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Abascal y Feijóo CONSOLIDAN SU VENTAJA DEMOSCÓPICA

Las encuestas en vísperas del adelanto electoral: PP y VOX rondan los 210 escaños y PSOE y compinches siguen en caída libre

Sánchez mide sus opciones de sobrevivir a un adelanto electoral tras su mayor derrota de la legislatura

Manuel Trujillo 03 Oct 2026 - 10:50 CET
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Tras su derrota en el Congreso, Sánchez se da 48 horas para convocar elecciones anticipadas, con el PSOE tan asustado como sus compinches

¿Y qué dicen las encuestas si hay elecciones?

La inmensa mayorñiam de forma consistente, sitúan a PP y VOX por enciuma d elos 200 escaños y vaticinan que PSOE y sus compinches, incluyendo en el lote hasta los separatistas de Junts que este viernes les dieron un letal rejonazo, se van por el desagüe.

Hay incógnitas y una es el efecto que puede tener entre los progres y en el voto la agitación asociada a Maricarmen y la vivienda, pero todos los analistas con dos dedos de frente coinciden en que, para evitar un gobierno de centroderecha, la izquierda y sus compinches tendrían que remontar bastante más que en 2023.

Este sábado, 3 de octubre de 2026, el Votómetro de The Objective sitúa al bloque de centroderecha 29 diputados por encima de la mayoría absoluta y hunde al PSOE hasta los 107, en plena deliberación de Sánchez sobre el adelanto electoral.

El último Votómetro, elaborado por Redlines Estrategia y Comunicación, otorga a PP y VOX 205 escaños, 29 más de los necesarios para la mayoría absoluta, con el 50,1 % de los votos. El PSOE se desploma hasta los 107 diputados, 14 menos que en 2023.

El sondeo llega cuando el marido se ha retirado este fin de semana a decidir si convoca elecciones para el 29 de noviembre, acuciado por la caída de sus dos decretos de vivienda en el Congreso.

La política española vive pegada a un sismógrafo. Y la última lectura no deja lugar a dudas: el terremoto que se avecina tiene el epicentro en Moncloa.

La imagen de caos y vacío de poder que proyecta el Gobierno es inquietante. Cuaja la impresión de que en Moncloa han perdido el oremus y de que nadie se atreve a decirle la verdad a Sánchez. El presidente se aferra a las acampadas y a las manifestaciones callejeras por la vivienda como quien se agarra a un clavo ardiendo. Olvida que el lunes, cuando salga de su retiro, el desastre de Ceuta seguirá ahí. Y la corrupción del PSOE le seguirá devorando por los pies.

Una mayoría holgada

Los números del Votómetro dibujan un cambio de ciclo. El PP de Alberto Núñez Feijóo obtendría el 32,2 % de los votos y 140 escaños. VOX se dispara hasta el 17,9 % y 65 diputados, casi el doble de los 33 que logró Santiago Abascal en 2023. El PSOE se queda en el 24,6 % y 107 escaños, mientras SUMAR, PODEMOS y el resto de la izquierda siguen en caída libre.

Otros sondeos publicados en las últimas horas confirman la tendencia, con matices. SocioMétrica eleva la suma de PP y VOX hasta los 207 escaños. El barómetro de GAD3 para ABC la deja en 202. Y el promedio de encuestas que publica El País, poco sospechoso de simpatías con la derecha, la sitúa en 199. Todas coinciden en lo esencial: el centroderecha gobernaría sin necesidad de nacionalistas, algo que no ocurrió en 2023.

El modelo de Redlines calcula una probabilidad del 93,5 % de que Feijóo y Abascal sumen mayoría absoluta. A una mayoría de izquierdas y nacionalistas le concede un raquítico 0,5 %.

Ceuta lo cambia todo

El gran motor de este vuelco tiene nombre propio: la inmigración. Según el sondeo, ya es el principal problema para el 45,9 % de los españoles, 16 puntos más que hace apenas dos meses. La invasión de Ceuta del pasado verano, con decenas de miles de personas entrando en la ciudad en 48 horas, ha sido el catalizador.

El Gobierno lleva semanas a la defensiva, enredado entre las mafias que culpa en público y los informes policiales que apuntan a Rabat. VOX ha convertido la ciudad autónoma en su gran bandera, y el PP intenta capitalizar el malestar sin dejarse arrastrar por el discurso de su previsible socio.

La fuga silenciosa

El dato más preocupante para Ferraz no es el que se ve, sino el que se esconde. La sangría socialista no se va mayoritariamente a la derecha: se va a casa. Más de 1,2 millones de votantes del PSOE de 2023 se refugian hoy en la abstención.

Es una mala noticia por partida doble. Recuperar a un votante desencantado es mucho más difícil que disputarle a otro partido uno que ya se ha marchado. Y ningún decreto de vivienda tumbado en el Congreso parece capaz de sacarlos del sofá.

El dilema del 29-N

La fecha que más suena para las urnas es el 29 de noviembre. Sánchez tiene que elegir entre resistir con una mayoría parlamentaria que ya no existe o convocar en el peor momento de las encuestas. Es una partida de ajedrez en la que cualquier movimiento parece malo y quedarse quieto también lo es.

Un adelanto le permitiría cambiar la conversación y centrar la campaña en la vivienda, donde los sondeos le dan la razón: una amplia mayoría apoya limitar los precios del alquiler, incluso entre votantes del PP y VOX. Pero también podría convertir las encuestas en una profecía autocumplida y movilizar a un electorado de centroderecha que ya huele la victoria.

Un horizonte judicial brutal

El problema de Sánchez no cabe en una encuesta. Su horizonte judicial es brutal. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero está imputado por organización criminal en el caso Plus Ultra, el sumario del caso Koldo sigue abierto en canal y la sombra de la financiación irregular planea sobre Ferraz.

En los corrillos políticos de Madrid se da por descontado que están por llegar nuevas revelaciones sobre la cloaca socialista, que alcanzarían a Zapatero y a José Bono. Cada filtración que llegue en plena campaña tendrá el efecto de una carga de profundidad. Y el presidente lo sabe.

Una victoria con deberes

Nada de esto significa que el camino del centroderecha vaya a ser plácido. Feijóo necesitaría a VOX para gobernar, y Abascal llegaría con casi el doble de escaños y con la tentación de exigir ministerios y control sobre inmigración, seguridad y política territorial. El PP querrá proyectar moderación y gestión; VOX, mantener la inmigración y la identidad nacional en el centro del debate.

A la izquierda del PSOE, el panorama es todavía más sombrío. SUMAR y PODEMOS corren el riesgo de quedar reducidos a una presencia testimonial, y la ley D’Hondt castiga sin piedad la dispersión.

Análisis: el presidente que no quiere oír

Lo más grave no es lo que dicen las encuestas, sino lo que nadie le dice a Sánchez. Un Gobierno que confía su supervivencia a unas acampadas y a una pancarta mientras Ceuta sigue en vilo y los juzgados no descansan es un Gobierno que ha dejado de gobernar. El presidente puede pasar el fin de semana deshojando la margarita. El lunes, los problemas seguirán exactamente donde los dejó.

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