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NUEVOS AUDIOS QUE ENCIENDEN LA INDIGNACIÓN CIUDADANA

¡Sin palabras! La interventora del Alvia siniestrado dice que tiene sangre en la cabeza y en Adif solo preocupa el estado del tren

La respuesta del puesto de mando a la tripulante del Alvia que le relata las graves heridas que sufre: "¿Cómo se ha quedado el tren? ¿Cómo está?"

Juan Velarde 21 Ene 2026 - 19:30 CET
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¿Quién está a los mandos?

La dramática conversación entre el puesto de mando de Atocha y la interventora del Alvia que chocó contra el Iryo descarrilado en Adamuz (Córdoba) provoca escalofríos.

Ella, herida y sangrando por la cabeza, intenta llegar hasta el maquinista, que ya había fallecido, mientras desde el control insisten en preguntar por «cómo ha quedado el material» y el estado del tren. Un audio demoledor que expone la frialdad burocrática en medio de la tragedia que ya se cobra al menos 43 vidas.

El caos tras la colisión frontal entre el Iryo Málaga-Madrid y el Alvia Madrid-Huelva el 18 de enero de 2026 sigue desvelando episodios de infarto.

‘Cordópolis’ tuvo acceso exclusivo a las grabaciones del centro de control de Adif en Atocha, y una de ellas corta la respiración: el técnico intenta contactar primero con el maquinista del Alvia y termina hablando con la interventora, ubicada en la cola del tren.

La trabajadora, visiblemente en shock y con voz entrecortada, responde:

Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista pero…

Mientras ella describe su herida y el esfuerzo por avanzar entre los vagones destrozados, desde Atocha, en lugar de priorizar la atención a las víctimas o la magnitud humana del desastre, se escucha cómo preguntan insistentemente por el estado del tren y del material. La interventora, sangrando y desorientada, ni siquiera llega a responder a esa parte técnica.

La conversación discurrió en estos términos:

Interventora del Alvia: «Hola, buenas. Dígame».

Puesto de mando de Adif: «Hola, buenas tardes, ¿me escuchas?»

Interventora del Alvia: «Sí, le escucho, dígame».

Puesto de mando de Adif: «Oye, te llamo aquí de puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar al maquinista y no consigo hablar con él, mira a ver si te puedes pasarle…».

Interventora del Alvia: «Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza».

Puesto de mando de Adif:  «¿Qué, perdona?»

Interventora del Alvia: «Que yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista».

Puesto de mando de Adif: «Vale, ¿tienes el teléfono por un casual del maquinista?»

Interventora del Alvia: «Voy a ver si puedo ver al maquinista o llamarlo».

Puesto de mando de Adif: «Perdona, dime, dime».

Interventora del Alvia: «Que voy a intentar ir a la cabina».

Puesto de mando de Adif: «Vale, ¿cómo está la… ¿Cómo está? ¿Cómo está el material?»

Interventora del Alvia: «Tengo un golpe en la cabeza con sangre».

Puesto de mando de Adif: «Sí, sí, sí, me lo has dicho. ¿Cómo se ha quedado el tren? ¿Cómo está?»

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