre los informes que ya describen al presidente como «la única persona que podría haber ordenado algo a Santos Cerdán dentro del partido» y sobre los mensajes donde Leire Díez se vanagloriaba de que «el presidente sabe lo que estamos haciendo».
Los indicios arden. Y en la lógica judicial, cuando los indicios se acumulan con suficiente consistencia, el siguiente paso es la imputación.
ð´ð´ð´ Aquí tienen el documento que la familia Gómez no quería que se conociera y Sánchez tampoco: alquilaron un local de Muface para tienda de muebles… y montaron un prostíbulo.
Y mantuvieron el arrendamiento hasta 2022: Sánchez ya era presidente.https://t.co/ZSwtBkUXnT pic.twitter.com/Zz2pGprOmf
— Antonio Naranjo (@AntonioRNaranjo) June 7, 2026
El escenario que nadie en Ferraz quiere ni verbalizar
No hay que descartarlo. La posibilidad de que Sánchez sea imputado en alguna de las piezas del sumario es real y creciente. Su condición de aforado significaría que el caso tendría que elevarse al Tribunal Supremo, lo que abriría un proceso sin precedentes en la democracia española: un presidente del Gobierno en activo siendo investigado formalmente por el máximo tribunal.
Y si el Tribunal Supremo decidiera procesar formalmente al presidente, el mecanismo constitucional que seguiría es el suplicatorio: la solicitud formal al Congreso de los Diputados para que autorice el proceso judicial contra un aforado. En el Congreso actual, con la mayoría del Gobierno extremadamente ajustada y varios de sus socios ya incomodísimos con la acumulación de escándalos, la resolución de ese suplicatorio no estaría en absoluto garantizada a favor del presidente.
Es un escenario hipotético. Pero hace un año era impensable y hoy es posible. Dentro de seis meses podría ser probable.
Los números que certifican el hundimiento
PP: 146 diputados de media en mayo, con ventaja estable y creciente sobre el PSOE. La encuesta de GAD3 para ABC lo coloca en 141.
PSOE: en el escenario más adverso, por debajo de los 100 escaños. Pérdida de aproximadamente dos millones de votos respecto al 23J según los sondeos acumulados.
VOX: 60 diputados, consolidado como socio estructural imprescindible para cualquier alternativa de gobierno. Ya no es el aliado incómodo que el PP preferiría no necesitar: es la tercera pata del sistema.
Sumar y Podemos: en caída libre o estancados en mínimos históricos. La izquierda fuera del PSOE no capitaliza el desgaste socialista sino que se hunde con él.
La suma PP–VOX en el escenario de las encuestas actuales roza los 210 escaños.
Si esa barrera se cruza, la discusión deja de ser solo sobre quién gobierna y se adentra en quién puede reformar las reglas del juego. La mayoría de tres quintos necesaria para una reforma constitucional exige exactamente 210 diputados en el Congreso. Cruzar ese umbral abriría la puerta a cambios en el sistema electoral y en el modelo territorial que ningún Gobierno de izquierda ha podido acometer en décadas.
Lo que viene
El calendario judicial va a seguir produciendo munición que los sondeos traducirán en pérdida de votos. El sumario de las cloacas tiene todavía mucho material por desclasificar. Los casos Begoña Gómez, David Sánchez y Plus Ultra tienen fechas judiciales próximas. Y el caso Ábalos, con el exministro en prisión preventiva y 24 años de petición fiscal sobre la mesa, va a llegar a juicio oral.
Sánchez puede aguantar en La Moncloa hasta 2027 si sus socios parlamentarios no se desenganchan del Gobierno. La pregunta relevante no es si puede aguantar sino a qué precio y en qué condiciones. Cada escándalo nuevo reduce su margen de maniobra, debilita a sus socios y aumenta el coste político de mantenerse.
El guacamayo puede aferrarse a la percha todo el tiempo que quiera. El problema es que la percha se está moviendo.
Más en Parlamento
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home