La paz y la justicia debe ser para todos no sólo para unos pocos, como siempre para los intocables de estado putrefacto.

Caso Roldán. Tiempos revueltos. Todo servía.

Luis Roldán era culpable, murió siendo el único que asumió su culpa, y así nos lo dijo y dejó patente una y otra vez. No fue el único ni el mayor responsable. Otros con mayores honores, privilegios, y demagogos siguieron y siguen siendo los autores de actos que el universo les requerirá cuentas.Ganaron una guerra, ahora les esperan otras más terribles. Piedad para ellos.

Caso Roldán. Tiempos revueltos. Todo servía.
Paz para todos, no el silencio de los corderos.

Tiempos revueltos, todo servía. Nacía una clase poítica que se servía de la democracia por todos los medios a su alcance.

No decimos  nada ni descubrimos mucho, sólo tienen que ver ustedes la historia, y los grupos que nacieron y se fundieron en actividades terroristas desde el estado. El GAL y otros experimentos del estado profundo. Los que hemos vivido esa época, conocemos bien lo que hemos vivido, tanto en el Norte como en el conjunto del estado español, donde hemos sido perseguidos por mantenernos firmes en el respeto a los derechos humanos y a la vida. Atacar los principios universales es una traición a uno mismo, hacerlo mediante recompensa una cobardía. Si desde el estado se crea, anima, premia a los que combaten con la violencia  a los violentos, quiebran los propios principios de un estado y si aún por encima, se olvidan de los que los han servido, como son el caso de Amedo y de otros a los que el propio terrorismo quisieron eliminar físicamente, no tenemos más que decir que el estado democrático que supuestamente vive nuestra gran nación está abocado al fracaso y se ha instalado en él. El perdón es fundamental entre los hombres, las personas y el estado. Si se establece el perdón y el olvido para los de ETA, y la protecciób para los otros cargos más elevados y promotores de todo, el máximo perdón y apoyo debe ser aplicado a todos los demás. El estado no puede jugar en favor de unos y en perjuicio de otros.

Reproducimos ahora el artículo de un compañero que no hace más que relatar hechos históricos.

El pasado día 30 de octubre del año 2022, el diario digital El Español publicaba una interesante entrevista a Narcís Serra (vicepresidente del Gobierno en 1994), dice más por lo que calla de lo que realmente cuenta. En el tema de la fuga de Luis Roldán sus razones tendría Juan Alberto Belloch (ministro de justicia e interior del mismo Gobierno) cuando acusó a Narcís Serra de querer matar a Roldán. En una reciente entrevista de Belloch en el Heraldo de Aragón con motivo de su jubilación declaraba “a Luis Roldán le salvé la vida y él lo sabe”. En otro tiempo consideraba puras “fantasías” los relatos que aparecen en el entorno de Roldán, desmintiendo la hipótesis publicada por el periódico diario El Punt según la cual el general Manuel Llaneras habría ordenado a guardias civiles el asesinato del exdirector general de la Guardia Civil.  Una de esas razones podría ser la filtración de la noticia en prensa…

En aquel tiempo, cuando Roldán había huido, un guardia civil, Florencio Garrido recibe una llamada que le dice: “vete a una cabina y dime número que es urgente y grave lo que voy a decirte”. Se desplaza a Barcelona ciudad, recibe llamada, le comenta: “van a matar a Roldán, soy un componente del grupo que nos están preparando para ello. Busca fórmulas para evitarlo, pero yo no he dicho nada”. El general Llaneras era presuntamente el encargado mediante el grupo Omega. Florencio siente caerle el mundo encima, sin saber qué hacer, estaba José Carlos Piñeiro de presidente Coproper-6J (Coordinadora pro perjudicados Luis Roldán – 6 julio), le llama diciéndole es urgente viajes a Barcelona, lo que te tengo que decir es muy grave.

Llama a Xavier Marín (miembro del PSC) con quien unía buena amistad, para concertar reunión para el día que llegaba Piñeiro, relatar a ambos y concretar la manera de hacer para evitar el atentado. Marín redacta un informe y manifiesta presentará al Gobernador civil de Girona dada su amistad y a su vez este lo haría llegar al Ministro, que todo sería confidencial. Alguien de gobierno civil filtra el informe a la prensa y con motivo de una interviú a Florencio y Francisco Pérez en calidad de secretario general nacional y de Cataluña respectivamente sobre asociacionismo, corrupción etc… Al día siguiente se publica que dos guardias civiles habían entregado un informe al Gobernador donde un grupo denominado “pata negra” preparado por… Iban a matar a Roldán. Florencio pensó, trágame tierra.

El resto de medios se hacen eco de la noticia, en las noticias de televisión Belloch, Serra, dicen que sin pruebas actuaran. ¿Y ahora qué? Se pregunta Florencio, intercambia impresiones con Pérez, Piñeiro, el revuelo está servido. La prensa publica que el entonces ayudante del DGGC general Llaneras se querella contra ellos.

Previamente, el 8 de noviembre de 1994 en la sección “el lector escriu” de el periódico El Punt, aparece un texto del general Llaneras instando una rectificación, reservándose las acciones civiles y penales que sean procedentes en derecho. Momento infernal, Florencio vivió un par de años de incertidumbre, nervios, estrés. Su compañero Paco Pérez sufrió una fuerte depresión que le apartó del cargo en la asociación. Se sintieron solos.

El SUP (sindicato unificado de policía) les dijo que sus abogados estaban ahí y todo su respaldo. Florencio y Piñeiro hicieron una rueda de prensa desmintiendo todo. Tras varios meses desde la imposición de la querella son citados para comparecer ante la juez de Girona. Pasaban los días, no había una hora en la que Florencio pensaba iba a la cárcel, millones que no tenían de indemnización y expulsión de la Guardia Civil. Tiempos muy malos. Llego el juicio, salen absueltos, y ante la posibilidad de reclamar por daños y perjuicios, se optó por no remover el tema. En esas fechas Roldán había sido detenido y el general Llaneras procesado judicialmente por delitos. Posteriormente en 1999, el general Manuel Llaneras fue condenado por el Tribunal Supremo a la pena de ocho años de inhabilitación especial con pérdida definitiva del cargo, como colaborador necesario  del delito de prevaricación cometido por Roldán.

Para sus adentros, Florencio Garrido siente que Roldán vivió por esa filtración, hasta su fallecimiento el día 24 de marzo de 2022 en Zaragoza por la enfermedad de padecía.

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