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TENSIÓN EN DIRECTO

Juana, madre de María Hervás, se enfrenta a David Broncano en ‘La Revuelta’

Critica al presentador por un incidente del pasado que se hizo viral en las redes sociales.

Periodista Digital 10 Feb 2026 - 08:01 CET
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María Hervás volvió a La Revuelta el pasado lunes para promocionar su nueva película El fantasma de mi mujer, pero no llegó sola al Teatro Príncipe de Gran Vía.

Su madre, Juana, la acompañó en una aparición que tomó por sorpresa a todos, convirtiendo la entrevista en un momento de tensión palpable.

Lo que comenzó como una charla habitual sobre cine pronto se transformó en un cara a cara incómodo entre la madre de la actriz y David Broncano, quien tuvo que lidiar con las críticas directas de una mujer dispuesta a hablar sin tapujos.

Esta confrontación tiene su origen en marzo de 2024, cuando Hervás fue invitada a La Resistencia en un periodo en el que llevaba casi dos años sin comunicarse con su madre.

En esa ocasión, Broncano decidió llamar a Juana en directo, buscando una reconciliación televisiva. Sin embargo, lo que ocurrió fue un momento tenso que rápidamente se volvió viral, acumulando más de un millón de visualizaciones en redes sociales y quedando grabado como uno de los instantes más memorables del programa.

La confrontación en vivo

Cuando Juana tomó el micrófono en La Revuelta, su primer mensaje fue claro y directo: «Hola a todos, menos a ti». La frase, dicha con una sonrisa pero con una intención evidente, provocó risas en el plató. Sin embargo, el tono de la conversación posterior adquirió seriedad rápidamente. La madre de la actriz no estaba allí para hacer las paces convencionalmente; quería expresar su descontento por cómo se había llevado a cabo aquella llamada años atrás.

Juana explicó que lo que realmente le había molestado no era tanto que Broncano la contactara, sino la falta de presentación adecuada. «Me pareció muy mala idea que no te presentaras. A mí me llaman y me dicen que mi hija está en un programa de televisión, y yo te pregunté quién eras, pero no me lo dijiste», recordó con claridad. Según su relato, solo después de insistir varias veces el presentador mencionó su nombre: «A la segunda o a la tercera dijiste: ‘Me llamo David’. No es justo que tú sepas que hablas con Juana y yo no tenga idea con quién estoy hablando».

Visiblemente sorprendido por la firmeza de sus palabras, Broncano intentó defenderse. Pero Juana no le permitió interrumpirla. En un momento especialmente tenso, cuando el presentador trató de intervenir, ella le cortó abruptamente: «¡No me interrumpas! Déjame hacer mi exposición». La escena reflejaba el desahogo acumulado durante casi dos años y ofrecía una oportunidad para expresar sus pensamientos sin filtros.

El puente tendido entre ellas

A pesar del tono inicial tan duro, Juana dejó claro un aspecto fundamental: el acercamiento entre ella y su hija no había sido resultado del programa. «El puente lo tendimos mi hija y yo porque estamos las dos capacitadas para eso», afirmó con firmeza, subrayando que la reconciliación fue fruto de su propio esfuerzo emocional y no del enfoque mediático. Esto aportaba una crítica adicional: cuestionaba tanto la forma en que se manejó aquella llamada como también rechazaba la idea de que el programa había sido clave para su reencuentro.

Sin embargo, ese clima tenso no marcó el final del encuentro. Juana confesó que, pese a todo lo sucedido, continuaba siendo espectadora del programa: «A pesar de todo eso, sigo viéndoos». Luego añadió una frase que cambió el ambiente: «No eres tú, son mis impuestos», una broma que alivió la tensión y permitió dar paso a un diálogo más amable. Broncano, reconociendo su error, pidió disculpas y poco a poco la atmósfera se fue relajando.

Curiosidades sobre el momento viral

El incidente original ocurrido en marzo de 2024 se convirtió en uno de los episodios más comentados de La Resistencia. La llamada telefónica entre Broncano y Juana superó más de un millón de visualizaciones en redes sociales, destacándose como uno de los clips más recordados del programa. Resulta curioso saber que María Hervás había intentado borrar aquel episodio traumático: «He intentado borrar ese episodio de mi cabeza y he tratado de evitarlo cada vez que aparece el vídeo».

Uno de los datos más sorprendentes es el tiempo transcurrido sin comunicación entre madre e hija: inicialmente fueron casi dos años sin hablarse; luego tras la llamada con Broncano, pasaron otro año y medio «un poco regular» antes de lograr una reconciliación total. En total, esa ruptura duró aproximadamente tres años y medio. Lo insólito es que Juana llegó incluso a ignorar un mensaje por WhatsApp enviado por María tras la grabación del programa La Resistencia, prolongando aún más ese distanciamiento.

El contexto de ‘El fantasma de mi mujer’

Durante su paso por La Revuelta, María Hervás aprovechó para hablar sobre El fantasma de mi mujer, una comedia dirigida por María Ripoll, coproducida por RTVE, cuyo estreno tuvo lugar el 20 de febrero. La película narra las peripecias de Fernando, un hombre atrapado entre dos vidas: su esposa María y su amante Julia. Cuando recibe una inesperada llamada informándole sobre un accidente relacionado con su esposa, estalla un caos lleno de consecuencias impredecibles. La actriz describió esta obra como «una comedia llena de líos» centrada en las repercusiones humorísticas derivadas del engaño.

La reivindicación del carácter femenino

Más allá del conflicto con Broncano, María Hervás aprovechó esta plataforma para reflexionar acerca del carácter femenino. Cuando el presentador comentó sobre lo fuerte que es su madre, ella respondió contundente: «No cambiaría a mi madre por ninguna otra madre del mundo. Tiene mucho carácter; sin embargo, creo que a las mujeres nos han puesto obstáculos adicionales para poder mostrarlo». Este comentario resonó profundamente en el plató.

Esta reflexión aportó una dimensión más profunda al encuentro; lo transformó en algo más significativo al abordar temas sobre género y expresión emocional. Por su parte, Juana, cerrando su intervención con sabiduría hacia la audiencia dijo: «Necesitamos momentos buenos y no todo lo malo que nos están lanzando continuamente», haciendo hincapié en la relevancia de consumir contenido valioso como lo es la película protagonizada por su hija.

El episodio del 9 de febrero quedará grabado como uno de los momentos más tensos e inolvidables de La Revuelta, no solo por esa confrontación inicial tan intensa sino también por cómo fue evolucionando hacia un entendimiento mutuo y una rica reflexión sobre las relaciones familiares y el papel crucial desempeñado por las mujeres en nuestra sociedad.

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