Apenas dos años después del centenario de la Constitución canovista de 1876, en la Constitución de 1978 se reinstauró, como antaño, la monarquía del que fuera designado por Franco como Jefe de Estado a título de Rey. El heredero Felipe VI es el mismo rey sin poder que su padre, desposeido por los aviesos redactatores de la Constitución, con la diferencia de su carisma, prestigio y autoridad, solo perfectamente capacitado para colocar a sus hijas y disfrutar, muy mermado, de su posición. ¿Quien no recuerda aquello de por qué no te callas?. Posición absurda si se considera que la restricción de su libertad no justifica el disfrute de privilegios por nacimiento, contra la igualdad del ciudadano frente a la ley. Si solo es un ejecutor prescindible del poder ejecutivo, ¿para qué sirve?. La decadencia borbónica ha pervivido agravada bajo el pacto bipartidista del Partido Popular y el Partido Socialista como si no fueran mas que dos versiones encubiertas de lo mismo, como dijera el Príncipe de Salina, hacer que todo cambie para que no cambie nada. Este simulacro de difícil digestión para el ciudadano se revela en la consagración del aspirante a ciudadano como un súbdito del régimen que llevará, como aquella otra, al fracaso del país en esa repetición interminable de la historia de Macondo. Cien años de soledad ciudadana.
Cualquiera sea la opción siempre resulta la misma por cuenta de esa muestra infinita de desprecio del que hacen gala los burócratas de Bruselas y los políticos que sin oficio ni beneficio, ensobrados por cuenta del Estado, pululan en las Cortes. ¿Quien elige a los burócratas que niegan nuestro futuro?. PP y PSOE y PSOE y PP viven del caciquismo que tan buenos dividendos les ha proporcionado en el pasado, con el agravante para el PP de su contumaz cobardía en la figura de Feijoó. ¡Como para no perdonarse mutuamente deudas mientras simulan discrepancias!, ¡Hoy por tu desfalco de fondos en los Eres de Andalucía, mañana por los míos, como en el pasado!. A lo que no se arredran ni los unos ni los otros es a expresar el mismo desdén hacia el ciudadano, como si nadie pudiera darse cuenta de que Feijoó es el más conspicuo de los socios de Sánchez, como éste es el mas conspicuo de los socios de Feijoó, Von der Leyen mediante, la factotum de la cittá en el contubernio del autócrata y su clon. La España feliz de las vacaciones, ganando partidos internacionales, como residuo imaginario de la nación que desaparece, y los innumerables atascos de la administración y la justicia mientras les espera el árbol de la horca.
Europa sabe mucho de esa médico alemana de la Schutzstaffel que pretendía un pacto secreto, tratando de comprar a Elon Musk, para silenciar las redes sociales que vienen alimentando día a día, y cada vez mas, a la opinión pública. Tan imitable e imitada por Sánchez. Pero Elon Musk les salió rana. Ahí lanzó al comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton y a su flamante vicepresidente, Margrethe Vestager, para que como perros de presa se lanzaran a una, contra la libertad de información. Quien podría esperar que una mujer no pudiera ser tan canalla, como Mussolini, y su amante Claretta Petacci. Von der Leyen mandata a Feijoó para que firme la renovación del Consejo General del Poder Judicial, para que Feijoó mandate a los presidentes autonómicos la ruptura de sus gobiernos, aprovechando la debilidad de quienes viven del erario público, tan propio de los oportunistas sin empleo, que se deslizan como sanguijuelas entre las costuras de cualquier partido. A quien podría asustar un cobarde?. Ya lo dijo González Pons, el erotomaníaco pederasta de su inefable novelucha, ¿cómo deberían simular competencia los que son socios en Bruselas?. ¿Alguien podría confiar en quien se vende como amigo y en la práctica cumple con las consignas de quienes son, en la escena nacional, sus enemigos?
A estas alturas no importaría que Feijoó y Sánchez cohabitaran en el lupanar gay del padre del que Begoña Gómez llegó a ser su contable, y que la IA nos hiciera una muestra de esa cohabitación con cuerpos intercambiados, porque nadie notaría la diferencia con lo real. La pornopolítica sanchista. ¿O es que hay que perder elecciones para que vengan a ser los mismos?. ¿Existen diferencias entre el macronismo y el matonismo de Sánchez y Feijoó?. Los burócratas de Bruselas y los políticos ensobrados que pululan en las Cortes expresan una muestra infinita de desprecio y repugnancia hacia quienes les votan, como si el partido consistiera en repartirse las porterías, las botas y las pistolas, las prebendas y las vitolas de los puros con que condenan a la miseria a quienes les votan. Así escenifican sus aparentes discrepancias mientras no se arredran para seguirse tratando con el mismo desdén como si no durmieran en las mismas camas, bajo la misma manta, cada uno representando al otro el mas conspicuo de sus socios. Ya se han repartido el Tribunal Constitucional, el CGPJ, RTVE, las comisiones en Congreso y Senado, el Tribunal de Cuentas, la Junta Electoral Central, los cargos en Bruselas, los menas por España y próximamente pactarán la presidencia del Banco de España, de la CNMV y CNMC. Además de pactar el nuevo estatuto de Castilla la Mancha que aumenta de 35 a 59 diputados para colocar a sus peones, incrementando el robo a los españoles y la regularización de 500.000 inmigrantes ilegales. El último episodio será la ruptura de la hacienda pública en Cataluña como lo ha sido la ruptura de la caja única de la seguridad social en las Vascongadas, y la irresistible tentación de aplicar reglas migratorias distintas según los casos. Resulta risible que quienes perdieron todas las batallas se hagan con el pastel, que se suponía de los vencedores, como el infausto recurso del abrazo de Vergara y la estafa de la segunda república que trajo para su propia ruina las derechas. Perder para ganar como Macron.
Cualquiera que observara desde la trinchera a Feijoó, y no tuviera los ojos empañados por la propaganda sanchista, podría decir con toda razón que Feijoó ha pasado de aprendiz de pelele a cómplice consumado, de cómplice consumado a verdugo, de cómplice a socio a crédito refaccionario, lo que no deja de llamar la atención una vez que la dignidad de los discapacitados ha sido reconocida en la constitución, pero con diferencia sólo para las mujeres, de Sánchez y de Feijóo. ¿Cómo puede creer este clon de Sánchez que va a gobernar algún día cuando alimenta el bombardeo de sus propias trincheras como en Senderos de Gloria?. ¿Puede creer realmente que algún día se acabará el goteo incesante de nuevos inmigrantes ilegales que se imponen en la calle con el narcotráfico, el pistolerismo y el navajeo?. ¿Puede alguien ser tan imbécil de alimentar a la hidra de mil cabezas y que la piedad satisfará a quien pierde su vida a manos de la canalla musulmana?. Estos aprendices de brujo alimentan la impiedad al esconder la cabeza debajo del ala, como avestruces depredadores de riqueza ajena. Alimentarán el fascismo contra el que alegan combatir, cuando el fascismo se alimenta de la apelación incesante a distribuir la pobreza con los miserables del mundo, en detrimento de sus propias familias. ¿Puede alguien creerse que en cada ciudadano existe una suerte de Simone Weil que desde la mística sacrifica su vida en teórico beneficio de los miserables del mundo del que se alimentan los autócratas?. Feijoó ha devenido en un clon de Sánchez. Nunca llegará porque para tener más de lo mismo, no va a ser necesario. Piensa que siempre quedará el recurso del reparto del botín y lo pacta por anticipado. Es un inútil. Hay que dar oportunidad a que venga otro que no sea de su calaña de esbirros.