Por Javier Pardo de Santayana

( Desayuno en un hotel de la Isla Mauricio, 2004. Acuarela de Cristobal Toral en cristobal-toral.es. 133×114) (*)
Ya saben ustedes que la gran Casa del Tejado de Paja en la que paso estos días del febrero austral es una casa bastante misteriosa. Una de esas casas en las que uno se topa incluso con jirafas y elefantes. Hasta tiene un piso secreto con una escalera de madera como las de las viejas casonas familiares. Además, los techos son tan altos que cuando entra en ella un pájaro distraído resulta ya muy difícil encontrarlo. Fíjense ustedes que el salón está cruzado arriba por una “mezzanine” o semi-piso desde el que se ve todo lo de abajo como desde un avión, y donde, instalados en cómodos asientos y con palomitas de maíz garantizadas, los niños ven historias tan fantásticas como las de de Harry Potter, los Hobbies o las crónicas de Narnia. Quizás todo esto haya influido en lo que ahora les explicaré, así que no me extrañaría que algún listo consulte luego con Google o con alguna otra fábrica de falsas realidades para chafar cuanto estoy a punto de contarles.
El caso es que la casa tiene amplios espacios en blanco a los que mi hija buscó soluciones radi-cales. Y ahí están para corroborarlo los espejos, los cuadros y, sobre todo, los “kentes» ghaneses, en cuyos tejidos se repiten motivos geométricos a veces salpicados de figuras simbólicas. Pues bien, al pasar por el piso de los dormitorios y próximos los cuartos de los niños, uno tropieza con un precioso mapamundi de considerables dimensiones – del orden de los dos metros por un metro y medio -, lo que, si en otros casos y otras casas pudiera ser chocante, no lo es tanto en una casa de familia donde los niños hablan cuatro idiomas y acaban, por ejemplo, de sobrevolar en helicóptero las cataratas Victoria y el gran río Zambeze. Así, con este mapa, verán mis nietos por dónde cae España, y que ésta ocupa precisamente el centro del conjunto de tierras emergidas.
No es de extrañar, por tanto, que el otro día yo me detuviera delante de ese mapamundi para cen-trarme en la zona de Maputo y sus “alrededores”. Me fijé sí – en este caso especialmente – en los lugares del Índico más próximos a aquellos en que estamos. Constaté, por ejemplo, que esta capi-tal donde vivimos se halla situada algo más al sur que la punta meridional de la isla de Madagascar, cuya masa se extiende frente a toda la costa de este inmenso país de Mozambique. Y en ello estaba, cuando recordé algo que, sin duda alguna, acabará por despertar la atención de mi “im-probable”.
Era yo aún joven cuando me hice socio de la “National Geographic Society”, cuya sede, por cierto, tuve ocasión de visitar en Washington. Como recuerdo conservo una interesante colección de revistas de la Sociedad que recogen hechos y curiosidades de una época sin duda irrepetible: la que coincidió con el inmenso reto de poner un hombre sobre la superficie de la Luna. Con cada revista, que si no recuerdo mal recibía mensualmente, me llegaban unas hojas destinadas a com-poner un magnífico Atlas que conservo con el mayor cuidado.
Pues bien, uno de esos hallazgos que uno encuentra en los mapas; una de esos asombros que uno encuentra escrutando los mares y los continentes, fue el de encontrar, en la inmensidad del índico, unas islas o islotes – de “shoals” (bancos de arena) los catalogaba entonces el referido Atlas – conocidos por los geógrafos como de los “Cargados Carajos”. Si; así como les digo: “Cargados Carajos”.
Reconocerán ustedes, como mínimo, que mi descubrimiento era algo llamativo y desacostumbra-do; algo desconocido por lo menos por una inmensa mayoría de españoles cultos. Naturalmente, yo mismo no pude evitar imaginarme a un marino encallado o con su embarcación destrozada en los escollos de aquellas islas del océano Índico, y que, desesperado por su situación, las habría bautizado con un exabrupto. No es de extrañar, por tanto, que yo ahora dirigiera mi atención hacia la zona inmediatamente al este de Madagascar en busca de aquel topónimo tan español como curioso. Y, en efecto, allí, al otro lado de la isla de Madagascar, encontré los para mí intrigantes “Cargados Carajos” formando parte de las “Islas Mauricio”.
Me pregunté entonces por algo tan sencillo como lógico: cuáles serían los nombres de las otras tres islas del citado archipiélago, pues ellas bien podrían darme una pista definitiva. Y aquí vino, señores, la sorpresa: según el mapamundi que ante mis ojos se extendía, las islas Mauricio eran, aparte de la Mauricio propiamente dicha y la de los “Cargados Carajos” objeto de mi curiosidad, las denominadas “Rodríguez” y “Agalega”. Sí, efectivamente, “Rodríguez” y Agalega”. “Rodríguez”, con una hermosa “zeta” (no “Rodrigues”, que podría corresponder a un navegante portugués en camino hacia las costas de la India) y “agalega”, o sea “A Galega”: es decir, “La Gallega” en versión galaica; bautizada como bautizó Colón a “la Española”, que esa sí que puede ser un nombre clásico.
He ahí como, casi sin darme cuenta, llegué a intuir lo que podría ser la historia de los “Cargados Carajos” y de aquel navegante indudablemente español y malhablado que con tanta gracia y des-parpajo reaccionó ante los peligros y las dificultades de su singladura. Que era español es algo que daremos por seguro, puesto que ningún otro de otra nacionalidad que no sea ésta habría utilizado un exabrupto tan castizo y, por lo que se ve, también tan oportuno. Pero si ahora ustedes reúnen los nombres de las demás islas que forman aquel archipiélago, verán como se les resuelve el puzzle del misterio: el osado navegante sería un tal Mauricio Rodríguez, español, gallego y, por supuesto, malhablado.
PS: Ahora nos saldrá algunos diciéndonos que no, que el navegante era francés, o portugués, o qué se yo. Serán capaces incluso de convencernos de que lo de “cargados carajos” fue una frase que pronunció un inglés, y que su nombre es también Saint Brandon. Cualquier cosa es posible: ya saben ustedes lo de la Leyenda Negra. Pero a ver como me explican esta acumulación de coincidencias.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://farm9.staticflickr.com/8593/16110274904_2deac2f71c_b.jpg
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