Por José María Arévalo
( Vista de Padilla de Duero) (*)
Después de Olmos de Peñafiel llegamos a Padilla de Duero donde han desaparecido las iglesias parroquiales de Santa María del despoblado de Pajares y Santa Olalla del despoblado de Quintana, y las ermitas de Sancti Spiritus y de San Bartolomé, como explica el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.
Padilla de Duero
Iglesia parroquial de Santa María del despoblado de Pajares
“La existencia de un pueblo llamado Pajares, con la iglesia parroquial de Sta. María registrada en el inventario de la diócesis palentina, aparece documentada en la visita de 1595 a la parroquia de Padilla de Duero, consignando que entonces ya estaba el lugar despoblado aunque la iglesia siguiera en pie y se mantuviera el culto (J. SAN MARTÍN PAYO, p. 80; Catálogo Monumental, Peñafiel, p. 100: Libro de Visitas: 1595. Otrosí visitó la iglesia de Pajares, despoblado).
La situación pudiera ser al pie del cercano Cerro de Pajares (G. MARTÍNEZ DÍEZ, 2, p. 391: Pajares.- En el término de Padilla, 1500m al Sur, en la ladera sur, muy cerca de la cima de la cota 827 o Pajares. Mapa 1/50.000, hoja 374: latitud, 41 °35’55»; longitud, 0°28’20»), existente al sur de la población, al que todavía llega la Cañada de Pajares (Cart, Militar de España, p. 100: Hoja 18-15, 1/50.000, «Peñafiel», del Servicio Geográfico del Ejército, año I 981. Cuadrícula 403 4607). Se trata de un otero cónico que sugiere la existencia de un poblado con la misma situación geográfica que los castrillos (Castrillo Tejeriego, Castrillo de Duero), es decir, poblados en tomo a un punto culminante fácilmente defendible donde se sitúa el caserío siguiendo curvas de nivel en su falda. Algunos castrillos se han convertido en despoblado, como Mazariegos (en Piña de Esgueva). Cuando las condiciones de seguridad fueron en aumento la población se asentó en el llano, cerca de los caminos (Padilla), siguiendo la nueva vía este-oeste a lo largo del valle del Duero, mientras que los lugares defensivos quedaron marginados. Al pie del cerro Pajares, en la vertiente sur, hay un pequeño promontorio con restos de alguna construcción donde pudiera haber estado el poblado.
Ermita de San Bartolomé
Hubo una ermita de San Bartolomé a finales del XVI que dependía de los feligreses de la parroquia del pueblo. Nada queda al presente del edificio (Catálogo Monumental , Peñafiel, p. 127: Libro de Visitas: 1589.- Otrosí halló haber dos –sic- ermitas, la una se llama Santi Spiritus y el Humilladero y San Bartolomé, y las reparan a Sancti Spiritus el pueblo y a San Bartolomé la iglesia y al humilladero los cofrades de la Vera Cruz).
Ermita de Sancti Spiritus
Se tienen noticias en la visita de 1572, cuando el Visitador de la diócesis de Palencia, a la que pertenecía el lugar, hace levantar acta ante notario de que la iglesia de Sancti Spiritus está sin naves e indigente. Entre los bienes que se la consignan estaba una pobre custodia de latón. La presencia del notario sirve para constatar que el clérigo a cuyo cuidado estaba el templo se ausentaba la mayor parte del año, por lo que el Visitador resolvió consumir el sacramento (es decir, desacralizar el lugar) y que no pudiera decir misa en el lugar el clérigo sin nueva licencia, bajo pena de la suspensión del oficio sacerdotal. De esta manera se aseguraba la diócesis el regreso del clérigo, pues no podría decir misa en el lugar ni, consecuentemente, beneficiarse de las rentas asignadas al edificio sin el consentimiento del Visitador. De cualquier, manera, no se clausuraba definitivamente el templo, pues se encargó una nueva patena y cáliz de plata, lo que es señal de que existían unas rentas suficientes y la voluntad del obispado de mantenerlo abierto al culto (Catálogo Monumental, Peñafiel, p. 126).
Diecisiete años más tarde, en el curso de otra visita, se anota que el patrono de esta iglesia es el pueblo, pues es el que se encarga de su reparación. En sucesivos años se señala continuamente su mal estado y escasa atención por parte del clero, apuntándose su situación: intramuros de la villa, aunque el lugar exacto hoy nos resulte desconocido.
La degradación del edificio debió seguir hasta finales del XVIII, ya que en 1772 se anotan los gastos de trasladar los retablos del Cristo y la Virgen del Rosario a la parroquial de la Asunción, donde actualmente se hallan en las naves del Evangelio y la Epístola respectivamente (Catálogo Monumental, Peñafiel, p. 125: Libros de fábrica: 1772.- Ítem setenta reales que tuvo de coste el fijar y limpiar el altar mayor y pasar los retablos de el Cristo y Nuestra Señora desde el Espíritu Santo a la iglesia) . La cofradía de Nuestra Señora del Rosario, cuya documentación no ha sido aún estudiada, debió ser la titular de este último retablo.
Iglesia parroquial de Santa Olalla del despoblado de Quintana
En el XVI se documenta la existencia de un poblado llamado Quintana junto al pago Santa Olalla, que ha permitido aventurar la advocación de la parroquia, junto al vado de Pesquera (G, MARTÍNEZ DÍEZ, 2, p. 391: Documentada en 1594. Quintana.- En el término de Padilla, 1.800 m al N/NO, donde el camino del vado se aproxima al Duero; los restos del poblado se encuentran en una amplia área llamada Los Hoyos, pero junto al río está el pago Santa Olalla, que recuerda su iglesia. El pueblo es recordado hoy con el nombre de Las Quintanas. Mapa l/50.000, hoja 374: latitud, 41°37’40»; longitud, 0°28’50»).”
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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