Arrinconado.
Luego de ir a declarar voluntariamente al Tribunal Supremo, el ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, corre el riesgo de enfrentarse a cuatro delitos: integración en organización criminal, tráfico de influencias, cohecho y malversación.
El instructor del ‘caso Koldo‘ en el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha emitido un auto en el que solicitará al Congreso el suplicatorio para suspender la inmunidad parlamentaria al apreciar “indicios bastantes” de la presunta participación del ahora diputado del Grupo mixto en la trama de corrupción de mordidas en la compra de mascarillas y contratos de hidrocarburos.
En su argumentación, el magistrado estima que “ha llegado un momento en el que la constancia de indicios cualificados” hace necesario suspender la inmunidad del parlamentario para avanzar en el camino procesal.
La decisión de Puente se produce luego de que el ex ministro, su ex asesor Koldo García, y Víctor de Aldama prestasen declaración en sede judicial y aportaran pruebas para sostener sus afirmaciones. En este sentido, el magistrado estima que «existen elementos bastantes» para considerar que Ábalos, «prevaliéndose de su condición de ministro», «y a cambio de determinados beneficios económicos que obtuvo por ello para sí, haber determinado la adjudicación de varios contratos de la administración pública o del sector público institucional con empresas privadas, en el marco de la situación de emergencia determinada por la pandemia del Covid-19, en particular relativos a la adquisición, por vía de urgencia y emergencia, de material sanitario, mascarillas, trajes especiales y laboratorios para identificar vestigios de la enfermedad».
En su argumentación el magistrado incide que de Aldama aprovechó “la relación personal que le unía” con Ábalos y Koldo para obtener “información previa sobre las necesidades derivadas de la urgencia, lo que le permitió articular una oferta para asegurar la adjudicación del contrato de suministro en favor de la empresa cuyos intereses promovía, Soluciones de Gestión, así como que podría haber obtenido también, antes y después, por un procedimiento semejante, la perfección de otros contratos de empresas y particulares con la administración pública y/o institucional”.
En cuanto al papel del asesor de Ábalos y quien da nombre al caso, considera que Koldo “intervenía activamente en la contratación, gestionaba los contratos de adjudicaciones a las empresas y, al tiempo, realizaba operaciones para ocultar los cobros recibidos de la organización y en las Ábalos también intervenía, personalmente y utilizando los oficios de su asesor en el Ministerio e, indiciariamente, disfrutando de los ilícitos beneficios económicos que tales actuaciones pudieran haberle generado”.