Los presidentes de Aragón, Jorge Azcón, y de Galicia, Alfonso Rueda, han ofrecido una rueda de prensa conjunta para anunciar la firma de un pacto para establecer un frente unido contra el concierto económico que busca implementar Pedro Sánchez en Cataluña, como parte de sus compromisos con los partidos independentistas.
Los mandatarios regionales han exigido al Gobierno central una financiación autonómica ajustada al coste real de la prestación de servicios, con más recursos para las autonomías y que tome en cuenta las particularidades y necesidades de cada una.
Por tanto han firmado un acuerdo para “rechazar cualquier tipo de privilegio a cualquier comunidad autónoma de España”. El texto es bastante explícito en esto al afirmar que “toda cuestión fiscal y financiera debe abordarse de forma multilateral en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, como así establece la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de Financiación de las Comunidades Autónomas».
Los populares han reivindicado la vigencia de la Declaración de Santiago, firmada el 23 de noviembre de 2021 por Galicia, Cantabria, el Principado de Asturias, La Rioja, Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura y Castilla y León, para hacer un frente común para una financiación más justa para los territorios.
“Ha habido grandes concesiones por parte del Gobierno de España que dinamitan los principios de igualdad y solidaridad que defendía esa Declaración de Santiago”, ha criticado Azcón.
Pese a haber pasado cuatro años del pacto entre los ocho territorios, lamenta que no hayan habido avances significativos. Al contrario, con la medida que propone el líder del PSOE, se verían todavía más perjudicados.
Azcón ha detallado que la idea que quieren vender de condonar las deudas no es tal y que lo se haría es repartirla entre cada autonomía, perjudicando a aquellas más solventes o menos endeudadas como el caso de Aragón y Galicia.
“Me han oído defender que no es condonación, la deuda que tienen las comunidades autónomas no se va a perdonar, se va a repartir. Si ay una comunidad autónoma que debe 100 y otra debe 50, lo que pretenden es que esas dos comunidades paguen 75. no se le va a perdonar la deuda a nadie, lo que va a haber es una subrogación, un reparto de las deudas”.
Se ha mostrado en contra que quienes tienen más deuda quieran “imponer” que ese saldo sea pagado entre todos. “En Cataluña lo que quieren es que los aragoneses paguemos la deuda que han generado los independentistas”.
Ha insistido en que el sistema debe negociarse entre todos, aportando más dinero a los territorios y que respete “escrupulosamente” los principios de igualdad y solidaridad. También ha criticado que Aragón y Extremadura recibirán menos recursos a pesar de que “hay más dinero para repartir”.
Por su parte, el presidente de la Xunta ha suscrito las palabras de su homólogo aragonés y ha resaltado la urgencia de abordar la actualización de la financiación autonómica y pactarla entre todos los territorios.
“Galicia sigue proclamando que la financiación de nuestro país hay que discutirla y acordarla entre todos”.
Por esto, ha criticado las negociaciones bilaterales que excluyen a los demás: “no nos valen”, apunta.
El mandatario gallego también ha destacado la necesidad de que estos acuerdos tengan en cuneta el coste real de los servicios, la densidad poblacional y la edad de los residentes para poder asegurar la prestación efectiva de estos servicios.
Potenciar ambas comunidades
Además de abordar el tema de la financiación, los mandatarios también han abordado asuntos de interés común como la sanidad, la energía y la inteligencia artificial.
Además, han destacado la importancia del Camino de Santiago como nexo entre las dos comunidades y que permite potenciar el turismo de experiencia así como poner en valor la cultura de ambos territorios.