El caso del compañero Páez, es de terror. Un crimen al amparo de la lista criminal de la Operación Columna Española. Expulsado sin comunicarle la expulsión y detenido tiempo después de ser expulsado en un supermercado. Delito solicitar el derecho de asociación, sin armas y al amparo de la vigente constitución.
Este nuevo artículo sobre actos llevados a cabo contra la democracia y contra los derechos humanos quiere dejar para la historia lo que ha venido pasando con la tolerancia de todas las instituciones vitales del estado, poder ejecutivo, poder judicial y poder legislativo, al igual que la propia y decadente defensora del pueblo. Resumiendo, la democracia ha sido utilizada por unos pocos para vaciar la fuerza de un estado llamado España, con poder y fuerza en el mundo para afianzar la corrupción y a los corruptos, vestidos con trajes democráticos dedicando su tarea a saquear el estado. Mi Sargento, que quede para la historia la llista de Senger hecha por los demócratas de nuevo cuño. Gracias por tu valentía. La lista de la Operación Columna SCHINDLER
Ahí y ahora dejamos un nuevo testimonio de uno de los objetivos a eliminar, el Sargento Páez. En democracia y bajo la vigente constitución Española.
Nos derrotaron, nunca nos rendimos, y jamás olvidaremos a los compañeros que sufrieron las atrocidades de la lista de la Operación Delictual Columna. Comienza así el testimonio de un guardia civil demócrata y que solicitó sin armas y pacíficamente la legalización de una asociación en la Guardia Civil, y sus derechos democráticos.
A raíz de dar un paso al frente me incorporé al trabajo por la dignidad y por la democratización de la Guardia Civil, junto con mi mujer, la cual formó parte de la primera asociación de cónyuges de los guardias civiles, años 1986, y ahí comenzó una persecución criminal y sin límite, los enemigos no eran los etarras, éramos sus víctimas y, ya en mi etapa de Guardia (en Canarias) siguiendo como Cabo y Cabo 1º en distintos sitios pero principalmente en Córdoba, cuando estaba de vacaciones en Tarragona, entraron en mi pabellón de cargo en la Comandancia, años 1984 y 1985 si mal no recuerdo, me dijeron que porque habían entrado a robar, siendo el objetivo principal montar pruebas falsas para incriminarme, por el ejercicio de mi derechos constitucionales.
Lo intentaron igualmente con mi esposa tras una entrevista en televisión Española TVE, en horario de máxima audiencia, pero el juzgado les dio calabazas. A renglón seguido y como «portavoz Nacional de la Unión Democrática de la Guardia Civil UDGC», asistí a los actos a los que me invitaban los compañeros del Cuerpo Nacional de Policía así como a los consejos de guerra contra compañeros de Huelva . Fuí junto con otros compañeros entre los que estaba el Compañero José Carlos Piñeiro a reuniones en las sedes sindicales de Madrid, Congreso de Policía en Denia y otros tantos actos. Tras la expulsión, viéndome de la noche a la mañana sin recursos económicos y con cuatro hijos y esposa a mi cargo, no tuve más remedio que marcharme a trabajar a Barcelona pues encontré un trabajo en Córdoba pero la presión que ejerció la Guardia Civil contra el empresario, fue tan fuerte y tuvo que despedirme, era la planificación que llevaban a cabo de manera sistemática con todos los demócratas de la Guardia Civil, dentro de la planificación denominada Operación Columna, con el fin de eliminarnos civilmente, dando un ejemplo para impedir que todo el colectivo se levantara y exigiera derechos constitucionales y humanos. Se consagró el crimen contra los derechos humanos, tratando de evitar que actuáramos poniendo al descubierto los denominados crímenes de estado. Ya en Cataluña y por medio de un cuñado entré en la empresa importante de la construcción yendo de obra en obra, acabé mi relación a los sesenta y tres años como Técnico de Seguridad y Riesgos laborales, sin dejar tampoco el cargo de capataz.
En aquella época aciaga, también fueron «»pinchados»» sin orden judicial alguna, los teléfonos de mis familiares y el mío propio. Hasta aquí una breve pincelada de lo que nos hicieron de forma ilegal y anticonstitucional los mandatarios corruptos de la Guardia Civil, los cuales tenían como objetivo impedir que la constitución entrara en la Guardia Civil en connivencia con los jueces militares y otras instituciones que sabiendo lo que pasaba callaban y miraban para otro lado.
A estas alturas y con las pruebas en la mano me pregunto ¿quiénes son los traidores y corruptos? Nosotros que denunciábamos la corrupción existente y que persiste a día de hoy, o los jefes y generales que ponen el pie en el cuello de los leales y decentes Guarfias Civiles. Solo hay que ver un día cualquiera el telediario y comprobar lo que acontece en la cúspide de la Institución.
Para terminar, Mis mejores deseos para esas jornadas que se han celebrado en la universidad de Málaga, a las que desgraciadamente no puedo asistir. Jornadas en las que han participado policías históricos junto a guardias civiles históricos y valientes que nunca han olvidado que la Guardia Civil es una Institución del pueblo y para el pueblo, cuyo valor primero es el del servicio. Por una policía y una Guardia Civil, «Civil» y al servicio del pueblo.