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En el bullicio de los supermercados y tiendas de todo el mundo, un sonido se ha vuelto tan común que apenas lo notamos: el pitido del escáner de códigos de barras.
Este pequeño símbolo de líneas paralelas, presente en casi todos los productos que compramos, ha revolucionado silenciosamente el comercio minorista y la gestión de inventarios desde su introducción hace medio siglo.
La historia del código de barras se remonta a 1932, cuando un grupo de estudiantes de la Escuela de Administración de Empresas de Harvard concibió un sistema para facilitar las compras por catálogo.
Sin embargo, no fue hasta 1949 cuando Norman Woodland y Bernard Silver, estudiantes de la Universidad de Drexel, patentaron el primer diseño de código de barras.
Woodland, inspirado por el código Morse, transformó los puntos y rayas en líneas gruesas y finas, creando así el patrón básico que conocemos hoy.
Pero el camino hacia la adopción generalizada no fue inmediato. La tecnología necesaria para leer estos códigos de manera eficiente aún no existía, y los primeros intentos de implementación resultaron costosos y poco prácticos.
El verdadero avance llegó en 1971, cuando George Laurer, consultor de IBM, desarrolló el código de barras de 12 dígitos que se convertiría en el estándar UPC (Código de Producto Universal).
Este sistema no solo permitía identificar productos de manera única, sino que también facilitaba la lectura rápida y precisa mediante escáneres ópticos.
El 26 de junio de 1974, en un supermercado de Troy, Ohio, se escaneó por primera vez un producto con código de barras en una caja registradora: un paquete de chicles Wrigley’s.
Este momento marcó el inicio de una nueva era en el comercio minorista.
IMPACTO ECONÓMICO
La adopción del código de barras ha tenido un impacto profundo en la economía global. Hoy en día, aproximadamente 5 mil millones de códigos de barras son escaneados diariamente en todo el mundo.
Esta tecnología ha permitido:
- Agilizar los procesos de compra y venta
- Mejorar la precisión en el control de inventarios
- Reducir errores humanos en la entrada de datos
- Facilitar la trazabilidad de productos a lo largo de la cadena de suministro
- Optimizar la gestión logística y el almacenamiento
EVOLUCIÓN
A lo largo de los años, el código de barras ha evolucionado para adaptarse a diferentes necesidades:
- GTIN-13 (EAN-13): Utilizado para identificar productos individuales.
- GTIN-14 (ITF-14): Empleado para identificar cajas o embalajes.
- GS1-128: Diseñado para unidades logísticas, permite añadir información adicional como fechas de caducidad o números de lote.
LO QUE VIENE
El código QR, desarrollado en 1994 por la compañía japonesa Denso Wave, representa la evolución natural del código de barras tradicional.
Esta matriz bidimensional de puntos puede almacenar mucha más información y se ha vuelto omnipresente en la era de los smartphones.Los códigos QR han encontrado aplicaciones más allá del comercio minorista:
- Pagos móviles
- Marketing y publicidad interactiva
- Acceso a información adicional sobre productos o servicios
- Verificación de identidad y seguridad
El futuro
Aunque los códigos de barras siguen siendo fundamentales, nuevas tecnologías están emergiendo para complementarlos o incluso reemplazarlos en ciertos contextos:
- RFID (Identificación por Radiofrecuencia): Permite la lectura a distancia y sin línea de visión directa.
- NFC (Near Field Communication): Facilita transacciones seguras y rápidas con solo acercar dispositivos.
- Reconocimiento de imágenes: Utiliza inteligencia artificial para identificar productos sin necesidad de códigos.
CURIOSIDADES
- El primer producto escaneado con un código de barras fue un paquete de chicles Wrigley’s que costaba 67 centavos.
- Los códigos de barras no contienen información sobre el origen del producto o el país de fabricación; solo son un identificador único.
- Existen códigos de barras especiales para identificar a pacientes en hospitales, mejorando la seguridad y trazabilidad en el ámbito sanitario.
- En el sector retail, los códigos de barras han revolucionado el control de inventario y la experiencia de compra del cliente.
- La inspiración para el diseño del código de barras vino del código Morse, transformando puntos y rayas en líneas de diferentes grosores.
El código de barras, una invención que comenzó como un proyecto universitario, se ha convertido en un pilar fundamental del comercio global.
Su simplicidad y eficacia han permitido optimizar procesos, reducir costos y mejorar la experiencia del consumidor.
A medida que avanzamos hacia un futuro cada vez más digitalizado, el legado del código de barras continúa inspirando nuevas formas de identificación y trazabilidad de productos.Mientras tanto, la próxima vez que escuches el pitido familiar en la caja del supermercado, recuerda que estás siendo testigo de una revolución silenciosa que ha transformado la forma en que compramos, vendemos y gestionamos bienes en todo el mundo.
LA LLEGADA A ESPAÑA
Se cumplen en estas fechas unos 40 años desde que fue utilizado por primera vez el código de barras en España, un sistema que actualmente utilizan cerca de decenas de miles de empresas en todo el país
Hace cuatro décadas que una cajera valenciana pasó por primera vez un producto comercial por un lector de código de barras, desde entonces ha pasado a convertirse en una herramienta imprescindible para desarrollar operaciones tan necesarias como el control del «stock» o la gestión de pedidos en las empresas.
Además, sin este sistema sería imposible la existencia de los supermercados e hipermercados, en los que se manejan una gran cantidad de productos en un espacio de tiempo muy reducido.
El código de barras es un sistema para la identificación de productos que permite capturar información sobre éstos de manera automatizada.
Formado por una serie de barras y espacios de diferente anchura y por una serie numérica que puede leerse mediante un escáner, a pesar de lo que pudiera parecer, la información no se encuentra en el código de barras, sino en la base de datos a la que éste está vinculado.
Inventado en 1948, este sistema ya tiene sucesor, un chip que funciona mediante radiofrecuencia y que permite distinguir dos artículos del mismo producto.
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