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¡Enhorabuena, Pedro Sánchez!

España avanza en pobreza

Lo está consiguiendo

Jorge del Corral y Díez del Corral 30 Mar 2026 - 06:25 CET
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Hacer a todos más pobres para que dependan de las subvenciones y, en consecuencia, del “Puto Amo”, es uno de los objetivos de Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

La otra es que los miembros del Gobierno sean cada vez más ricos, manejen la hacienda pública a su antojo porque “el dinero público no es de nadie” y compren sus puestos futuros en organismos oficiales nacionales e internacionales y en empresas privadas de aquí o de allí, previamente dopadas con los euros de los impuestos confiscatorios que nos aplican.

Mientras la clase media pasa del 58 por ciento en 1994 al 43 por ciento en 2024, según el informe Foessa, se extiende la pobreza y los sueldos pierden capacidad adquisitiva, las grandes fortunas concentran mayor riqueza y los fondos buitre desangran las compañías en las que han invertido, importándolas un comino (y al Consejo de Administración) que los empleados no vean ni las migajas.

El Ministerio de Trabajo de la populista Yolanda Díaz Pérez hace ilusionismo con los datos de empleo y oculta bajo titulares triunfalistas y falsos que las personas inscritas en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que no están ocupadas supera los 3,7 millones, mientras el paro estructural asciende a 2,5 millones, el más elevado de la Unión Europea.

A esta cifra, según datos aportados por el Presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), Miguel Garrido de la Cierva, hay que sumar 1,2 millones de ocupados que continúan registrados como demandantes de empleo, “lo que refleja la debilidad y la inestabilidad del mercado laboral español”; que 850.000 individuos necesitan tener dos empleos para llegar a fin de mes, mientras que los fijos discontinuos alcanzan ya los 740.000 trabajadores; que de los 600.000 contratos que se firman cada mes, apenas el 17,2 por ciento son a jornada completa; que más de 2,2 millones de criaturas depende del ingreso mínimo vital; que cada día 1,2 millones de empleados no acuden a su puesto de trabajo, lo que genera pérdidas de 45.000 millones de euros anuales; que el contrato de sustitución ha aumentado un 25 por ciento en los últimos cinco años, hasta alcanzar los 775.900, y que España lidera el paro juvenil en Europa, con 10.000 nuevos desempleados menores de 25 años y una caída del 4 por ciento en la contratación de jóvenes.

En paralelo y ante el desorbitado precio de la vivienda porque no se construye la social que se requiere, las casas se dividen en habitaciones individuales que se alquilan ¡a 400 euros al mes! o se venden a más de 100.000 sin que, obviamente, se puedan registrar, y las generaciones nacidas en los años 40 y 50 del siglo pasado donan en vida a sus hijos y nietos el patrimonio acumulado con esfuerzo, o lo heredan después para vivir dignamente.

Desde 2018, año en el que Sánchez preside el Gobierno central, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha subido de 736 a 1.221 en 14 pagas, pero las consecuencias malignas es que ahora todos los puestos de trabajo de los primerizos, sean para ágrafos o para periodistas, abogados, ingenieros, arquitectos,… se pagan igual: el SMI. No importan los títulos académicos, los master, etc. (otro negocio bien montado por las Universidades públicas y privadas, que han devaluado el saber y la titulación) que presente el solicitante o el número de idiomas que hable.

A todos el mínimo y a tirar “palante”. Con las leyes franquistas, al titulado universitario había que pagarle más que al bachiller superior; al que tenía formación profesional, más que al que carecía de ella, y el ágrafo accedía al más humilde de los puestos, sabiendo que en cuanto aprendiese a leer y escribir ascendería en la escala. Además y por ley, empresas, ministerios y organismos públicos construían viviendas para sus empleados, que las adquirían a precios de coste y pagaban con una pequeña parte de su nómina.

Naturalmente esta realidad no la ve Sánchez porque, como declaró en la Cumbre del Clima en Brasil: “Ahí están los datos. Creo, sin temor a equivocarme, que España vive uno de sus mejores momentos de los últimos 45 años”. ¡Falsario!

JORGE DEL CORRAL Y DIEZ DEL CORRAL

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