Más información
Al caer la última hoja de mi agotado calendario…, al caer los últimos versos de mi cansada mano, me recrearé sin prisa, en exhumar tantos momentos lejanos.
Y desde el dulce recuerdo de las horas más felices, aquellas que siempre murieron temprano, sabré encontrar desde la otra vida, el camino de regreso a tu lado, para tomándote por la cintura, acariciar tu pelo y abrazarte despacio, y poder decirte con la mirada, eso que mis labios siempre callaron.
Cuando doblen por mí las campanas, cuando me haya marchado.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home