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Una vez más las patronales catalanas hacen seguidismo a sus políticos (¿o es a la inversa?) y se oponen a la OPA del BBVA al Sabadell, barriendo legítimamente para casa pero con mentiras y engaños.
Continuando con el paripé ilegal organizado por Pedro Sánchez Pérez-Castejón, Barcelona Global, Las Cámaras de Comercio de Cataluña. Cecot, Fomento del Trabajo, el Colegio de Economistas de Cataluña, la Fundación de Empresarios de Cataluña, La Feria de Muestras de Barcelona, la Pequeña y Mediana Empresa de Cataluña y el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), han remitido una carta (¿pedida?) al presidente del Gobierno en la que argumentan que “Más allá de las consideraciones técnicas de defensa de la competencia, ya dirimidas por la CNMC, y que respetando no compartimos, creemos que existen también poderosas razones de interés general que justificarían la intervención del Gobierno para impedir la fusión”. Y las estructuran en cinco: 1.-Evitar una excesiva concentración de poder empresarial y financiero. 2.- Preservar un canal de crédito y servicios financieros especializados en empresas y proyectos de menor dimensión.3.- Prevenir la pérdida de ocupación y de oficinas bancarias, con el consiguiente aumento del riesgo de exclusión financiera. 4.- Promover la atracción y retención de talento financiero en los diferentes territorios y 5.- Garantizar la cohesión social y territorial. Asimismo afirman que es el sentir “muy mayoritario” en la sociedad y empresa catalanas, y se muestran en contra de que el poder económico y empresarial se concentre en Madrid.
Pero estas patronales catalanas, o las que existían en 2020, no se opusieron a que la madrileña Bankia fuera absorbida por CaixaBank, después de una triste historia en la que el Gobierno Central obligó en 2010 al Presidente de Caja de Ahorros de Madrid a quedarse con seis Cajas de Ahorros (Bancaja -Cajas de Ahorro de Valencia, Castellón y Alicante-, Caja Canarias, Caja Avila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja) que estaban quebradas por culpa de los políticos de todos los colores que se adueñaron de esas entidades públicas y dilapidaron sus recursos. Para evitar el escándalo y las consecuencias, se ordenó a Caja de Ahorros de Madrid a tragarse ese sapo, que para intentar digerirlo creó en 2010 la matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y meses más tarde la marca Bankia, con la que salió a Bolsa en julio de 2011 para obtener recursos económicos con los que enfrentarse al sapo y que atrajo a 360.000 inversores. Tras la formulación de las cuentas anuales se evidenció la situación real de la entidad y muchos de sus inversores recurrieron a los tribunales para reclamar las cantidades invertidas. El Estado se vio abocado a rescatar en 2012 a BFA, nacionalizando el 100 %. Ese año Rodrigo Rato Figaredo renunció a la presidencia y le sucedió José Ignacio Goirigolzarri Tellaeche, quien después de una buena gestión, de 17.959 millones de euros de ayudas públicas y de devolución de las mismas en sucesivos años y operaciones financieras, se integró el 17 de septiembre de 2020 en CaixaBank, con apoyo del Gobierno de turno y empuje de la Generalitat catalana. En pocos años Madrid se quedó sin su solvente y potente Caja de Ahorros de Madrid, por culpa de los políticos catalanes, sus caprichos y sus intereses electorales.
Fin de la historia y principio de otras mentiras de las patronales catalanas, como la decisión política en 1991 de que Catalana de Gas absorbiera Gas Madrid (más potente) para crear Gas Natural, S.A., con sede en Barcelona, por no hablar de la decisión de Franco en 1940 de instalar SEAT (Sociedad Española Automóviles de Turismo) en la zona franca de la capital condal con licencia y patente FIAT.
Ni el BBVA tiene su sede fiscal en Madrid, sino en la Plaza de San Nicolás, 4; 48005 Bilbao-Vizcaya-España, ni Madrid cuenta con entidad financiera propia porque también el Gobierno la quitó el Banco Exterior de España, la Caja Postal de Ahorros, el Banco Hipotecario de España, el Banco de Crédito Local, el Banco de Crédito Agrícolas y el Banco de Crédito Industrial, creando en 1991 la Corporación Bancaria de España, poco después Argentaria, a la que el 19 de octubre de 1999 la “invitaron” a fusionarse con el Banco Bilbao Vizcaya (BBV), designándose copresidentes del nuevo BBVA a Emilio Ybarra y Churruca (BBV) y a Francisco González Rodríguez (Argentaria), y manteniendo la sede fiscal en la capital vizcaína, donde la tenían el Bilbao y el Vizcaya cuando eran competidores.
Otra cosa es que Madrid sea capital de España y del Estado y que las principales compañías tengan allí su sede corporativa por obvias razones operativas. Y esto, por mucho que les pese a las patronales catalanas, no lo evitarán.
JORGE DEL CORRAL Y DIEZ DEL CORRAL
PD: Y el Círculo de Economía de Cataluña tiene una cara que se la pisa porque hay que tener mucha jeta para pedir que Madrid pague un peaje fiscal por ser capital del Estado, en lugar de reclamar menos impuestos en Cataluña y en Barcelona. La respuesta que le ha dado la Consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid (En Cataluña esta Consejería estaría dividida en tres, para gastar más y dar mamandurria a los amigos), Rocío Albert López-Ibor, es de libro y rotunda: “La propuesta es una tontería. Sería como pedir un impuesto a Barcelona porque tiene mar y nosotros no”.
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