Cada cual opina según donde tiene asiento,
Y en tanto no lo echen, su razón no varía;
Lo que opine andando se lo lleva el viento,
Y quien ayer era su madre, hoy es su tía;
De clueca incubadora, solo en un momento,
Se transforma uno o una en cruel arpía;
La Margarita Robles, ¡coño!, es un buen ejemplo,
Quien con la Política, pocilga ayer, y hoy templo;
Es común, mas, para muestra con un botón basta;
En este oficio hay más que coces da un jumento;
Gente de establo y pocilga, que muta a casta
En un santiamén, manchando su predicamento
Puro con una conducta más bien poco casta;
(Dicho sea de paso: el tal Simo Puig, … ¡vaya elemento!,
Como el tal Campo, otra vez con la Judicatura
A cuestas, agradecido … ¡Otro caradura!);
Y acabo recurriendo a lo que por asiento
Entiende la gente, sin ningún resentimiento:
Lugar donde se pone el culo, según el momento:
En Política, para evacuar, … ¡sí, un gran invento!,
Pues pensar con el culo es … ¡un mal pensamiento!.
Más en Cartas al Director
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home