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Paco León y Jose Coronado se unen a la Fundación porqueViven

«Hay que hacer mucho más»: los actores prestan su voz a los niños que no se pueden curar en el corto Nano y Choco

La historia de amistad entre un perro y una niña visibiliza la soledad de las familias en cuidados paliativos pediátricos. El proyecto, en el que también colabora Fernando Velázquez, busca fondos para el primer centro de atención integral de España, el CAPPI, que abrirá en Madrid en septiembre de 2026

Ana Rojo 28 Feb 2026 - 16:52 CET
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Paco León y Jose Coronado han puesto voz y rostro a una realidad de la que se habla poco: la de los niños con enfermedades incurables y sus familias. Lo han hecho de forma altruista en Nano y Choco, un corto solidario impulsado por la Fundación porqueViven que se estrenó este mes de febrero.

El corto no busca dar una lección, sino contar una historia sencilla. Usa la metáfora de una amistad para recordar que, aunque la medicina no pueda curar, siempre queda mucho por hacer: acompañar, cuidar y crear momentos felices.

«Hay que hacer mucho más para que esa vida cortita que va a tener ese niño la pueda vivir con un mínimo de dignidad», explicó Coronado en una entrevista en Canal Sur Radio .

Una historia de amistad (con un equipo de lujo)

Detrás de Nano y Choco hay un puñado de profesionales que han querido aportar su granito de arena. El estudio Piel Creative Studio, fundado por Juan García Escudero y Jesús Lada, desarrolló la idea creativa. La producción corrió a cargo de Primo, y la banda sonora la firma nada menos que Fernando Velázquez, ganador de un Goya, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Euskadi.

El resultado es una pieza que habla de la necesidad de sentirse acompañado en los momentos difíciles. Busca desmontar el prejuicio de que, cuando no hay esperanza de cura, ya no merece la pena ayudar.

«Mientras haya vida, estos niños y sus familias nos siguen necesitando», afirma Mónica Cantón de Celis, directora de la Fundación porqueViven.

Más allá del corto: el CAPPI, una realidad en 2026

Nano y Choco no es solo un proyecto artístico. La fundación lo concibe como una herramienta para abrir conversaciones y, también, para recaudar fondos. El objetivo es apoyar sus programas de atención y dar a conocer el nuevo Centro de Atención Paliativa Pediátrica Integral (CAPPI).

Las obras del CAPPI, en el distrito de San Blas-Canillejas (Madrid), ya están muy avanzadas. La apertura está prevista para septiembre de 2026 . El centro está financiado al 100% por la Fundación Amancio Ortega y se construye sobre un suelo cedido por el Ayuntamiento de Madrid por 75 años.

Será el primer centro de estas características en España. Un lugar pensado para la vida, no solo para la enfermedad.

Algunos datos del centro:

Una deuda pendiente: la atención en España

La iniciativa de Paco León y Jose Coronado llega en un momento clave. Según la Federación Española de Familias de Cáncer Infantil (Fefci) , el 40% de las provincias españolas (20 de 50) no dispone de equipos de cuidados paliativos pediátricos a domicilio .

Esto genera una gran desigualdad territorial. El lugar de residencia determina el apoyo que reciben las familias. Por eso, proyectos como el CAPPI y la visibilidad que aportan actores como Coronado y León son fundamentales.

Como recordó la directora de la fundación: Nano y Choco nos ayuda a contar que, cuando no se puede hacer más, «se puede hacer mucho más».

Ana Rojo

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