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El juego de las diferencias

Donald Trump y Theresa May: ni él es Reagan ni ella es Thatcher

Ambos han llegado al poder encaramados por un sentimiento -que ellos espolean sin cesar- de rechazo a los extranjeros y de alergia a la globalización

Periodista Digital 28 Ene 2017 - 08:11 CET
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LO que tienen en común el presidente norteamericano Donald Trump y Theresa May, además de hablar la misma lengua, es que ambos han llegado al poder encaramados por un sentimiento -que ellos espolean sin cesar- de rechazo a los extranjeros y de alergia a la globalización (Melania Trump posa en ‘Vanity Fair’ México en plena guerra entre su esposo Trump y el vecino del sur).

Uno, Trump, quiere construir un muro a lo largo de los miles de kilómetros de la frontera con México, y la otra, May, no lo necesita porque el Canal de la Mancha le sirve de barrera, pero ambos están defendiendo ideas similares: «América primero» es más o menos lo mismo que el «recuperemos nuestro país» de los que hicieron campaña por la salida de Gran Bretaña de la UE (Los 4 efectos que tendrá la construcción del muro que Donald Trump quiere en la frontera con México).

No puede extrañar que el norteamericano haya dicho que el Brexit le parece una noticia positiva para sus intereses.

A lo que no se parecen en absoluto es a las figuras de dos de sus antecesores que influyeron definitivamente en el progreso de las ideas democráticas y de la libertad en el mundo.

Ni Trump es Ronald Reagan ni May se puede comparar con Margareth Thatcher.

Aquellos engrandecieron el mundo y ayudaron decisivamente a hacer llegar los vientos de las sociedades abiertas a muchos rincones del planeta que vivían bajo la opresión.

Seguramente ninguno de los dos aprobaría esta deriva aislacionista que han tomado Estados Unidos y el Reino Unido.

Tampoco Winston Churchill, con cuyo busto frivolizaron este 27 de enero de 2017 en el Despacho Oval.

May ha dicho que quiere aprovechar esta convergencia con Trump para «liderar el mundo juntos», lo que es exactamente un oxímoron si se tiene en cuenta que pretenden hacerlo a base de levantar barreras y aislarse de sus vecinos.

Y mucho más si lo quieren hacer con el mismo estilo que ha empleado Trump para ofender a los mexicanos.

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