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Rincones con fantasma. 39. Vadillos, San Juan y san Albano

Tres foramontanos en Valladolid 23 Ene 2014 - 07:22 CET
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Por José María Arévalo

( Puente sobre el Esgueva en Los Vadillos. Foto en Vallisoletvm) (*)

Proseguimos el capítulo “Zona de la calle del Santuario y san Juan”, del itinerario que sigue Juan Carlos Urueña Paredes en su libro “Rincones con fantasma. Un paseo por el Valladolid desaparecido”, que estamos reseñando, para centrarnos ahora en el barrio de los Vadillos, la iglesia de San Juan (de la que ya vimos algo en el artículo anterior al recorrer la estancia de los Templarios en nuestra ciudad) y sobre todo San Albano o colegio de los Ingleses. “El barrio de Vadillos –explica Urueña-, según escribió Agapito y Revilla en sus “Calles de Valladolid”, debe su nombre a que las aguas del Esgueva se remansaban en aquel paraje formándose pequeños vados. Hay noticia de la existencia de molinos por la zona desde antiguo, y en uno de ellos, perteneciente al monasterio de Prado, se fabricaba el papel en el que se imprimían las bulas pontificias para toda España.

( Reconstrucción de Juan Carlos Urueña, de la imagen de La Vulnerata que se venera en la iglesia del colegio de los Ingleses con la cara destrozada a hachazos por las tropas inglesas en 1569, pues no se reparó para dejar memoria de aquella infamia) (*)

Junto a la iglesia de san Juan se alza el colegio de los Ingleses, de azarosa Fundación”. Pero antes de entrar en San Albano, el colegio de los Ingleses, vamos a volver sobre la iglesia de San Juan, de cuyo edificio actual dice Urueña “no merece mayor comentario”. Como ya recogíamos en el artículo anterior, en información del propio Urueña, “a medio camino entre la Merced y los Vadillos se encuentra el barrio de san Juan, cuyo nombre procede del convento de Templarios que allí se alzaba. Según Ortega y Rubio, era uno de los cinco más importantes de España y cuando la Orden fue suprimida, la iglesia del convento quedó como ermita de la misma advocación, convirtiéndose con los años en parroquia. En 1842 se derribó dado su estado ruinoso y más tarde se construyó el actual templo”.

Para ampliar la información de Urueña acudimos a Vallisoletvm, en artículo titulado “La iglesia de San Juan Bautista”, de Mayo de 2010. “La iglesia de San Juan Bautista, cuya existencia data del siglo XII, fue cedida a la Orden de San Juan del Temple para que organizase junto a ella su vida conventual. Al desaparecer la Orden templaria en el siglo XIV la iglesia se convirtió en parroquia.

Conocemos el aspecto exterior que tuvo la vieja iglesia. Constaba de tres naves de una torre no muy alta. En 1621 se efectuaron obras en su capilla mayor y en la sacristía; en 1660 el arquitecto Felipe Guerrero demolía la nave denominada del Santo Cristo y hacía la bóveda de la nave de Santa Lucía, tal vez cubiertas ambas primitivamente por artesonados. La bóveda de su nave central se fabricó en 1704 y en ese momento se proyectaban nuevas reformas en la capilla mayor.

Fue reedificada por don Juan Fernández de Santa Cecilia cuyo retrato y letrero se encontraba en la nave de Santa Lucía junto al «hueco en la pared donde están las dos imágenes de San Cristobal y San Esteban».

( La iglesia de San Juan, de los Templarios, según dibujo del libro «La historia de Valladolid», de Antolinez de Burgos) (*)

El retablo mayor fue contratado en 1613 por Cristóbal Velázques que se ayudó de sus hijos Francisco y Juan; no se concluyó hasta 1622. Tenía tres cuerpos en los que se distribuían esculturas de los cuatro Evangelistas e historias de la vida de San Juan que primeramente fueron proyectadas como relieves (Bautismo de Cristo, Degollación del Bautista, Predicación en el desierto, Zacarías con San Juan niño, la Visitación y el Nacimiento de San Juan) y finalmente se hicieron en lienzo; en su ático, el Calvario flanqueado por dos de estas pinturas. No se policromó hasta 1629 y la obra del dorado la hizo el pintor Jusepe de Angulo.

Este retablo sustituyó a la custodia que había hecho en 1610 el ensamblador Diego de Basoco. Sospechamos que a fines del siglo XVII se realizó otro retablo, ya que en esa época se puede fechar la escultura de San Juan Bautista conservada en el Museo Diocesano y que procede de este templo. Además sabemos que los pintores Amaro Alonso (1687) y Pedro de Calabria (1704) hicieron varios cuadros para el altar mayor.

Los colaterales estaban dedicados a Santa Lucía, a la que se tributaba una especial veneración y a Ntra. Sra. de la Consolación, esta última colocada en el lado del evangelio. Su retablo fue realizado en 1678 por Blas Martínez Obregón y dorado por Pedro de Mondragón. Además había otros retablos dedicados a la Quinta Angustia y Nuestra Señora de la Espectación. El Santo Cristo de las Injurias tenía una capilla propia situada debajo del coro.

La parroquia permaneció en su propio templo hasta el año 1841, momento en el que pudo haberse hundido, los cultos se trasladaron a la iglesia que había pertenecido al monasterio de monjas bernardas de Ntra.Señora de Belén, situado en terrenos ahora ocupados por el Colegio de San José. También este templo se hundió en 1924 y la parroquia nuevamente se trasladó de sitio, en esta ocasión a la iglesia de San Esteban, actual Santuario Nacional.

Con motivo de celebrarse el veinticinco aniversario de la consagración episcopal del arzobispo don Remigio Gandásegui, se inició una suscripción popular. El arzobispo rechazó cualquier homenaje personal y publicó una pastoral en la que manifestaba que el dinero recaudado se destinara para construir de nuevo la iglesia antigua de San Juan que se conocía popularmente con el nombre de San Juan caído.

A la suscripción acudieron más de 5000 donantes y la primera piedra se colocó el 16 de julio de 1930. Los planos fueron dados por el arquitecto Manuel Cuadrillero, dirigiendo las obras Julián Varona. El templo, que fue descrito como «de estilo moderno, con reminiscencia del románico, tiene una sola nave, con un crucero y la armadura del tejado es aparente», fue inaugurado el día 23 de junio de 1932.”

( En la iglesia del colegio de los Ingleses se venera la imagen de santa María la Vulnerata, llamada así por haber sido profanada por las tropas inglesas que invadieron Cádiz en 1569) (*)

Pero sigamos el discurso de Juan Carlos Urueña: “Junto a la iglesia de san Juan se alza el colegio de los Ingleses, de azarosa fundación. Tras convertirse Inglaterra al protestantismo, los católicos ingleses tuvieron que fundar sus seminarios en otros países, abriendo en Francia uno de ellos. Pocos años después, aquel colegio cerró por problemas políticos y cuatro de sus estudiantes decidieron venir a España en busca de la ayuda de los jesuitas. Las gestiones fueron por buen camino y en 1598 quedó fundado el colegio, bajo la protección de la Compañía de Jesús, con la advocación del mártir inglés san Albano.

Lo menos conocido de aquel episodio es que aquellos cuatro pobres colegiales, además de tener que huir de Francia, fueron encarcelados en Valladolid, pues les tomaron por espías. En la iglesia del colegio de los Ingleses se venera la imagen de santa María la Vulnerata, llamada así por haber sido profanada por las tropas inglesas que invadieron Cádiz en 1569. La cara de la Virgen fue destrozada a hachazos y arrancaron al Niño de su regazo, como hoy se puede ver, pues no se reparó para dejar memoria de aquella infamia.

A pesar de lo aparatoso del destrozo en la cara de la Vulnerata, ha quedado lo suficiente como para poder reconstruirla con bastante aproximación. Con lo que queda de un ojo se ha podido arreglar el otro y viceversa. Gracias a que conserva un buen trozo del labio inferior se puede definir bien la boca, y el resto de los golpes se reparó bien clonando trozos de la propia policromía. Lo único postizo es la nariz, totalmente perdida, por lo que se ha utilizado la de otra talla de su mismo estilo”.

( Monasterio de san Albano, en la actual calle de Don Sancho, conocido por la gente como “los Ingleses”) (*)

Y también completamos ahora el guión de Urueña con el artículo “El colegio de San Albano o de los ingleses” que publicara Vallisoletvm en Marzo de 2010, y que cita como fuentes la Guía Misteriosa de Valladolid de Javier Burrieza Sánchez, Wikipedia, y los Fondos documentales de la biblioteca y archivo del Colegio de los Ingleses de Valladolid. “Tras la imposición de la autoridad real sobre la iglesia nacional de Inglaterra –la Iglesia anglicana independiente de Roma-, sus soberanos iniciaron una persecución contra los súbditos que no aceptaban su acta de supremacía, entre los que se encontraban especialmente los católicos.

Por ello, fue necesario que los centros de formación de sacerdotes ingleses se trasladasen a la Europa católica, iniciando su camino en la Castilla de Felipe II desde 1589 en que Robert Persons, jesuita inglés, fundaba este colegio de San Albano en Valladolid. Su misión, bajo la dirección y administración de los Jesuitas, sería la de formar sacerdotes católicos ingleses que regresasen a Inglaterra para ejercer su misión. Así pues, un elemento fundamental para sostener a los católicos perseguidos era la formación del clero autóctono en el extranjero. Para que estos seminarios fuesen eficaces, los jesuitas que los dirigían y administraban eran una pieza esencial. Tras la expulsión de los jesuitas de España en 1767, se colocó bajo patronato real.

( Colegio de san Albano o de los Ingleses) (*)

La iglesia, considerada una de las mejores muestras del barroco vallisoletano, custodia una imagen de la Virgen María bajo la advocación de «Nuestra Señora de la Vulnerata», salvada del saqueo de Cádiz de 1596 y profanada por las tropas inglesas. Las dependencias colegiales están repartidas alrededor del claustro. Fue ampliada entre los años 1672 a 1679, con el patronazgo del padre Manuel de Calatayud, con los diseños del Padre Pedro Matos y ejecución de Pedro de Vivancos.

La planta de la iglesia es octogonal alargada con cúpula ovalada y decorada con yeserías y pinturas de Diego Díez Ferreras. Dispone de capillas rectangulares abiertas en sus lados, con pasos entre los contrafuertes. La capilla mayor escuadrada, con cúpulas sin pechinas, visible desde el exterior.

El retablo mayor, obra de Francisco de Villota, tiene como motivo central la imagen de «Nuestra Señora de la Vulnerata» del siglo XVI. A sus lados se encuentran esculturas de San Albano, Tomás Beckett y Eduardo el Confesor, todas de Francisco Rincón.

( Foto antigua del Colegio de san Albano) (*)

Las capillas laterales presentan retablos barrocos con esculturas de Pedro de Ávila y Juan Antonio de la Peña. En el refectorio destaca la pintura Éxtasis de María Magdalena de Pazzis de Francisco Solís. Sobre las tribunas se encuentran grandes lienzos de Diego Díez Ferreras sobre la profanación de La Vulnerata.”

Y con ello concluimos la que Urueña denomina Zona de la calle del Santuario y san Juan, para empezar la próxima semana el siguiente capítulo, la Zona de san Miguel, siempre siguiendo a Juan Carlos Urueña Paredes en su libro “Rincones con fantasma. Un paseo por el Valladolid desaparecido”, que completamos con alguna información más tomada de distintas webs, sobre todo de Vallisoletvm.

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(*) Para ver la fotos que ilustran este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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