Más información
Volar sobre Toledo en avioneta, viajar a Laponia o seguir la Vuelta Ciclista a España en coche y helicóptero. Son algunas de las experiencias que saldrán a puja el 26 de octubre de 2026 en la XI Subasta de Grandes Deseos, organizada por la Fundación Pequeño Deseo en Madrid.
La cita comenzará a las 20:00 horas en el hotel Rosewood Villa Magna, en el paseo de la Castellana, 22. La entrada cuesta 90 euros. Los fondos recaudados ayudarán a hacer realidad los deseos de niños y niñas con enfermedades graves o crónicas, una forma de ofrecerles apoyo emocional durante la enfermedad.
Beatriz Ordovás, de Christie’s, dirigirá la subasta. El ilusionista Jorge Blass presentará la velada.
De un vuelo sobre Toledo a las auroras boreales
Entre los lotes figura un vuelo en avioneta sobre Toledo. Otra propuesta permitirá seguir la Vuelta Ciclista a España desde dentro, con recorridos en coche y helicóptero.
Para los aficionados al motor, la subasta incluye una sesión en un simulador profesional SMI de Fórmula 1. Quienes prefieran viajar podrán pujar por una estancia en una cabaña en Laponia, con la posibilidad de contemplar las auroras boreales.
Viajes y visitas a bodegas
La selección también incluye experiencias en la Toscana, Roma y Baja California, además de una escapada a Sanlúcar de Barrameda. Entre las propuestas de viaje hay alojamientos en villas, visitas a bodegas y recorridos con guías privados.
Los aficionados a la tauromaquia podrán pujar por un abono completo para la Feria Taurina del Verano de El Puerto de Santa María.
Una subasta para cumplir otros deseos
La Fundación Pequeño Deseo trabaja desde el año 2000 para apoyar emocionalmente a niños y niñas con enfermedades graves o crónicas. En septiembre de 2026 alcanzó los 8.000 deseos cumplidos.
Ese mismo mes se presentó el estudio ¿Cuánto perdura un deseo?, realizado con la Universidad Pontificia de Salamanca. La investigación cualitativa recogió los testimonios de ocho participantes, además de familiares y facultativos. Todos los participantes recordaban su deseo, diez años después, como un momento significativo de su vida.
La subasta contribuye a financiar esa labor. Cada puja permite disfrutar de una experiencia y ayuda a que otro niño pueda vivir la suya.
Home