La falsedad y la doble moral expresada bajo una «doble vara de medir» siempre ha sido un objetivo a abatir, a lo largo de toda la historia, y de la crítica más mordaz.Ya en los años 70 d.C., Mateo el evangelista –que era un «publicano», es decir, un recaudador oficial de impuestos para Roma en el poblado pesquero israelita de Cafarnaúm– en el cap. 23:27-39 de su evangelio nos dice aquello de :(…) «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a los sepulcros blanqueados, que por fuera, en verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda podredumbre e inmundicia.»
Casi con toda seguridad, Mateo, de haber escrito hoy día ese pasaje evangélico, nunca se hubiera referido a los escribas y fariseos ni les habría echado en cara su profunda hipocresía y su inmoral doble vida. Simplemente, les habría interpelado diciendo : «¡Ay de todos vosotros, hipócritas «podemitas» y «sumaritas»! que presumis y le echais en cara a la odiada «casta» –contra la que lucháis, pero que al mismo tiempo envidiais– su falta de honestidad, de democracia, de moralidad, de ideologia feminista y de lucha comprometida contra el heteropatriarcado opresor y machista a quien tanto odiais.
Es de un cinismo esperpéntico y muy paradójico, que vosotros, los cabecillas que pertenecéis a ese grupo político –del ya histórico movimiento «indignados»– que un 15-M del 2011, tomasteis al asalto y acampasteis a vuestras anchas, como ratas, en la céntrica plaza madrileña de la castiza Puerta del Sol, como paso previo a «asaltar el cielo» y derrocar a la antipatriótica, egoísta y opresora «casta», como solíais vociferar, megáfono en mano, mucho antes de formar y ser una privilegiada y elata parte de ella– seáis ahora los que, haciendo la vista gorda, tratéis de emular e incluso superar a los «tres monos sabios o místicos» de la cultura japonesa: a «Mizaru»(el que no ve el mal), a»Iwazaru» (el que no habla del mal) y a «Kizaru» ( el que no oye el mal). ¡ Una imitación mejor… imposible! ¡Enhorabuena por ese mimetismo político!
Llegasteis, para liberarnos de todos los atavismos morales y religiosos y, al mismo tiempo poder derrocar ese poder hegemónico, opresor y nihilista, al que vosotros calificais de «capitalismo heteropatriarcal». Desde entonces, no habéis dejado de martillearnos el cerebro con vuestro trasnochado mantra de un liberal y radical «feminismo» y con todo lo que conlleva.
Lo peor de todo, es vuestra doble moral y vara de medir con la que juzgáis, mentís, vivís, y os mostrais ante el resto de la sociedad bajo la sombra de la machacona y cicatera excusa de defender a toda costa eso –a lo que vosotros llamáis el «feminismo heteróclito», en abierta contraposición ideológica a ese «heteropatriarcado» opresor y machista– y esa, «la casta», a la que aunque intentéis negarlo, vuestra elitista cúpula ideológica ya es parte integrante y muy importante de ella.
Es ahora, cuando a causa de las recientes denuncias por esas supuestas agresiones sexuales y acosos a varias mujeres por parte del ex diputado Íñigo Errejón — el summum y co-adalid de «Podemos», «Más Madrid» y de «Sumar» –volveis la cara para otro lado, os encojeis de hombros y jurais, por Lenin, Marx y Stalin, que no sabíais nada de nada del «Errejóngate» y, eso pese a que, unas fuentes muy fidedignas y destacados miembros de «Sumar» afirman, que todo lo derivado de su «adictiva» conducta y de su evidente dicotomía –entre el «personaje» que es y la «persona» que aparenta ser– según él mismo relata en su carta de auto dimisión, era de sobra conocida en todos los mentideros políticos de las falaces izquierdas y, que incluso, su galega y meliflua presidenta, Yolanda Díaz, ya fue informada puntualmente de todo su distópico «historial», una semana antes de ser nombrado portavoz de su partido en el Congreso de los Diputados.
De cínico, bochornoso e inmoral espectáculo me ha parecido la televisiva comparecencia de la cúpula de «Más Madrid», con el «trío lá-lá-lá» –Mónica García, Manuela Bergerot y Rita Maestre– ; las dos primeras trataron, en apariencia, de intentar justificar y convencernos de su absoluto desconocimiento sobre el agresivo comportamiento sexual de Errejón. No sabían nada, ni querían saberlo, ni les interesaba y, eso que «Más Madrid» ya admitió conocer, en su momento, una denuncia desde junio del 2023 contra él, sobre un «tocamiento» no consentido, cuando acudió al evento «transfeminista» –«Tremendas Fam Fest»– que organizaba el colectivo del mismo nombre en el bar «Because», de Castellón de la Plana.
En aquella ocasión fue la diputada de «Más Madrid» –Loreto Arenillas — la que intermedió con la victima para que no lo denunciara y, además comentó el caso con Manuela Bergerot, la secretaria de organizacion y actual portavoz en la Asamblea de Madrid.
Arenillas, tras el expansivo estallido «errejoniano»– acusada de disuadir a la víctima de Castellón para que Errejon no fuera denunciado– ha sido cesada por «Más Madrid» de todos sus cargos orgánicos y le han reclamado su acta de diputada.
Toda esta sucia e inmoral maniobra ha sido pergeñada como una hábil y cicatera manera para convertirla en el «chivo expiatorio» a sacrificar, mientras «Más Madrid» y sus partidos asociados «salvan los muebles» y se quedan «impolutos» –como el cristal al ser atravesado por la luz solar– «sin romperse ni mancharse».
La tercera componente del «trío lá-lá-lá», Rita Maestre, si que era conocedora de las adicciones –del entonces su pareja, Errejón–, y si que sabía cómo era su «perfil» y su comportamiento y que han llegado a compararlo con Patrick Bateman –el protagonista del thriller de la década de los 80, «Amerycan Psycho»– interpretado por el afamado actor Christian Bale.
No es la primera vez que Rita Maestre –la que asaltó, junto a otras compañeras podemitas, la Capilla del Campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid, el 10 de marzo de 2011, al grito de: ¡“vamos a quemar la conferencia episcopal”!, ¡“menos rosarios y más bolas chinas”!, ¡“contra el Vaticano, el poder clitoriano”! y ¡“sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios”!– había tapado el escándalo sexual de otro compañero de partido: el concejal Pablo Soto, al que en 2019, «Más Madrid» lo expulsó al haber sido señalado por abusos a una joven.
Rita Maestre –aunque ha publicado una carta en la que muestra su apoyo a las víctimas– no ha querido desaprovechar la ocasión del «Errejóngate» para así, poder atacar al PP, acusándole de : «haber convertido una auténtica agresión sexual en un caso abierto contra el movimiento colectivo feminista»(…), por aquello de que «¡ la ocasión la pintan calva !»
A la vista de como va «la aguja de marear», me da la impresión que con Loreto Arenillas han dado en risco, tras haber declarado que se niega a dejar su escaño o pasar a ser «diputada no adscrita» en la Asamblea Regional, y además, ha elevado oficial y formalmente su queja al Comité de Garantias de «Más Madrid», del que no creo que obtenga ni una pronta ni favorable respuesta.
¿De verdad no conocíais ni sabíais nada de nada de la vida, milagros y actividades extra-políticas del «bifronte» Errejón…? Si estabais al tanto de su supuesta y triple condición de «político», «depredador sexual» y «dependiente»…¿cómo le manteniais de portavoz en el Congreso…? ¿Tan pequeña, ruin e interesada es vuestra colectiva memoria selectiva que solo puede recordar lo que os interesa recordar y es beneficioso para vuestro interés personal y del partido…?
Os recuerdo — para que refresqueis vuestra débil memoria «histórica y democrática»– que el 20 de agosto de 2023, cuando la selección española femenina de fútbol se coronaba campeona del mundo, en medio de la euforia y el júbilo por el logro sin precedentes, un acto de «violencia sexual» opacó la tan aclamada victoria. Durante la entrega de medallas, Luis Rubiales –entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF)–, besó en la boca a la capitana Jennifer Hermoso sin su consentimiento.
En esos días, os manifestasteis en público, en privado y junto al lema «#SeAcabó» gestasteis un viral movimiento que clamaba por el fin de la impunidad para los agresores y machistas exigíendo un cambio profundo en la manera de gestionar y sancionar este tipo de comportamientos. Así mismo, expresasteis vuestras más reales y enérgicas protestas libertarias contra los actos de violencia sexual que reflejan de manera dolorosa las «dinámicas de poder» y la «cultura machista», aún muy profundamente arraigada en muchos ámbitos de nuestra sociedad, incluidos el deportivo y el político.
Las consecuencias legales: una querella penal contra Luis Rubiales, su dimisión por agresión sexual y coacciones y, el inicio de la vista oral –fijado por La Audiencia Nacional para el 3 de febrero del 2025– en la que sentará también en el banquillo de los acusados «a sus tres colaboradores encausados por haber participado presuntamente en una serie de maniobras para tratar de doblegar la voluntad de Hermoso».
Si el ya histórico «piquito» no fue un gesto inofensivo ni un error trivial, sino un «acto de violencia sexual»y de «coacciones» definido así, por el «contexto de poder» y «falta de consentimiento»…¿cómo calificará el juez la conducta y actitud de Errejón y de sus conmilitones presuntamente encubridores?
Todo este caudal de intensas y feministas manifestaciones y proclamas se han echado muy en falta aquí y ahora… Y sin embargo la locuaz y demagoga lideresa de «Sumar» y su grupo parlamentario –que han hecho del «feminismo» su bandera, su patria y su ley y, que engloba diversos espacios del espectro político, como Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes o Compromís– solo reconocen que la situación es extremadamente difícil y que el proyecto queda, pero que muy tocado, después del escándalo de Íñigo Errejón, denunciado por violencia machista.
Al parecer, a todos les preocupa mucho más quién será su relevo como portavoz de la formación en el Congreso que las mujeres a las que Íñigo Errejón, supuestamente, ha agredido sexualmente .Tras la grave conducta de su exportavoz, las únicas responsabilidades que «Sumar» ha asumido solo se han traducido en: dar continuidad a la investigación interna, en ofrecer canales de reparación y apoyo a las víctimas y en culminar la puesta en marcha de protocolos y formación sobre violencia machista a todos sus cargos.
Gracias a estos, tan importantes y altruistas compromisos con las víctimas de la violencia machista, han recibido el respaldo y los parabienes del ala socialista.
Según Ana Redondo –ministra de Igualdad– Yolanda y su partido (…) están «haciendo bien los deberes».
Ante la estoica y cínica actitud de la cúpula de «Sumar» y de los partidos de izquierdas que engloba, cabría preguntarse si : ¿ es posible que un partido político sea responsable penalmente por haber encubierto delitos sexuales…? ¿el partido que calla ante un abuso o acoso, se convierte en cómplice de aquello contra lo que debería luchar…? ¿La respuesta…?
Desde la reforma del Código Penal del año 2010, España reconoce la responsabilidad penal de las personas jurídicas (artículo 31 bis y ss.) y de los «partidos políticos»; en casos de agresión sexual deben tener protocolos de actuación y si conocen un delito y no actúan, esto podría interpretarse como una clara omisión de su deber de supervisión y esta inacción podría implicar una responsabilidad penal para todos los responsables «individuales» del partido.
No olvidéis esto…y ¡ cuando las barbas de vuestros vecinos veáis rapar, poned las vuestras a remojar!
Pedro Manuel Hernández López, médico jubilado, Lcdo. en Periodismo y ex senador por Murcia.