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LA CONSTITUCIÓN, NI PRECIO NI PROBLEMA

¿No se habrá pasado Rajoy de listo en su afán de fichar a Sánchez?

La introducción de la reforma constitucional supone convalidar el argumento separatista de que la Constitución está superada

Periodista Digital 14 Oct 2017 - 08:33 CET
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EL Gobierno y el PSOE merecen un margen de confianza, pero no un cheque en blanco sobre Cataluña, por lo que deben explicar en qué consiste el acuerdo por el que los socialistas toleran la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución a la Generalitat y el Gobierno, a su vez, acepta una comisión que estudie la reforma de la Constitución de 1978.

La gravedad de la situación no exime a los representantes políticos de cumplir con su deber de informar a la opinión pública sobre las cuestiones de interés nacional, más aún cuando se trata de explicar un pacto que remite a dos iniciativas sin precedentes, como la de aplicar la fuerza coactiva del Estado sobre una comunidad autónoma y la de reformar el modelo autonómico de organización territorial. Frente a la opacidad tramposa de la Generalitat, el Gobierno debe guiarse con las mejores directrices de la democracia liberal, empezando por el respeto a los ciudadanos.

Precisamente por no saber en qué consiste el acuerdo entre el Gobierno y el PSOE, pero sí por conocer cuáles han sido las anteriores demandas socialistas de reforma constitucional, es imprescindible valorar los riesgos de anunciar en este momento una reforma de la Constitución de 1978.

El esfuerzo de las instituciones del Estado, empezando por la Corona, y los ciudadanos españoles, principalmente catalanes, se explica porque era necesario poner coto al separatismo.

Sería paradójico que este mismo régimen nacionalista, ilegal y traidor, acabara llevando su pulsión diferenciadora a la mismísima Constitución.

Para esto no ha salido a la calle la Cataluña silenciosa. La Carta Magna no es el precio que el Gobierno deba pagar para obtener el apoyo socialista, ni el problema causante de la deslealtad del nacionalismo. Esta crisis no puede acabar con los nacionalistas exhibiendo la cabeza de la Constitución de 1978.

VÍDEO RELACIONADO: Mariano Rajoy activa el 155 y da un ultimátum a Puigdemont

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