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Pedro Sánchez Pérez-Castejón sigue creyendo que España es un país de cretinos. En caso contrario no se entendería que su estrategia para resucitar sea atacar al partido de la oposición con una demagogia de primero de marketing.
Porque pretender intoxicar a los votantes con frases como que existe una conspiración de poderes ocultos contra la mayoría social que la izquierda encarna, que el PP es un títere de la plutocracia, un vasallo al servicio de los intereses de las compañías energéticas y la banca, y que su presidente, Alberto Nuñez Feijóo, es un “inútil insolvente” con mala fe y decidido a sacar ventaja de cualquier deterioro de la economía familiar y “un brujo de recetas fracasadas”, es tomarnos por idiotas.
Sánchez cree que con esa táctica puede evitar que cada vez que pisa la calle le abucheen, sea en comunidades regidas por el PSOE o en ciudades con alcalde socialista o en manos de sus adheridos comunistas, independentistas o filo etarras. Pero no lo consigue. Su apuesta, además de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado perjudiciales para España pero apropiados para seguir pagando la renta/extorsión a sus socios parlamentarios, radica en seguir aumentando el gasto en propagando (un 240% desde que accedió a La Moncloa) y en esa serie para televisión encargada a la productora amiga Secuoya, que ha recibido 20,69 millones de euros en 14 líneas de crédito del ICO entre 2020 y 2021, en la que se ensalzará en cuatro capítulos de 45 minutos sin cortes el sacrificio y la ingente labor de Pedro Sánchez Pérez-Castejón para romper España y enfrentar a los españoles, sin que nadie se quede atrás.
Por tan magna producción desfilarán sus tareas diarias en el Palacio de La Moncloa, con noches de insomnio para hacer frente a la pandemia del COVID-19; la posición firme y de liderazgo europeo para ayudar a Ucrania frente a la invasión rusa y mantenerse firme ante el dictador Vladimir Putin; la puesta a disposición de todos los europeos de sus altos y doctorales conocimientos económicos para luchar eficazmente contra la inflación, la subida de los carburantes, de los servicios básicos y de la cesta de la compra; su liderazgo indiscutible en la Cumbre de la OTAN celebrada en Madrid el 29 y 30 de junio y su papel fundamental para la incorporación de Suecia y Finlandia al Pacto Atlántico; su reputación internacional para asumir en noviembre, en Madrid, sin que la quisiera y como un nuevo sacrificio que habla de su inmensa generosidad y entrega sin restricciones a los demás, la presidencia de la Internacional Socialista, a la que fortalecerá y elevará a cotas de prestigio jamás alcanzadas, como anunció solemne al Presídium de la organización reunido el 22 de septiembre en Nueva York, aprovechando el escaparate de la Asamblea General de la ONU, porque “No podría haber causa más alta ni más querida para los que nos sentamos aquí. Por eso será un privilegio contar con el empuje de todas y todos vosotros para llevarla a cabo”, aseveró nuestro líder, tras recordar a sus predecesores Andreas Papandreu, Willy Brandt, Pierre Mauroy y Antonio Guterres; su filantropía entregando 130 millones de euros de los contribuyentes (¡sinvergüenza!) a la fundación de Bill Gates, a cambio de gravar para la serie unas imágenes del momento de la dádiva con su cara (dura) sonriente junto al millonario norteamericano. Y, en fin, el fortalecimiento de la Constitución y de la unidad de España, más sólida que nunca gracias a sus pactos con los independentistas, y su inenarrable broche de oro con su próxima presidencia semestral de la UE (de España, no de él), a la que vigorizará, crecerá incorporando a Ucrania por la vía rápida del artículo 33 de Mi Persona, y posicionándola en el tablero internacional como un actor ineludible junto a Estados Unidos, China y Rusia.
La serie será exhibida en todas las plataformas, por todos los soportes, en línea y a demanda y doblada a todos los idiomas, hasta el día siguiente a las elecciones generales de diciembre de 2023 porque Sanchez pasará por su entrepierna la prohibición de emitir propaganda partidista en periodo electoral. La expectación es máxima, el CIS de José Félix Tezanos Tortajada tiene casi concluida la encuesta de seguimiento y aceptación de los españoles, que empieza a rozar el cielo, y las más prestigiosas empresas de medición y análisis de audiencias, como Barlovento Comunicación, estudian ampliar plantilla ante la avalancha de datos y peticiones que intuyen. Además, varios laboratorios piensan aumentar la producción de genéricos contra el dolor de cabeza porque se espera un aumento de esta dolencia a causa de la tabarra que darán los botafumeiros de Sánchez para que nadie se quede sin ver la vida ejemplar del caritativo, altruista y nuevo Tereso de Calcuta-Moncloa.
JORGE DEL CORRAL Y DÍEZ DEL CORRAL
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