“Perplejidad”, de Luis Miguel de Dios, y “Rosa Díez tiene pasado”, de Ramón Pérez-Maura

(Viñeta de Montoro en Libertad Digital, el pasado día 13)(*)
PERPLEJIDAD
Artículo de Luis Miguel de Dios publicado en El Norte de Castilla el pasado día 7
Incrédulo, sorprendido, perplejo, oigo en la SER que la Junta de Castilla y León mantiene una especie de administración paralela que le cuesta, nos cuesta, 777 millones de euros al año. Se trata, según informaciones no desmentidas hasta ahora, de una red de 217 entidades públicas, semipúblicas y medio pensionistas que van desde las consabidas fundaciones hasta los inevitables institutos pasando por consorcios, observatorios y otras creaciones similares que permiten manejar fondos, tomar decisiones y practicar el nepotismo (no digo que se haga siempre, pero haberlo, haylo) sin rendir cuentas en las Cortes y sin que la oposición se entere. ¿Y qué hace esta administración paralela cargadita de organismos pagados con la guita del común? Pues, nada que no puedan hacer los probos funcionarios, tan vilipendiados ellos y tan afectados por los recortes y las reconversiones.
De modo que se arrea estopa al funcionariado, se insinúa que está formado por vagos e incumplidores y, a la vez, se le quitan tareas para dejarlas en manos de entes donde quien manda puede actuar a su albedrío, colocar a cuñados, tíos, sobrinos, primos y demás familia y manejar un presupuesto de muchos ceros. ¿No habíamos quedado en que habitamos el Reino de Santa Austeridad y respiramos el aire de la Divina Transparencia? Pues, ea, expliquemos donde haga falta en qué se gastan 777 millones de nuestras arcas y por qué se mantienen 217 sociedades cuya actividad puede llevar a cabo personal preparado que ganó una oposición y que cobra por desempeñar un trabajo que, sin embargo, le asignan a dedo a otro. Urge aclarar este embrollo y, si es verdad la denuncia de la Plataforma de Funcionarios, acabar con una situación injusta, imposible de entender, y menos de justificar, que echa por tierra cualquier discurso de ahorro, claridad y eficiencia en el uso del dinero público. Somos todo oídos.
ROSA DÍEZ TIENE PASADO
Artículo de Ramón Pérez-Maura publicado en ABC el pasado día 11
Resulta fascinante ver el creciente entusiasmo de algunos votantes hacia Rosa Díez, aparentemente derivado de una supuesta virginidad política de la dirigente de UPyD. A lo largo de los últimos días he preguntado a varios antiguos colegas de Díez en el Parlamento Europeo -donde ella estuvo ocho años, de 1999 a 2007- por las iniciativas que tomó en la eurocámara. Nadie ha sido capaz de citarme una sola. Considerando que ella fue la cabeza de lista del PSOE en 1999 y la número dos en 2004, el balance es francamente pobre. Pensando que quizá preguntaba a personas que le guardan inquina, miré su entrada en la Wikipedia. Mismo resultado. Ni una referencia a ninguna iniciativa en dos legislaturas. No está mal.
Me vino entonces a la cabeza su candidatura a la secretaría general del PSOE en el año 2000 y la conversación que tuve con un exministro de Asuntos Exteriores, militante de su partido y más bien favorable a sus tesis en muchos frentes. Él me contó cómo ella había ido a pedir su respaldo para llegar a la jefatura de los socialistas y él, finalmente, se había dejado llevar de un dato muy básico: «Ella es sólo una secretaria, y con eso no basta para liderar el PSOE». No deja de ser irónico tan clasista argumento en el Partido Socialista, pero lo cierto es que ella quedó cuarta de cuatro candidatos con el 6,55 por ciento de los votos.
Pero incluso antes de eso tuvo una vida política Rosa Díez. Y la más notoria fue la que desempeñó como consejera de Comercio y Turismo del Gobierno vasco de José Antonio Ardanza en el que participó el PSOE. Y eso está marcado indeleblemente en la historia de ABC porque el 1 de junio de 1994 Antonio Mingote publicó una viñeta que le costó una querella del Gobierno vasco promovida por Rosa Díez. En aquellos días su consejería difundía una campaña publicitaria titulada «País Vasco: Ven y cuéntalo». Y a raíz del último atentado terrorista de ETA, Mingote recogía la fotografía de un cadáver rodeado de personas mirándolo y el mismo lema: «Ven y cuéntalo». Esta Rosa Díez tan antinacionalista hoy se sintió entonces indignada. Mingote no atacaba a ETA. Díez sentía que Mingote le atacaba a ella. Así que Díez propuso, y el Gobierno de Ardanza secundó, la presentación de una querella contra Mingote y contra Prensa Española S.A. cuantificando los daños supuestamente causados por Mingote en 138.076.162 pesetas. Las disculpas que presentó Mingote diciendo que él sólo quería denunciar la barbarie de ETA no le bastaron a la señora Díez, que tal vez podría haberse querellado contra ETA. Pero adujo que carecía de argumentos para demandar a ETA. La de Rosa Díez fue una actitud sostenida durante más de dos años hasta que el 19 de noviembre de 1996 el juez desestimó la querella. Y condenó al Gobierno de Díez al pago de las costas judiciales. Hay páginas de tu biografía que es imposible borrar.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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