Por José María Arévalo

( Curiel de Duero) (*)
Tras ver las tres ermitas desaparecidas en el término de Corrales de Duero, pasamos hoy, dentro del Partido judicial de Peñafiel, a Curiel, donde veremos ahora lo que fueron las iglesias parroquiales de La Magdalena y de San Nicolás, siguiendo el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.
Curiel
Iglesia parroquial de La Magdalena
“Durante la edad Media existían en Curiel cuatro parroquias con sus correspondientes templos, pero las disposiciones episcopales de 1542 tendentes a que se mantuviera el clero con la mayor dignidad posible, especialmente en los lugares donde había escaso número de habitantes por parroquia, hicieron que el número de colaciones se redujeran a la mitad, de suerte que la Magdalena fue absorbida por la de Santa María ( R. RAMOS CERVERÓ, p. 50. J. SAN MARTÍN PAYO, p. 82: En 1345 de las cuatro parroquias de Curiel las más pequeñas eran las desaparecidas de La Magdalena y San Nicolás, con sólo un preste cada una. Las otras dos, cuyos edificios nos han llegado, tenían dos cada una).
No ha quedado nada de su fábrica ni señal de su ubicación, aunque alguna conjetura podemos hacer acerca del lugar que ocupara. Como sus feligreses fueron añadidos a la de Santa María, no podría entonces estar muy lejos de ésta. Si además se analiza el plano de la villa y se considera el generoso espacio que resta entra la puerta sur y el caserío actual, parece coherente pensar que esa zona podría haber sido el lugar de su emplazamiento.
Iglesia parroquial de San Nicolás
Al igual que la anterior, desapareció como parroquia con las disposiciones de 1542 y fue añadida a la de San Martín, situada al norte de la población. Tampoco hay ninguna referencia que permita localizar su emplazamiento, mas hay un dato interesante. Muy cerca de las ruinas de San Martín se abre una plaza con el nombre de Santa Cecilia, que puede indicar que la plaza se abrió como consecuencia de la desaparición de un edificio religioso que la ocupaba, pues como se ha comentado esta plaza se halla inmediata a otra (Barriondillo). Desde Sta. Cecilia parte actualmente la calle San Nicolás, hacia las afueras de la población. Baste como ejemplo citar la eliminación de San Salvador de los Escapulados en 1965, para abrir la plaza del Salvador en la vecina villa de Peñafiel. O en la misma capital provincial, Valladolid, donde a finales del XVIII se derriba la parroquia de San Miguel para dar amplitud a la plaza homónima.
Con estas cercanas referencias parece patente que una plaza junto a otra ya existente se abre por la eliminación de los edificios que la ocupaban, y el nombre de Santa Cecilia orienta la investigación hacia un edificio religioso. Pueden plantearse varias alternativas:
Primero, que existiese una parroquia de Santa Cecilia en el lugar, anterior a la reestructuración del XVI, y de la que no quedan otras evidencias documentales.
En segundo lugar, que se tratara del solar de San Nicolás, que tras perder la categoría de parroquia continuó como ermita para el culto de alguna cofradía local puesta bajo la advocación de santa Cecilia, de la que tomó el definitivo nombre”.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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