Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

RESPALDO POLÍTICO Y CULTURAL ANTE LA GRAVE CRISIS EN EL PSOE

‘Resucita’ el ‘clan de la zeja’: Ana Belén, Víctor Manuel, Almodóvar y 100 estómagos agradecidos apoyan a Pedro Sánchez

Cien personalidades firman un manifiesto que defiende la continuidad de Sánchez y denuncia presiones judiciales y mediáticas

Juan Velarde 22 Jul 2025 - 07:13 CET
Archivado en:

Más información

El progre Pedro Almodóvar esgrime un bizarro argumento para defender la barra libre en inmigración

En pleno julio, mientras media España se debate entre el calor y las vacaciones, ha resucitado uno de los fenómenos más icónicos de la política reciente: el llamado ‘clan de la zeja’.

Un centenar de figuras del mundo de la cultura —con nombres como Ana Belén, Víctor Manuel, Pedro Almodóvar o Joan Manuel Serrat— junto a exministros socialistas han firmado un manifiesto en defensa de la continuidad del Gobierno de Pedro Sánchez. La acción ha reavivado el debate sobre el papel de los intelectuales y artistas en los momentos críticos para el Ejecutivo.

El texto, titulado “Por los avances en derechos sociales y políticos y contra los intentos de involución”, no escatima en adjetivos ni en advertencias: denuncia que las investigaciones judiciales en torno al llamado caso Cerdán —en el que están implicados los exsecretarios de Organización del PSOE Santos Cerdán y José Luis Ábalos— responden a “crasos errores” en la vigilancia interna del partido, pero considera “inadmisible” que un Gobierno “democráticamente elegido” pueda caer por un informe policial antes de que se celebre un juicio con garantías.

Manifiesto: defensa cerrada, autocrítica matizada

Los firmantes —entre ellos también escritores como Rosa Montero, poetas como Luis García Montero, o actores como Loles León— lanzan un mensaje claro: solo una moción de censura o unas elecciones anticipadas pueden poner fin legítimamente al mandato de Sánchez. Todo lo demás sería, según afirman, “un golpe inconstitucional” e incluso “una conspiración para derribar a un gobierno legítimo”.

Aunque reconocen que los supuestos delitos asociados al caso son “graves”, insisten en que no debe confundirse la exigencia ética con el linchamiento mediático ni judicial. El manifiesto propone además una “actualización” del programa contra la corrupción, pero recuerda que los logros sociales y civiles del Ejecutivo deben ponerse por delante en cualquier balance público.

En el documento abundan referencias a la presión ejercida desde sectores conservadores, medios de comunicación y parte del poder judicial. Se acusa a estos actores de crear un clima político irrespirable, con ataques que recuerdan —según los firmantes— a “agresiones fascistas de épocas pasadas”. El relato se acompaña de comparaciones internacionales poco sutiles: se menciona cómo las derechas pusieron en cuestión resultados electorales en Estados Unidos o Brasil.

El PSOE agradece; la oposición pide elecciones

Desde Ferraz, la dirección del PSOE ha recibido este respaldo con satisfacción. En un momento en el que el partido se encuentra bajo presión por los escándalos internos y una oposición crecida tras los últimos reveses electorales, el apoyo explícito del ‘clan de la ceja’ supone un balón de oxígeno simbólico.

En cambio, desde las filas del PP y Vox no han tardado en calificar el manifiesto como una maniobra propagandística orquestada por “estómagos agradecidos”, rescatando aquella vieja expresión popularizada durante el zapaterismo para referirse a quienes recibían favores o subvenciones a cambio de su fidelidad política. No falta quien apunta cierta nostalgia: algunos recordaban cómo Ana Belén afirmaba hace apenas unas semanas que ya no tenía claro si podía seguir apoyando a Sánchez.

Una tradición recurrente (y polémica)

La relación entre cultura y política progresista es una constante en España desde tiempos inmemoriales. Pero fue durante los gobiernos socialistas cuando se institucionalizó esa alianza. La famosa fotografía colectiva con las cejas alzadas —de ahí el apodo— fue símbolo durante años del respaldo intelectual al PSOE.

Sin embargo, esta resurrección llega en circunstancias muy distintas: ahora las redes sociales disparan a quemarropa y buena parte del público recela tanto del artista comprometido como del político acorralado. ¿Influirá realmente este manifiesto en la opinión pública? ¿O simplemente servirá para reforzar trincheras ya bien delimitadas?

Curiosidades y datos llamativos

Más en Gobierno

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by