Este sábado 22 marzo 2014 Ernesto Sáenz de Buruaga titula Concertinas mortales su columna de opinión en la contrapartada de El Mundo.
No conozco a nadie que no se estremezca al pensar en esos inmigrantes que se juegan la vida llegando desde la pobreza más absoluta de África, para sobrevivir en la rica Europa.
Añade:
No conozco a nadie que en privado proponga como solución ante los asaltos de inmigrantes acogerles en sus casas o simplemente compartir rellano de la escalera en un piso de acogida. […] No conozco a nadie que se plantee en España quitar los alambres o los cristales rotos en la tapia de sus chalés pensando en la salud de los posibles ladrones.
Y concluye:
La teoría y los buenos deseos funcionan hasta que se topan con la realidad. Hasta que un grupo de policías y de guardias civiles tiene que hacer de guardianes de la casa común llamada España que marca la frontera entre la contradicción de lo que quisiéramos hacer y lo que es necesario hacer. Ese punto donde muchos quedan retratados, se ponen estupendos y sacan un corazón lleno de humanidad reservado para las grandes ocasiones exentas de compromiso personal y con una profunda carga política, tan perversa como oportunista. Y aquí, sí conozco a más de uno. Son los que utilizan las concertinas morales por horas y se van luego a paladear un buen vino.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home