Llevamos, en un corto periodo de tiempo, de apenas 72 horas, donde cada cual, ¡y casi todos!, buscan o parecen que anda en ello , desde el pretendido acomodo de la ‘situación oficiante’ (otra cosa y otro asunto es la ‘causus oficialis’) el estar u aparecer en la palestra expositiva (sea con sus propias prédicas u consejas o sea con lo que se apañe por la atascada red), situación que, y por otra parte, estimamos como muy interesante y además, y a mayores, ampliamente significativa.
¿Desde cuando, en estos nuestros lares,a esta parte éramos, sin haber catástrofe por medio y/o despropósito astracanante, noticia nacional y hasta internacional?
Aquel fuego tan impactante, ¡que parecía no tener fin!, que en el ámbito de la Sierra de La Culebra afectó a las regionales leonesas comarcas naturales de Sanabria, La Carballeda,Tierra de Tábara, Tierra de Alba y hasta en Aliste, fue el último altavoz mediático, ¡de clara impotencia!, ¡de amargo sabor vecinal!, de amplio exterior eco ciudadano para con nuestra gente y nuestra tierra.
Hoy vemos, más en lo cotidiano, el cómo sí las tablas del INE no dijeran, o no lo hicieran con la suficiencia necesaria, sobre la “estadística situación” [-.- por llamarlo de alguna forma -.-], y permítasenos indicar, de las tres provincias leonesas Salamanca-Zamora-León, que es una forma, una de las variadas formas, de interpretar la realidad presente ( salvo las Fakes News) de la completa regionalidad leonesa, no sólo como alícuota parte constitucional de la Nación Española [que esa es una temática clave a tener siempre en cuenta] y si, y también, sobre el papel (del ¿? al ¡!) a llevar a efecto en el Estado Español.
Hoy leemos dónde, y de aquí al lado, se intenta aterrizar, frente a las posibles (¿ o son ciertas?) sirenas triunfalistas, para hablar de la “muy diferente cruda realidad” (de una realidad que varios están desmemorizando), de la sensación perceptiva del binomio de “una ciudad/provincia” que, en expresión más que explicativa y directa, “se agota” a ojos vista.
Al hablar de la expresión “se agota” y con referencia a la situación “ciudad/provincia”, dado que en la regionalidad leonesa tenemos tres indicativas notaciones, cada cual libre y opinablemente puede, por sus propias conjeturas, atribuirla con una determinada vectorización, sea a Salamanca, sea a Zamora o sea a León, hasta incluso pudiera abarcar a dos de ellas en lo que serían los tándem Salamanca/Zamora o León/Zamora.
El que ahora, precisamente ahora (digamos que estamos en el año 2024 del Siglo XXI), se constate el que “hay un enorme territorio vacío” [-.- que traducido, y casi a imagen de vuelo de un dron, sería una “bolsa de subdesarrollo” -.-] y que su resolución y/o acondicionante arreglo (¿que estarán implementando/haciendo/proyectando en la Comisión Europea?), casi depende de los augures clásicos y/o célticos druidas y no, y a lo que se ve: también nunca, de unas gestiones que no han sido y que, en lo que se columbra, tampoco, y por la autoría actual, se las esperan.
Estamos lo que ya algunos sostienen, en que la ciudad desaparece [-.- pongamosle nombre se puede llamar Salamanca, o Zamora o León, como se podría llamar también Bejar, Benavente o Ponferrada, o si se opta por otra variante: Ciudad Rodrigo,Toro o Astorga -.-], pero igualmente da pie para que la provincia desaparezca y ahora sí tenemos que poner, en hablando de provincias leonesas [-.- que vienen juntas desde 1833 y por obra del liberalismo moderado de Cea Bermúdez y Buzo (D. Francisco de Paul)) & De Burgos y Del Olmo (D. Francisco Javier)-.-], a Salamanca, a Zamora y a León.
Las ausencias de creatividades propias o tal vez, situación en la que se debe profundizar, el denostamiento de la autoctonía [-.- y no queremos irnos solo por la línea de los aparecidos y/o fantasmales impedimentos burocráticos y si, y también,por aquello otro de hacer, ¡a toda cista!, de una población al este del “todo SaZaLe’41” (con sus 38 491 km2), una megalópolis que alcanzara los sinergiales 500.000 habitantes -.-], nos hace posiblemente, en situación que apuntamos, ser fáciles presas de la llamada “España suscriptora” que auspicia, sin apenas avisar y puede que sin que estemos cayendo en la cuenta, el desmantelamiento estructural existente, ese mismo que vivificaba el hacer diario en la completitud convivencial de las tres provincias leonesas.
Tengo que coincidir en muchas cosas con otros conciudadanos, asi es con el ciudadano García-Regalado (D. Juan Carlos) y de facto lo hago con su: “El Cierre de Salamanca”, que es también “El Cierre de Zamora” y, sí se nos permite, análigamente “El Cierre de León”.
Tales coincidencias precedentes, las hacemos mientras que, por la flora y fauna nacional, pululan entre quejas/lamentos y alaridos/bramidos, con vestiduras un tanto atrabiliarias y/o casi farisaicas, dando todo tipo de recetarios y prescripciones a las gentes que aún, ¡y olvidados de caso todos!,habitamos las tierras regionales leonesas del territorio oeste peninsular español, vociferandonos con todo tipo de ínfulas y anatemas, por el solo y exclusivo hecho/asunto/cuestión de que aquí, como acontece en otras españolas partes, se aprecie, pondere y estime el que siendo la tri provincial regionalidad leonesa una reconocida parte ( a fecha del 6-12-1978) constitucionalmente integrante de la Nación Española [-.- que fue democráticamente votado en referéndum nacional -.-], por el propio articulado constituyente (Art. 2), opte en aras de su plenitud constitucional.
Ya pocos son los que se acuerdan del tamaño de Holanda [42.800 km2] o de Bélgica [30.688 km2] o de Dinamarca [42.952 km2], aquí, por el contrario el gran espacio es lo que cuenta, de aquello de la antropología, de los usos, de las costumbres, y hasta de los decires …, que está puesto en el Preámbulo constitucional ( que es igualmente de fecha del 6-12-1978) no se dice ni pío a la hora de enmarcar esa oeste franja histórica española que está constituida por la regionalidad leonesa.
Habrá que recurrir al dato, aquel que dice que el texto de nuestra Constitución Española fue votado democráticamente, de forma mayoritaria, en las tres provincias leonesas, por 599.000 conciudadanos y lo hicieron, a sabiendas de donde sí estaban, la fecha del día 6-12-1978 y no de otro momento posterior.