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Cuando los actores se van y a los guionistas se les va la cabeza

Las muertes más tontas e innecesarias de las series españolas

Marcial en 'Médico de Familia', Fernando en 'Física o Química' o David el Gnomo convertido en árbol

Sergio Espí 02 Nov 2011 - 08:18 CET
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¿Qué pasa cuando un actor se aburre de una serie o quiere más dinero o cualquier excusa que se le ocurra? Pues lo más fácil y ‘sublime’ es matarlo. Obviamente, en la ficción. Pero puede pasar que estas muertes pequen de precipitadas, incoherentes y absurdas. Otras veces, sin embargo responden a una necesidad poco clara de enfatizar los últimos capítulos. ¿Cuáles han sido las peores?

Matar a un personaje fijo en una serie tiene sus ventajas y desventajas. En el lado positivo se podría destacar el impacto dramático que puede tener la tragedia en el espectador. Las muertes suelen ir acompañadas de morbo, lo que se traduce en un aumento de las cifras de la audiencia.

Lo peor es cuando el fallecimiento no casa con el tono de la serie, o cuando no responde a la coherencia de la trama. Lo más desastroso: Si el muerto es un personaje tan querido y carismático que la ficción deja de interesar al espectador. (Esto es lo que pasó con la estadounidense ‘O.C’, que tras la perdida de Misha Barton al final de la tercera temporada, todo se fue al garete).

Veamos pues, cuales han sido en España las muertes más aparatosas e inverosímiles de la TV y sus causas.

05. Alicia y Javier en ‘Esencia de Poder’: Culebrón sin protagonistas

El ‘shock’: Puede que muchos no se acuerden de esta serie creada por Linze TV (los responsables de la andaluza ‘Arrayan’) pero ‘Esencia de poder’ era un culebrón de tarde que Telecinco estrenó en 2001 y que cosechó buenos resultados de audiencia. No era un mal producto -a pesar de que el tema de cabecera era cortesía de David Civera- pero el desastre llegó cuando, sin venir a cuento, sus dos protagonistas, Alicia y Javier (interpretados por los ahora muy famosos Marian Aguilera y Roberto Enriquez), mueren en un accidente de tráfico. Su escena de despedida -con sus espíritus fundiéndose en un beso- fue antológica.

¿Muerte digna? Lo que ocurrió es que los dos actores vieron su fama crecer y quisieron desmarcarse de un culebrón para hacer, suponemos, cosas ‘mejores’. Su muerte le regaló récord de audiencia a la serie pero a partir de ahí todo fue de mal en peor. Hubo como tres protagonistas diferentes y multitud de tramas sin rumbo fijo. El problema es que fue todo tan repentino que el espectador se sintió estafado.

04. Fernando en ‘Física o química’: Despedida ¿a lo grande?

El ‘shock’: Era la séptima temporada de ‘Física o química’ (Antena3) y ya todo el pescado estaba vendido. Las audiencias habían ido menguando la ficción y estaba claro que los chicos del Zurbarán iban a decir adiós y quisieron hacerlo a lo grande. ¿Cómo? Matando a uno de los personajes más queridos de la serie, Fer (Javier Calvo). El problema es que su muerte fue surrealista: Un chico entra en el instituto armado y secuestra a varios de los protagonistas. Aunque el edificio está acordonado por la policía, Fer se cuela en él- sin saber muy bien para qué- y haciéndose el héroe, le da un discurso buenrrolista al secuestrador y éste, por accidente, le dispara.

¿Muerte digna? Es difícil no llorar con la escena, la verdad, y eso que estaba más cargada de tópicos que una canción de ‘La oreja de Van Gogh’. Y es que Fer era, junto a Yoli, el personaje mejor escrito de la serie. El problema es que fue todo muy falso, aunque, reconozcámoslo, efectivo.

03. Marcial en ‘Médico de familia’: Muerte lenta

El ‘shock’: Una de las series más míticas de la TV quiso despedirse para que nadie la olvidase y qué mejor manera de hacerlo que matando a alguien. El celador del centro de Salud, Marcial (Jorge Roelas) no era uno de los protagonistas pero sí de esos secundarios ‘paletos’ encantadores que tanto gustan en Globomedia. Su muerte fue… un coñazo. Tras caer por un acantilado el bueno de Marcial queda atrapado en un coche y tarda todo el capítulo en morir. Al final uno ya estaba deseando que se muera.

¿Muerte digna? Es más o menos lo mismo que pasó en ‘FoQ’: Terminar una serie con un final dramático. Aquí la verdad es que no pegaba mucho con el tono general del producto pero la muerte de Marcial ya es un clásico de nuestra cultura televisiva y eso ya es un logro.

02. ‘David el Gnomo’: Traumas infantiles

El ‘shock’: Los que fuimos niños en los 80 crecimos con tres grandes traumas: La muerte del novio de ‘Candy Candy’, la del koala Mofli y, por su puesto la de David el Gnomo y señora. Ese momento en el que ambos se van al Polo Norte a visitar a un amigo y, de pronto, se transforman en un árbol, nos dejó boquiabiertos.

¿Muerte digna? Sí, y mucho. Vale que uno no entendía nada pero al crecer se aprecia la metáfora ecologista y vital. Eso sí, desde entonces, plantarse ante un árbol da un poco de respeto.

01. Lucía y el (¿falso?) suicidio de Diego en ‘Los Serrano’: Las narices de Globomedia

El ‘shock’: fueron dos. Primero la muerte de Lucía (Belén Rueda), protagonista absoluta, en un accidente de coche. Un giro muy dramático para una serie de humor que tuvo mucha audiencia pero del que se olvidaron demasiado pronto -el duelo duró un par de capítulos-.

En segundo lugar, el final. Diego (Antonio Resines) ve como su familia se ha ido al garete , se tira por un puente y de pronto..¡tachán! Todo ha sido un sueño. Y todo, es toda la serie.

¿Muerte digna?: La del personaje de Belén Rueda se debió a que la actriz, con la recién estrenada ‘Mar adentro’, quiso emprender el camino al cine y abandonó. El giro fue efectivo, no hay quejas. Pero con el final los responsables quisieron que la audiencia exclamara un sorprendido «¡Ahhhhh!» pero consiguieron un incrédulo «¿Ehhhh?».

 

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