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Nunca mais

Tres foramontanos en Valladolid 15 Feb 2015 - 07:27 CET
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Por Javier Pardo de Santayana

( Penza, Rusia. Acuarela de Vitaly Shchukin en trianarts.com ) (*)

Escribo estas notas antes de emprender el vuelo a Mozambique para permanecer allí cerca de un mes. Y mientras preparo el equipaje y me ocupo de otros menesteres oigo las noticias del día, parasitadas en su mayor parte por la impresentable pandilla del tic tac.

Evoco la situación del país africano al que vuelvo una vez más. Mozambique tuvo no hace mucho tiempo una guerra civil que le dividiría en dos facciones enfrentadas; esto fue después de la revolución que llevó a la independencia. Una de las facciones era de pura militancia comunista; la otra “pro occidental”. Pero una y otra descubrieron que, aunque en tales circunstancias el comunismo pudo valer para obtener apoyos del imperio soviético, el futuro demandaba quitárselo de encima. Así que se fijaron en la prosperidad de los “occidentales” antes de que se fuese la economía a pique y colgaron el kalashnikov en su bandera, relegando los impresentables nombres de sus antiguos promotores a las avenidas del centro de Maputo; puro simbolismo de viejos trastos obsoletos que, como juguetes rotos, hoy contrastan con una nueva realidad.

Así que el país se dedicó a crecer a un fuerte ritmo en busca del futuro. Se dejaría de pamplinas y se liaría la manta a la cabeza. Incluso optó – nada menos – por anclarse en la prestigiosa Commonwealth pese a que a lo largo de la historia poco tuvo que ver con Inglaterra. Es más; cuando ésta pretendió meter su nariz en aquel territorio, la aventura culminó con un fracaso: el arbitraje de Mac Mahon les dejaría vestidos y sin novia. Y no pararía ahí la osadía de los mozambiqueños, puesto que – asómbrenseme ustedes -no sé por que truco de magia se colaron también en la Francofonía. Y digo yo: quién te ha visto y quien te ve…

Les cuento a ustedes esto mientras oigo hablar de un retorno europeo al coqueteo con el leninismo como reacción de cabreo. Y qué quieren que les diga: que me quedo de una pieza. Cuesta creer que a estas alturas de la Historia, y después de un siglo XX marcado por la tragedia provocada por los totalitarismos y la lucha por quitárselos de encima – cuando un país como Mozambique se refugia en la cultura occidental para entrar en una senda de progreso y mejorar su condición de vida – aquí andemos tonteando con el retorno a los antiguos vicios conocidos, aquellos que acabaron en dos guerras mundiales y sembraron Europa de muerte y de dolor: los que ahora mismo están privando de libertad a algunos países hispanoamericanos sumidos ya en el caos y la desesperanza.

Y veo una pandilla de casposos filosofillos a la violeta manchados hasta las orejas de “vicios capitalistas”, unos personajes como de “casting” – ellos que tanto hablan de “casta” – siempre cabreados y vociferantes; despreciativos de quienes no piensan como ellos. Pero no es esto lo que más me asombra, porque me asombra sobre todo ver como muchos de mis compatriotas acuden al reclamo como tiernas palomas o bebés de guardería, esto es, creyéndoselo todo – ¡ay el informe Pisa! – seducidos como aquellos niños de Hamelin que seguían al flautista; algo así como los indefensos lemmings que marchan en tropel al precipicio para acabar ahogándose en el mar.

Y aun comprendiendo que la crisis le suma a uno en la desesperación – lo dice alguien que como yo tiene a sus hijos en el otro extremo del mundo o en infructuosa busca de trabajo – me cuesta creer que en un pueblo tan viejo y bregado como el nuestro exista esa falta de visión, o, digámoslo más claro, de inteligencia. Porque esos africanos que aún no ha mucho vestían faldas de paja y vivían en humildes chozas nos están dando un ejemplo de sentido común. Pero, claro, ellos probaron antes esa medicina, como tantos otros que vivieron lo que estos alevines de salvapatrias ahora nos predican.

Pues – mira qué casualidad – ninguno de ellos desea volver a las andadas. Ni siquiera los rusos, y eso que fueron los que lo inventaron.

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://farm8.staticflickr.com/7282/16303921618_9bcdc6f5bc_o.jpg

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