Puedo prometer, pero no prometo,
Porque si lo hago me cargo el cargo
Que desempeño, y es muy amargo,
¡leche!, con cara de analfabeto,
En un santiamén, quedar obsoleto;
De ello no puedo hacerme cargo,
Pues me hundo en un hondo letargo,
Por llevármelo, totalmente neto,
Lo que vengo llevándome con cargo
A quienes, si no miento por decreto,
Lo tengo que hacer mediante un reto:
Siendo en mí el mentir un encargo
De conciencia, me veo en un aprieto
Decir la verdad … Va pues para largo
El mentir tanto, no obstante el veto
De mi honor… (Firmado, sin recargo
Aún, Pedro Sánchez, con todo respeto).
Más en Cartas al Director
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home