Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

TELEVISIÓN Y SALUD EN PRIMER PLANO

La confesión de María José Campanario: del sufrimiento diario al plató de ‘El Hormiguero’

El regreso de María José Campanario a El Hormiguero convierte su fibromialgia en el eje de la conversación y da pie a un debate complicado sobre el dolor crónico, el espectáculo televisivo y la superación personal.

Periodista Digital 09 Ene 2026 - 11:51 CET
Archivado en:

La escena se asemejaba a cualquier visita promocional en El Hormiguero: risas, complicidad con Pablo Motos, avances sobre la nueva temporada de El Desafío y un plató entregado al entretenimiento.

Sin embargo, el ambiente cambió drásticamente cuando María José Campanario decidió hablar sobre algo mucho más profundo: «vivo con dolor todos los días».

Esa declaración, emitida en pleno prime time de Antena 3, transformó lo que parecía una entrevista ligera en un crudo retrato de lo que significa vivir con una enfermedad crónica desde hace años.

La odontóloga y esposa de Jesulín de Ubrique no se ocultó tras las luces del espectáculo.

Compartió su experiencia con la fibromialgia, una condición que causa dolor generalizado y que, tal como ella misma señala, afecta su vida “en general”. Lo hizo sin dramatismos, pero con una sinceridad poco común en un programa que se alimenta del entretenimiento veloz.

Además, reabrió una conversación que frecuentemente se limita a consultas médicas y foros entre pacientes.

“Vivo con dolor todos los días”: el testimonio en directo

Durante su intervención en el sofá de El Hormiguero, la charla dio un giro inesperado cuando Pablo Motos preguntó directamente: «¿Cuánto te condiciona la fibromialgia?». La respuesta de Campanario fue contundente:

Destacó que no se siente como una heroína ni busca ser un modelo a seguir para otros pacientes, precisamente porque “hay distintos grados” de esta enfermedad y no todos pueden hacer lo mismo. Esta aclaración, poco habitual en la televisión cuando se aborda el tema de la “superación”, marcó una distancia con el típico relato motivacional simplista.

La parte más dura llegó al relatar que, durante los entrenamientos para El Desafío, tuvo que acudir al hospital tras algunas sesiones porque no podía soportarlo más. En otras palabras, mientras el programa se presentaba como un espectáculo lleno de retos físicos extremos, ella lidiaba con ensayos, dolor crónico y visitas al hospital.

Fibromialgia en horario de máxima audiencia

La mención de la palabra fibromialgia en un plató tan popular tiene su relevancia. No fue solo un comentario pasajero: Campanario describió la enfermedad como una “enfermedad crónica que le provoca mucho dolor en el cuerpo”, algo que los médicos también definen como dolor muscular difuso, fatiga extrema y dificultades para dormir.

En entrevistas anteriores ya había detallado que, además del dolor persistente, arrastra una fatiga considerable que le provoca despertarse cansada y hace casi imposible descansar bien. En El Hormiguero, aunque no se adentró en detalles técnicos, dejó claro que ese dolor está presente todos los días, incluso mientras sonríe ante las cámaras.

Esta visibilidad se inscribe dentro de un movimiento más amplio: cada vez son más las figuras públicas, tanto dentro como fuera del ámbito televisivo, que abordan abiertamente la fibromialgia y otras enfermedades invisibles. Campanario se suma a esta tendencia desde un espacio muy particular: un plató destinado al entretenimiento masivo, no a un programa médico o documental.

El precio físico de ‘El Desafío’: hospitales, quirófano y neumonía

Detrás del anecdotario televisivo hay un dato relevante: grabar El Desafío no fue simplemente “intenso”, resultó clínicamente costoso para ella. Tras meses sometida a pruebas extremas y entrenamientos agotadores, María José Campanario reveló que tuvo que someterse a una doble operación de hombros.

Lo contó con humor, lanzando una frase que sonó a medio chiste medio desahogo: «el que tenga mi muñeco vudú, que pare ya. Primero el izquierdo y luego el derecho». Luego añadió algo que parece poco habitual para la televisión pero muy realista: «Después he pasado una neumonía».

Es decir:

A pesar de todo esto, insiste en que cuando se compromete con algo va “hasta el final” y afirma que para ella era “ahora o nunca”. La épica relacionada con los retos físicos aquí se entrelaza con una pregunta incómoda: ¿cuánto hay de superación personal y cuánto hay de exposición al límite para mantener vivo un formato televisivo exigente?

Televisión, dolor y relato de superación

En esta aparición en El Hormiguero, convergen varias capas interesantes:

Ella misma ha compartido en entrevistas anteriores que no está atravesando su mejor momento físico y vive tiempos “regulares” debido a su enfermedad; sin embargo, ha aprendido sobre su propia resiliencia. La televisión convierte esto en narración: una concursante enfrentándose al dolor se enfrenta a pruebas extremas; termina operada… pero aún así aparece sonriente en plató dispuesta a seguir contando su historia.

La clave radica en cómo lo expresa: Campanario evita caer en un tono épico excesivo y recuerda constantemente que no todos los pacientes con fibromialgia pueden soportar ese nivel de esfuerzo. Esta aclaración es crucial dentro de un entorno audiovisual donde frecuentemente cualquier situación límite se transforma en espectáculo del tipo “si quieres, puedes”.

Cómo cambia la percepción del espectador

Su testimonio en El Hormiguero plantea una posible transformación en la forma en que se ve el dolor crónico por parte del público:

Al mismo tiempo, el formato obliga a coexistir con las dinámicas propias del show: bromas rápidas, ritmo acelerado e intensidad emocional. Que alguien exprese frases como «vivo con dolor todos los días» rodeada por hormigas espumosas y chistes dice mucho sobre el tipo de televisión actual.

Más en Personajes

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by