Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

EN 'TODO ES MENTIRA' (CUATRO)

Pilar Rahola escucha la última barrabasada de Sánchez y no puede contenerse: “¡Si no sirves, vete!”

La periodista estalla al analizar la comparecencia del socialista, en la que apeló a la confianza personal ante los problemas judiciales de su entorno

Cristina López Mantas 29 Jul 2026 - 07:46 CET
Archivado en:

Más información

Antonio Naranjo saca la apisonadora contra Sánchez por irse a tomar el sol mientras España arde: “Sois unos caraduras”

Brutal.

Pilar Rahola no ocultó su indignación durante el programa ‘Todo es mentira’ (Cuatro) emitido este martes 28 de julio. La columnista y analista política desmontó con dureza la última comparecencia de Pedro Sánchez, calificándola de quiebra del contrato democrático.

Rahola comenzó recordando los fundamentos básicos de un sistema democrático: “En un estado de derecho, la relación entre ciudadanía y clase política no se basa en la amistad ni en la confianza personal. Un presidente de Gobierno es fundamentalmente alguien a quien la ciudadanía ha confiado la gestión del bien público. Lo que ocurra en su vida privada o familiar es irrelevante desde la perspectiva ciudadana, siempre que no interfiera con su función pública”.

Tres reproches fundamentales

La tertuliana estructuró su crítica en tres ejes principales:

Lo inapropiado del momento

“Cuando el país enfrenta crisis graves, resulta inapropiado que el máximo responsable del Gobierno comparezca para hablar de asuntos familiares personales, apelando a la confianza ciudadana como si se tratara de un ejercicio de fe. La democracia no es una religión y los políticos no son mesías. Son gestores de lo público que deben rendir cuentas ante instituciones, no pedir actos de fe”.

El contrato incumplido

Rahola fue especialmente contundente con los hechos judiciales: “Cuando existen hechos judicialmente probados, como una sentencia firme que determina que se inventó un puesto de trabajo, se le dotó de contenido inexistente y se utilizó para colocar a otras personas mediante una simulación de legalidad, no cabe apelar a la confianza personal. La ciudadanía debe creer en los tribunales, no en la palabra de quien ostenta el poder”.

La excepcionalidad injustificada

Recordó que en España han sido encarcelados figuras como el yerno del rey, Luis Bárcenas o varios ministros, y cuestionó la actitud de Sánchez: “Nadie puede considerarse por encima del escrutinio democrático. Cuando un líder político pierde elecciones, carece de mayorías parlamentarias, no aprueba presupuestos, tiene colaboradores cercanos procesados o condenados, y aun así se permite ausentarse durante semanas mientras el país enfrenta emergencias, surge una pregunta legítima: ¿quién se cree que es para saltarse todas las líneas rojas del control democrático?”.

Los tres principios del contrato político

Rahola expuso tres pilares que, a su juicio, deberían regir la relación entre ciudadanía y poder:Capacidad de gobernar como condición de permanencia. “Si un político pierde las mayorías parlamentarias, no puede aprobar presupuestos ni sacar adelante leyes, debe irse”. Puso como ejemplos a Felipe González, que adelantó elecciones tras no conseguir aprobar un presupuesto, y al reciente caso de Keir Starmer en Reino Unido.

Responsabilidad institucional. Apelar a la confianza personal mientras se acumulan casos judiciales en el entorno cercano “no es política, es otra cosa”. Critica que se ataque a los jueces en lugar de dar explicaciones en sede parlamentaria.

Separación entre vida privada y función pública. “Que un hermano o una pareja sean fantásticos en lo personal es irrelevante si existen procedimientos judiciales que cuestionan su actuación en el ámbito público. La ciudadanía no necesita tertulias de amistad con sus gobernantes; necesita que rindan cuentas”.

“Demócratas contra antidemócratas”

Para Pilar Rahola, la verdadera división en España ya no es izquierda-derecha, sino “entre quienes respetan las reglas democráticas y quienes las superan sistemáticamente”.

“En países civilizados y europeos, los políticos dan cuentas, rinden explicaciones y asumen responsabilidad por lo que ocurre bajo su mandato, independientemente de su apellido o cargo”, afirmó. La tertuliana consideró la comparecencia de Sánchez como “un punto de inflexión”: cuando el poder apela a la fe en lugar de a las instituciones y se permite ausentarse mientras “arde el país”, se cruza una línea roja.

Rahola resumió que España vive “una crisis de legitimidad democrática”. Un líder que ha perdido mayorías, no aprueba presupuestos, acumula casos judiciales en su círculo y responde con apelaciones personales en vez de transparencia institucional.

“En un estado de derecho, esto no puede permitirse. La democracia exige más que palabras: exige responsabilidad, transparencia y, cuando es necesario, dimisión”.

“Como se recordó en el análisis, incluso en la Rumanía de Ceaușescu estas conductas podrían haberse tolerado. Pero en un país europeo del siglo XXI, las reglas son otras. Y Pedro Sánchez no puede pretender estar por encima de ellas”, sentenció.“¡Si no sirves, vete!”— resume el hartazgo que una parte importante de la opinión pública expresa ante la actual situación política.

Más en Periodismo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by