Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Modas del fútbol

Tres foramontanos en Valladolid 19 May 2015 - 07:26 CET
Archivado en:

Por Javier Pardo de Santayana

( Viñeta de Idígoras y Pachi en El Mundo el pasado día 11) (*)

Mi improbable lector sabe seguramente que si he sido capaz de acudir a la cita de los Foramentanos las dos veces semanales de rigor ha sido gracias a que me fijo en cosas sobre las que nunca oí comentario alguno. Así, por ejemplo, hoy me desperté y, como es usual en mí, se me corrió una extraña idea: en este caso la de escribir sobre modas en el fútbol. Y en cuanto empecé a pensar en este tema me di cuenta de que el asunto daba bastante de sí. Para hacerlo tenía la ventaja de la edad y mi militancia como socio del Atlético de Aviación en los años cuarenta. Iba yo en el metro con mi hermano inmediatamente mayor al Metropiltano hasta Cuatro Caminos y subía luego hasta el estadio que quedaba en bajo, como en un gran hoyo. Aún recuerdo la alineación, prácticamente fija: Tabales, Mesa, Aparicio, Gabilondo, Germán, Machín, Arencibia, Pruden, Campos y Vázquez.

Pues bien, en aquellos tiempos la moda deportiva era bastante distinta de la que ahora vemos. Hasta había un jugador – Antón, del Real Oviedo – que jugaba con boina. Esto puede darles a ustedes una idea. A mí me asombraba que la prenda de cabeza no saliera por los aires cada vez que la daba de cabeza, sobre todo porque el balón era duro como una piedra y, si tenías la mala suerte de tropezar con la correa, podía incluso estropearte el físico. También había varios que se anudaban un pañuelo en la cabeza, supongo que con la intención de proteger la frente del sudor.

Entonces aún no se hablaba del “equipamiento”, que además era siempre el mismo. Y se comprende, porque las camisetas no eran aún objeto de negocio. Se solía hablar de “los colores” del club y ya se sabía fijo cuales eran. Las variantes del diseño eran manga larga o manga corta y cuello redondo o en pico. En el segundo caso a veces se cerraba con un cordón que se cruzaba de un lado al otro como en las botas navarras. Ahora el atuendo deportivo cambia continuamente, y no digamos el segundo equipamiento cuando el del rival resulta “incompatible” con el propio, concepto éste que no tengo muy claro, mas que, según tengo entendido, se debe a que el parecido en diseño o en color puede provocar la confusión del árbitro o complicar la retransmisión televisiva. Sea esto o no exactamente cierto, y a falta del sabio consejo del gran Escartín, creo que en el fondo la ocasión se aprovecha para aumentar la venta del artículo, hoy fuente de financiación de los clubes deportivos, lo que dará ocasión para que los “medios” nos presenten a bombo y platillo la renovada moda de la temporada tal como hacen los grandes modistos en las pasarelas.

Un cambio importante en la moda deportiva fue la introducción de números en la espalda de las camisetas. Recuerdo la mala impresión que me produjo ver que los deportistas admitían ser marcados a la manera de los presos. Por otra parte, pronto se abandonó ese poco de lógica que los atribuía a un puesto fijo en el equipo y se pasó a concederlos como en propiedad, o sea sin relación alguna con su alineación, cambiante ya según la táctica empleada. Algunos hasta se reservaron como muestra de admiración a grandes nombres que crearon escuela.

Uno de los mayores cambios aparte del diseño de las camisetas fue, sin duda alguna- el de la longitud de los calzones. Aquí también carezco de una información completa; por ejemplo, si para el cambio se contó con la opinión de las mujeres, hoy ya incorporadas de pleno al entusiasmo futbolero. Pero es un hecho que en este aspecto hemos ido de la moda mini a la moda maxi, es decir en el sentido inverso a aquel acostumbrado en el mundo de la féminas. Si recuerdan los tiempos no tan lejanos de Hugo Sanchez el rematador acróbata, reconocerán cómo en aquellos días los jugadores exhibían sus muslos con la mayor naturalidad, mientras que los actuales los esconden bajo largas perneras. Pero en eso los baloncestistas les superan ampliamente.

En cuanto a las medias, indudablemente quien sentó los cánones fue el amigo Gordillo, que desde el comienzo del partido las llevaba caídas. Y es que las espinilleras abultaban tanto que hacían sudar al más pintado. Lo que pasa es que Gordillo las convirtió en un símbolo de entrega deportiva.

Dejo para el final la cuestión de las botas, porque eso es ya de aurora boreal. Y nunca mejor dicho, porque no sólo han pasado de ser duras como piedras a hacerse suaves como una caricia, sino que han mudado de un aburrido color cuero a ofrecer todo un caleidoscopio de colores que, además – cosa curiosa – pueden elegirse a voluntad. Hasta está permitido – todo sea en beneficio de las marcas y de su patrocinio – personalizarlas exhibiendo sin sonrojo el propio nombre y “tuneándolas” con trazos y colores llamativos y hasta reflejos irisados y fosforescentes.

Lo cual no es de extrañar, pues el cuerpo de los futbolistas, como el de los demás atletas, se ha ido convirtiendo con el tiempo en un puro anuncio comercial: una especie de pared “grafiteada”, o sea invadida sin piedad por toda clase de reclamos que van desde los nombres de compañías aéreas de países donde el deporte brilla por su ausencia hasta letreros imposibles plantados en lugares increíbles, como en el caso de aquellos ciclistas que un día vi subiendo la cuesta de mi pueblo erguidos sobre sus bicicletas con un letrero de “aire puro” situado en el más estratégico lugar de sus traseros.

Dentro de este concepto de aprovechamiento interesado y a veces indecente de espacios corporales yo incluiría el de algunos equipos que explícita o indirectamente abusan de sus jóvenes representantes obligándoles – so pena, claro, de perder el puesto – a exhibir en sus equipamientos la militancia política de unos dirigentes que los disfrazan de bandera.

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://farm9.staticflickr.com/8742/16900988414_631f968f13_b.jpg

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by