Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

No hay sucedáneo para la victoria

Duro y a la cabeza

Afganistán es una guerra que vamos perder por culpa de los políticos

Redacción Periodista Digital 17 Sep 2009 - 06:43 CET
Archivado en:

Más información

El enigma Afganistán

«La guerra es algo demasiado serio para dejarlo en manos de los militares». Escribe Alfonso Rojo en ABC que no recuerda de quien es la cita, pero hacía furor en sus años de universitario, cuando proliferaban quienes fantaseaban asegurando haber estado en París durante el Mayo del 68 y parecía obligado ejercer de pacifista ahumado y de antiyanki feroz.

La frase es una falacia como la copa de un pino. Nadie mejor que quien se asoma a un conflicto bélico y los soldados de las 41 naciones que tienen tropas en Afganistán lo hacen rutinariamente, sabe el horror, el sufrimiento y el coste que implican operaciones de esa naturaleza.

Desde la comodidad de un despacho, parapetado tras el coche oficial y con la vista puesta en las encuestas de opinión, parece casi indecente que se tomen decisiones que afectan de forma tan dramática a gentes que viven, sufren y padecen a miles de kilómetros de distancia.

Cambiar de nombre a las cosas, no modifica su naturaleza. Por mucho que la ministra Chacón se empeñe en llamar «misión de paz» a la tarea asignada al contingente español desplegado en Qala i Nawy, los talibanes no van a lanzarles menos granadas de mortero o a colocar bombas menos letales en las carreteras por las que circulan sus blindados.

Aquello es una guerra de envergadura y la vamos a perder por culpa de los políticos. Son ellos, lo que pasan las horas haciendo cálculos y consultando sondeos, quienes no han entendido que sólo se puede ganar si se quiere ganar y que el triunfo, en un infierno como aquel, exige echar carne en el asador.

La fórmula infalible para fracasar es actuar a medias, anunciando a cada paso que quizá ha llegado el momento de la retirada. Si hemos decidido ir a Afganistán, respondiendo a la llamada de nuestros aliados, debemos se coherentes e ir a por todas. No hay sucedáneo para la victoria.

ALFONSO ROJO

Más en Política

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by